África: Contra Covid-19, ¡confinemos el liberalismo!

(Paul Martial)

18-4-2020    En África, el número de personas infectadas con el coronavirus sigue siendo bajo, las pocas explicaciones avanzadas relacionadas con la demografía o la naturaleza del virus siguen siendo poco convincentes. Sin embargo, estas estadísticas deben ser matizadas. La baja tasa de detección podría ocultar una situación mucho más grave de lo que sugieren las cifras [1]. Especialmente porque la cantidad de personas infectadas es más alta precisamente donde las infraestructuras de salud son las que menos fallan. De hecho, por ejemplo, en Egipto hay 2350 y en Sudáfrica 1850, mientras que en países como Burundi se cuentan cinco casos, en Sudán del Sur dos casos y cero en el país de Lesotho sin embargo enclavado en África del Sur [2].

Lo que es notable es que la cantidad de contaminación se ha duplicado en unos pocos días [3] y recuerda el mismo proceso conocido en Europa o en los Estados Unidos, es decir, una tasa baja y luego un aumento muy fuerte. Quizás sea diferente para África, solo podemos desearlo.

Se necesitan medidas radicales para detener la epidemia de Covid-19

Una cosa es cierta, frenar la epidemia en el continente todavía está dentro del ámbito de lo posible, pero requiere medidas mucho más drásticas que las que se toman actualmente. De hecho, la cuestión del confinamiento sigue siendo una medida que es muy difícil de aplicar para una gran parte de la población, por un lado, porque las condiciones de vivienda en las periferias urbanas son totalmente inadecuadas, como explica un activista keniano: “En Mathare, un área densamente poblada en Nairobi, 68.941 personas viven en un solo kilómetro cuadrado. En Kamkunji, otra área de bajos ingresos, 24.455 personas viven en un kilómetro cuadrado. En Makadara, 16.150 personas viven en un kilómetro cuadrado. En muchos casos, las personas comparten una habitación que también es la cocina, el dormitorio y la sala de estar” [4]. Por otro lado, porque la mayoría de las personas vive al día de la economía informal (trabajos ocasionales, vendedores ambulantes, correos, vendedores de mercado, etc.). Este estado de cosas requiere la distribución masiva de kits de alimentos para ayudar a reducir el desplazamiento, la provisión de máscaras en cantidad suficiente, la restauración del agua corriente en los barrios marginales que, en algunos casos, se ha eliminado bajo presión de las empresas de distribución o el establecimiento de un tanque de agua, así como la provisión de jabón y gel desinfectante. Testear las poblaciones tanto como sea posible y poner en cuarentena a las personas contaminadas en condiciones decentes permitiría ralentizar la epidemia. Es más fácil y mucho menos costoso en vidas humanas implementar estos dispositivos de prevención que actuar cuando la epidemia está fuera de control, especialmente porque en el continente abundan otras pandemias como el VIH y la tuberculosis, la malaria o el ébola. De hecho, la República Democrática del Congo (RDC), que pensaba que había terminado con esta epidemia, acaba de registrar, después de unos cuarenta días, dos nuevos casos.

La experiencia de las epidemias: el caso del ébola

La epidemia de Ébola como recordamos había golpeado fuertemente a tres países en África Occidental en los años 2014. Estos fueron Liberia, Sierra Leona, emergiendo de una terrible guerra civil y Guinea, uno de los países más pobres de la región. Estos tres países tuvieron que enfrentar esta epidemia que habrá matado a más de 11.000 personas.

Por décima vez, la epidemia de Ébola ha estado presente en la RDC nuevamente durante un año y ha causado más de 2,000 muertes. La transmisión del virus Ébola es a través de fluidos corporales, por lo que es mucho menos contagiosa que el virus Covid 19, pero su letalidad es mucho mayor, se estimó en un 30% en África occidental durante el infección de 2014.

La lucha contra esta epidemia implica aumentar la conciencia pública y renunciar a los rituales funerarios que se acompañan del lavado de los cuerpos de los muertos por parte de familiares y que es un importante vector de transmisión. Por lo tanto, es necesaria una relación de confianza entre la población y las autoridades. Sin embargo, esto último ha sido socavado en gran medida por años de política de abandono de las poblaciones a su propio destino. ¿Qué legitimidad pueden tener las autoridades para imponer algo en áreas que han sido abandonadas en gran medida por sus políticas?

No es casualidad que los dos nuevos casos aparezcan en la localidad de Beni, en la región de Kivu del Norte, plagada de violencia endémica, donde docenas de milicias extorsionan dinero, abusan y a veces masacran a las poblaciones que se benefician de la inacción de las fuerzas armadas del país pero también de MONUSCO (fuerzas armadas desplegadas por la ONU).

El ébola para las personas de los países afectados ha sido un gran trauma, ya que han sido víctimas tanto de la enfermedad como de la violencia de la respuesta del gobierno. Recordamos todos los barrios que fueron aislados por el ejército, dejando a las poblaciones sin ninguna posibilidad de alimentarse adecuadamente y tener la atención sanitaria necesaria.

Las experiencias más exitosas en la lucha contra el Ébola han sido posibles gracias al apoyo de las poblaciones, rara vez sin ellas, y ciertamente no contra ellas.

La confrontación de los países africanos contra las diferentes epidemias es una baza, las poblaciones son más conscientes de los problemas, ya existen estructuras de sensibilización, el personal ha adquirido conocimientos, pero esto no puede compensar las debilidades del sistema de salud afectado por décadas de ajuste estructural y otras restricciones presupuestarias impuestas por los países ricos a través de grandes instituciones financieras como el FMI o el Banco Mundial

Estructuras sanitarias devastadas por la guerra y el liberalismo

Las estructuras médicas y de salud en África están fallando, como lo indica el número de camas de reanimación [5]:

– 15 en Burkina Faso (incluidos 8 para el único CHU de Tengandogo).

– 15 en Somalia.

– 20 en la República del Congo.

– 22 en Gabón.

– 25 en Malawi.

– 40 en Mali.

– 50 en la RDC.

– 55 en Uganda.

– 130 en Kenia.

– 80 en Senegal.

– 1.000 en Sudáfrica (una gran parte de ellos en los establecimientos del grupo privado Netcare).

Así como el número de respiradores:

– 3 en la República Centroafricana.

– 4 en Togo (donde han encargado 250).

– 5 en Níger.

– 10 en la República del Congo.

– 11 en Burkina Faso.

– 15 a 20 en Camerún.

– 20 en Costa de Marfil (donde se encargaron 18 a principios de abril).

– 56 en Malí, según el Ministerio de Salud (15 en el sector privado, 41 en hospitales públicos y otros 60 por encargo del proveedor chino Mindray).

– 60 en Tanzania.

– 80 en Senegal.

– 400 a 500 dispositivos en Nigeria (pero la gente más pesimista menciona solo 169).

– 6.000 en Sudáfrica, de los que 4.000 están en establecimientos privados.

Estas estructuras sanitarias se concentran principalmente en las capitales y algunas en grandes centros urbanos, lo que plantea problemas para las regiones y provincias remotas, según lo indicado por el Dr. Matshidiso Moeti, Director de la Oficina Regional de la OMS para África : “Su propagación más allá de las grandes ciudades significa la apertura de un nuevo frente en nuestra lucha contra este virus “[6].

Además, están las cárceles de África, paradójicamente un importante punto de contagio. En efecto, las familias regularmente van a llevar comida a las y los prisioneros. Por lo tanto, son un vehículo importante para difundir la epidemia, aunque en algunos países se hayan tomado medidas para liberar a las y los prisioneros y así reducir el hacinamiento en las cárceles.

Otra fuente de preocupación son las zonas de conflicto, y lamentablemente son numerosas en el continente. Podemos citar a los países sahelianos que son presa de los ataques yihadistas en la franja sahelo sahariana, alrededor del lago Chad y en el centro de Mali, África central, donde los diversos grupos armados están actuando en el Congo (RDC) pero también en la República Centroafricana, finalmente en las zonas orientales y meridionales de África, especialmente en Somalia con los Shebab, pero también en Mozambique con menos intensidad. Estas guerras conducen a la destrucción de todas las estructuras médicas y sanitarias y a la partida del personal de enfermería y crean grandes dificultades para la intervención médica de las ONG o la OMS. Estos conflictos provocan el desplazamiento de centenares de miles de personas tanto en el interior como hacia el exterior de su país, personas que viven en campos de refugiados y refugiadas en una situación de promiscuidad y de precariedad importantes.

Finalmente, hay que tener en cuenta que Arabia Saudita, muy infectada con Covid-19, no duda en enviar a casa a miles de trabajadoras y trabajadores etíopes potencialmente infectados, arriesgando el desarrollo de la epidemia en un país que actualmente tiene pocos contagios.

No se trata de dibujar una imagen exageradamente pesimista, sino solo de indicar las importantes dificultades para las poblaciones, en particular los más pobres, frente a discursos y escritos que uno puede escuchar y leer que minimizan los riesgos de un brote de la epidemia que aún se puede controlar. Aun así, los países ricos deberían detener sus políticas de estrangulamiento financiero que empeoran la situación también al disminuir las existencias de alimentos disponibles.

Riesgo alimentario agravado

Es probable que la epidemia de coronavirus exacerbe la escasez de alimentos. De hecho, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) está preocupada porque África es un importador de productos alimenticios, como consecuencia de la falta de diversificación económica, particularmente para los países que exportan materias primas. La caída de los precios aumenta mecánicamente en el presupuesto la parte dedicada a la importación de productos alimenticios, lo que resulta en un aumento de los precios que penalizará a los más pobres. Especialmente si se tiene en cuenta que con la crisis y las dificultades de suministro, los precios de los alimentos se han disparado en parte también por la especulación de los grandes comerciantes.

A esto se suman las malas cosechas debidas al calentamiento global que, con el efecto Niño, provoca sequías e inundaciones y acentúa fuertemente la invasión de langostas que han devastado los cultivos, particularmente en los países de África Oriental como Kenia, Etiopía, Somalia y Uganda, debilitando a más de 25 millones de personas.

La publicidad de Macron

Emmanuel Macron precisó la política de Francia hacia África durante su entrevista con Radio France International el 14 de abril. Muchas fórmulas huecas y demagogia para ocultar el vacío de las proposiciones organizadas en torno a cuatro ejes. El primero es satisfacer las necesidades sanitarias. La propuesta es tomar parte del dinero recaudado por el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria para financiar la lucha contra la epidemia de coronavirus, en otras palabras, desnudar a un santo para vestir a otro. Segundo eje, compartir conocimientos entre las diferentes redes de investigadores. Tercer eje dedicado a la ayuda humanitaria mediante la movilización de agencias de la ONU como el Programa Mundial de Alimentos, como si éste hubiera esperado la luz verde de Macron. En cuanto a Francia, se comprometería a participar en esta política humanitaria utilizando … sus fuerzas armadas con base en África. El último eje es financiero. Si Macron confirma sus palabras sobre la cancelación de la deuda de los países africanos durante su intervención televisiva del lunes 13 de abril, la cosa se queda en mera palabrería. De hecho, la medida propuesta por el G20 y apoyada por Francia es solo una moratoria. Como explica Macron, “significa que durante la crisis, dejamos que las economías africanas respiren y no paguen los intereses de la deuda. Es una etapa esencial, (…) debe preceder a otras etapas en las que debemos trabajar, que son etapas de reestructuración de la deuda africana”.

Una medida que la OCDE considera notoriamente insuficiente [7]. De hecho, la deuda de los países africanos es de 365 mil millones de dólares con un reembolso anual de 32 mil millones.

La moratoria solo cubre 20 mil millones. Para muchos países africanos que son exportadores de materias primas, la fuerte caída de la economía tiene consecuencias desastrosas para el presupuesto, especialmente porque las autoridades locales han malgastado constantemente el dinero de estos ingresos en la corrupción, la fuga de capitales y las grandes obras tan costosas como inútiles para el mayor beneficio de las empresas industriales y bancarias de los países ricos.

La contención de la epidemia requiere la liberación rápida de grandes sumas de dinero para poner a flote estructuras médicas y sanitarias, proporcionar equipos para el personal médico y poner los productos de primera necesidad a disposición de las poblaciones más pobres.

Al pronunciarse por la cancelación de la deuda africana, Macron realiza una operación política contra China, que ella sola tiene el 40% de esta deuda y la utiliza para anclar su presencia en el continente y acaparar los recursos naturales, mediante el intercambio de una parte de los créditos por activos.

Si miramos más de cerca, más allá de la propaganda, la ayuda real de Francia asciende a 1.200 millones de euros desglosados en mil millones de préstamos (por lo tanto, deudas futuras) y solo 150 millones en donaciones y además estas sumas estaban presupuestadas ya que, de acuerdo con la confesión del Ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian, se trata de una reorientación del presupuesto de ayuda para África [8].

Se encuentre en Francia o en África, definitivamente no hay nada que esperar de Macron a menos que se sea un jefe o un potentado, los primeros de las cordadas que tiran a la humanidad hacia el abismo.

Notas

1/ https://www.francetvinfo.fr/monde/afrique/societe-africaine/covid-19-pourquoi-les-cas-recenses-par-loms-ne-montrent-qu-une-faible-realite-de-l-epidemie_3901151.html

2/ Cifras a 15/04/2020. Fuente : https://www.jeuneafrique.com/910230/societe/coronavirus-en-afrique-une-carte-pour-suivre-au-jour-le-jour-lavancee-de-lepidemie/

3/ https://www.afro.who.int/fr/news/loms-sinquiete-de-lacceleration-des-cas-de-covid-19-en-afrique

4/ https://www.afriquesenlutte.org/communiques-luttes-et-debats/article/out-of-control-crisis-covid-19-and-capitalism-in-africa

5/ https://www.jeuneafrique.com/924087/societe/nombre-de-lits-de-reanimation-et-de-respirateurs-ou-en-est-lafrique/

6/ https://news.un.org/fr/story/2020/04/1066112

7/ https://information.tv5monde.com/video/moratoire-sur-la-dette-africaine-c-est-insuffisant-pour-l-ocde

8/ https://www.francetvinfo.fr/monde/afrique/politique-africaine/l-aide-de-la-france-a-l-afrique-contre-le-covid-19-detail-critique-et-polemique_3908627.html  

Corona crisis: “Hay una batalla abierta con los empresarios

Con Eliana Como, activista del movimiento feminista, militante de Sinistra Anticapitalista

–Marx 21, 1-4-2020
Traducción de Correspondencia de Prensa–

Los trabajadores italianos resisten contra las políticas del gobierno durante esta crisis del coronavirus. Luca De Crescenzo y Yaak Pabst hablaron con Eliana Como, de Bérgamo, sobre la doble vida de la clase obrera, los engaños mortales de la cámara de industrias y sobre cómo se organiza una huelga a pesar de la prohibición de reunirse.

-Cuéntanos cómo es la situación que enfrentan los trabajadores italianos en este momento.

Miramos el futuro con preocupación. Las medidas tomadas por el gobierno italiano han sido muy contradictorias desde el principio y han hecho recaer la enorme carga de la crisis sobre los trabajadores. Los trabajadores y los empleados están pagando un precio muy alto por esto, tanto en términos de salud como financieros.

-¿Un precio elevado?

Millones de personas en Italia llevan una doble vida: Los fines de semana, como “ciudadanos” no pueden ni siquiera ir a pasear al parque. Pero los lunes tienen que volver al trabajo y al hacinamiento como trabajadores, van en autobuses y tranvías y están todo el día en contacto con cientos de compañeros de trabajo. Es un riesgo para ellos mismos y limita el alcance de las medidas de contención.

-¿A quién te refieres exactamente?

Sobre todo a los que tienen que trabajar duro y a los que ni siquiera se les garantizan las medidas de seguridad mínimas. Las personas más afectadas son, por supuesto, las que trabajan en los llamados sectores esenciales, es decir, los servicios públicos, empezando por la salud, pero también en la distribución de alimentos, el transporte, la limpieza y los servicios públicos. También se ven afectados los trabajadores de sectores que no son esenciales para la vida, especialmente la producción industrial, que hasta hace poco estaban (y siguen estando) en pleno funcionamiento. Además, el peso de esta crisis ha tenido un impacto drástico en los salarios de los trabajadores.

-¿En qué sentido?

Algunas empresas han cerrado, los ingresos de los trabajadores fueron liquidados tarde y parcialmente.

-Pero el gobierno ha ratificado el decreto “Cura Italia”. ¿Junto con la “cassa integrazione” se supone que protege a los trabajadores de los recortes salariales?

El gobierno promete mucho, pero la llamada “cassa integrazione” [seguro de desempleo parcial] sólo cubre una parte del salario. Un trabajador ordinario recibe poco más de la mitad de un salario medio. Mucha gente ni siquiera tiene derecho a la “cassa integrazione”. Los trabajadores precarios sólo tienen derecho a una prima única de 600 euros por todo el período en el que no trabajen. Los que trabajan en pequeñas empresas están cubiertos sólo por una forma específica de “cassa integrazione”, financiada por las Regiones, y van a tener que esperar 5 o 6 meses para cobrar.

-¿Cuántas personas siguen trabajando? Según algunas estimaciones razonables, 12 millones de personas siguen trabajando, es decir, el 60% del total de trabajadores y empleados.

No puedo decírtelo exactamente. La única respuesta que puedo darte es: ¡todavía son demasiados!

-Pero el gobierno había decidido suspender la producción en las industrias no esenciales. ¿En qué ha quedado eso?

Fueron sólo anuncios. Anuncios tardíos, hechos en Facebook por el primer ministro Conte cuando ya había cuatro mil muertes sólo en Lombardía, la región más afectada y a la vez más industrializada de Italia.

-¿Entonces no pasó nada?

Sí, pero con un retraso dramático. Y hubo una batalla abierta muy importante con los empresarios.

-¿Con qué resultado?

Al día siguiente del anuncio del Primer Ministro Conte, la Confindustria – la federación de empresarios italianos – intervino en la elaboración del decreto, sobre la definición de las actividades consideradas esenciales.

-¿Cómo es eso?

La lista de empresas esenciales se fue haciendo cada vez más larga. Por ejemplo, entre las actividades consideradas esenciales está la del caucho sintético. Si se tratara de los guantes de látex indispensables, sería correcto. Pero estamos hablando de la producción de neumáticos. Otro ejemplo escandaloso: la industria de armamentos. El Ministerio de Defensa hizo una declaración en la que pide cortésmente a las fábricas que reduzcan la producción. Pero es un pedido, no una obligación, por lo que a las empresas les importa un bledo.

-Pero entonces el gobierno promulgó un nuevo decreto, ¿es así?

Digamos que si el primero ya llegaba tarde, hacer otro era una pérdida de tiempo criminal. Los días perdidos no son sólo los que hay entre un decreto y otro, sino también los que hay entre el cierre necesario de algunas empresas y la posibilidad de que éstas cumplan mientras tanto con sus pedidos. Algunas empresas pudieron evitar el cierre. Por lo tanto, aunque el nuevo decreto es mejor que el anterior, deja muchos problemas pendientes, tal vez debido también a la falta de convicción de los propios actores principales.

-¿Y el gobierno no está convencido de que el virus debe ser combatido por todos los medios?

Sin las “huelgas salvajes” que hubo, sin una amenaza de una huelga general por parte del movimiento sindical y sin las pequeñas acciones de protesta en las fábricas, no habría habido acuerdos. El gobierno fue presionado por los trabajadores. Pero aún quedan muchas carencias, en muchos sectores no está claro lo que debe ser considerado como esencial.

-¿Por ejemplo?

Pienso en los bancos y en las compañías de seguros. Pienso, por otra parte, en los carteros que no sólo realizan actividades esenciales sino que al mismo tiempo corren un gran riesgo y pueden transmitir o ser contagiados con el virus. Dos carteros ya han muerto aquí en Bérgamo.

-¿Cómo se aplican las medidas gubernamentales?

Muchas empresas han cambiado la definición de su actividad de la noche a la mañana para que su actividad aparezca como esencial. Además, las empresas que no pertenecen a sectores esenciales pueden seguir abiertas si están insertas en la cadena de producción de un producto esencial.

-Entonces, ¿cómo se define el carácter de esencial?

A través de una certificación establecida por la propia empresa.

-¿En serio?

La empresa se comunica con el prefecto (es decir, con el representante del gobierno en la provincia), que luego consulta a los sindicatos, pero al final, es él quien toma la decisión. Todos los prefectos no se preocupan por eso y entonces, en las empresas en las que no hay sindicato no podemos hacer nada o muy poca cosa. En cambio, donde los trabajadores son fuertes y están afiliados a un sindicato, las empresas han tenido que cerrar.

-Explica un poco más este aspecto.

Desde que se declaró la emergencia sanitaria, empezó la preocupación de los trabajadores. En las fábricas donde había una fuerte organización, el cierre fue implementado inmediatamente desde abajo. Por ejemplo, la empresa “Same” de Bérgamo, que es uno de los bastiones de Riconquistiamo Tutto!, fue cerrada a finales de febrero gracias a un acuerdo sindical.

-Pero esto es realmente una excepción.

Por supuesto. Pero algo empezó a moverse rápidamente también en otros centros de trabajo. Los trabajadores empezaron a cuestionar las políticas esquizofrénicas del gobierno: por un lado, un gobierno que los inundaba de consejos y de obligaciones a quedarse en casa. Por otro lado, vas a trabajar todos los días como si no pasara nada. Pero, sin embargo, los sindicatos cometieron un error.

-¿Qué quieres decir?

A medida que la bronca y el miedo crecían, los sindicatos se focalizaron en una afirmación ilusoria, la del trabajo en condiciones de seguridad.

-¿Y por qué ilusoria?

En muchos lugares de trabajo, en particular en las fábricas, eso es imposible, no hay forma de respetar la distancia de seguridad. Y tampoco era realista pensar que llegarían equipamientos de protección, siendo que no había ni siquiera para los trabajadores de la salud.

-Pero los trabajadores saben protegerse…

Por supuesto. Pero en las actuales circunstancias, cuando faltan equipos de protección, es por lo menos ingenuo exigir un “trabajo seguro” en lugar de plantear que se cierren las fábricas. Y contar con protecciones, habría sido igual de criminal: habría significado que faltarían en los hospitales y para las actividades realmente esenciales.

-¿Cuáles fueron las consecuencias de centrarse en el reclamo de “trabajo seguro”?

Se perdió un tiempo precioso. Aunque fue firmado un protocolo de seguridad con las empresas. Pero eso fue prácticamente inútil. Mientras que se introdujeron nuevas obligaciones para los empleados, como tomarles la temperatura, por ejemplo, sólo había recomendaciones no obligatorias para las empresas. El resultado fue que millones de personas siguieron viéndose obligadas a trabajar, y un factor importante para romper las cadenas de infección fue ignorado, a saber, el cierre de empresas no esenciales.

-¿Cómo se llegó al acuerdo?

No se habría producido sin las acciones de protesta de los trabajadores de las fábricas, que presionaron no sólo a los patrones, sino también a las tres principales federaciones sindicales.

-¿En qué sentido?

Puedo citar las fábricas donde somos fuertes como Riprendiamoci tutto!: GKN, Piaggio, Electrolux, Fincantieri, en las que los trabajadores ya habían hecho oír su voz. Pero también otros grupos industriales, como Fiat-Chrysler. Luego viene el sector de la logística, donde el SI Cobas (https://sicobas.org/) organiza las luchas de los trabajadores desde hace muchos años. Y finalmente hubo formas de lucha más espontáneas e individuales, como llamar al médico, tomarse licencia o simplemente no presentarse a trabajar. Puede parecer extraño, pero el miedo y la bronca estallaron después de la firma del protocolo. Una ola de huelgas en todo país. No sólo donde los trabajadores eran fuertes y estaban organizados, sino también en fábricas menos combativas, los trabajadores pararon la producción. Eso también se debió al hecho de que al cerrar algunas grandes fábricas, otras industrias comenzaron a perder pedidos y contratos. Entonces, los trabajadores vieron que la situación estaba cambiando y actuaron en consecuencia.

-¿Pero cómo se organiza una huelga en tiempos del Coronavirus?

Era demasiado tarde cuando los sindicatos confederados llamaron a una movilización nacional para cerrar fábricas, así que al principio, muchos trabajadores tuvieron que proponer sus propias iniciativas. La preocupación era tan grande que todos los procedimientos habituales fueron dejados de lado. Para organizarse, los trabajadores utilizaron las redes sociales. Por ejemplo en Electrolux o en Forli, la huelga, que tuvo mucho éxito, se organizó enteramente a través de Whatsapp.

-Pero las asambleas están prohibidas y las fábricas no pueden estar bloqueadas por piquetes de huelga…

La gente no es estúpida. Los trabajadores mantuvieron la distancia necesaria entre sí durante los piquetes frente a las fábricas.

-¿Y cómo reaccionaron los dirigentes sindicales ante estos movimientos desde abajo?

En mi opinión, se perdió una oportunidad histórica. La dirección nacional tardó dos semanas en pedir el cierre de la producción no esencial, y las movilizaciones fueron convocadas sólo para ciertas categorías de trabajadores y en ciertas regiones, o por delegados, fábrica por fábrica. Ni siquiera las convocaron en los días en que se multiplicaron las huelgas espontáneas.

-¿En qué medida fue negativo?

Era el momento en que había que declarar la huelga general. Los trabajadores estaban movilizados y el gobierno habría tenido que escucharlos. La dirección sindical se centró en la consigna sobre el cumplimiento de las condiciones de seguridad, pero todos sabíamos que éstas no se respetaban en casi ningún sitio. Se perdió tiempo, lo que en una situación como la actual significa vidas humanas, y dejó espacio para que Confindustria dictara sus condiciones. Y ahora estamos aquí, con estos decretos tardíos e insuficientes.

-¿Y qué deberían haber hecho?

Imponer el cierre de toda la producción no esencial. Esa era la condición para salvar incluso a aquellos que trabajan en las empresas en las que no hay sindicato, que son muchas: las pequeñas y medianas empresas, a menudo de subcontratación, que continúan como si nada hubiera pasado, donde los trabajadores son extremadamente vulnerables al chantaje, muy a menudo hay extranjeros que, si pierden su trabajo, también pierden el derecho a seguir viviendo en Italia. Muchos de los que lucharon en aquellos días, y yo misma, lamentamos que pese a haberlo dicho desde el principio no fuimos escuchados y no tuvimos peso sobre nuestros dirigentes. Pero esta situación no puede seguir así.

-¿Qué quieres decir?

En primer lugar, en mi opinión la situación es mucho más trágica de lo que se dice. Aquí, en la provincia de Bérgamo, muchas muertes no se cuentan porque mueren solos en sus casas o en residencias de ancianos, donde la situación es trágica (incluso para los que trabajan allí), sin tener acceso a los centros hospitalarios sobrecargados y, por lo tanto, sin tener siquiera un diagnóstico oficial post mortem.

-¿Cuáles son tus principales preocupaciones?

Para mí, la situación es explosiva en muchas áreas, incluyendo las esenciales. En el transporte, por ejemplo. Pero la situación también se está volviendo cada vez más precaria en los supermercados, que están abiertos los fines de semana y por lo tanto los trabajadores no tienen siquiera tiempo para desinfectar a fondo los locales.

-¿Cuál es la situación de los que trabajan en los hospitales?

En los hospitales y asilos del norte, todos los empleados soportan una presión enorme y han estado literalmente en la línea del frente durante todas estas semanas. Con esto me refiero al personal de investigación, médico, de enfermería y de limpieza. El principal problema es que el sistema de salud italiano ha sido destrozado en las últimas décadas – hay una falta enorme de recursos financieros, materiales y de personal. Esto afecta a los trabajadores médicos y de enfermería, que han tenido que asumir una carga increíble estas semanas. Por ejemplo, turnos extremos que van mucho más allá de las horas normales de trabajo, sabiendo que los salarios se han mantenido prácticamente invariables durante casi 10 años debido a la política de austeridad. Incluso los investigadores que fueron los primeros en aislar la cepa del virus italiano en el hospital de Milán tienen trabajos inseguros. ¡Es un desastre!

-¿Cuáles son sus reivindicaciones?

Necesitamos urgentemente muchos más recursos para la salud pública y más personal. Hay suficiente dinero. Para eso, el gobierno podría recortar el gasto militar, que en Italia es uno de los más altos de Europa.

-¿Qué lecciones se pueden sacar de las últimas semanas?

Para mí, está claro que no se debe gastar ni un solo euro en atención médica privada. Hemos visto que el sector privado no está invirtiendo en lo que es realmente necesario en estas situaciones. Y tendremos que preguntarnos también cuál es el verdadero impacto de la contaminación ambiental, porque la llanura del Po, que es el lugar más contaminado e industrializado de Europa, no sólo de Italia, es donde el virus más se ha arraigado. Espero que, de todo esto, también hayamos aprendido que Confindustria es una organización criminal que pone sus beneficios por encima de la vida de las mismas personas que trabajan para ella y que la rabia de los trabajadores muy a menudo va más allá de las orientaciones de las direcciones sindicales.

-¿Qué papel pueden jugar los sindicatos en Italia para garantizar la contención de la pandemia

Tenemos que impulsar los intereses de la clase obrera en la crisis. En Italia, por ejemplo, estamos luchando actualmente por el cierre real e inmediato de los sectores no esenciales de la economía. Es de esperar que las huelgas y protestas en las fábricas continúen. Sobre todo, para evitar la propagación del coronavirus en el sur de Italia. Otra lección importante es que no todos estamos en el mismo barco. Si el movimiento sindical actúa según el principio: “la gente antes que los beneficios”, eso significa resistir y combatir las soluciones a la crisis que presentan los que están en el poder.

NAKBA 71. PALESTINA

Kaixo!! Euskak Herriko Palestinarekiko Elkatarsuna mugimendutik deia egiten dizuegu, Lurralde Okupatuetako gaur egungo egoera aztertuko duten Hitzaldietan parte hartzera. Stop the Wall erakundearen koordinatzailea den, Jamal Jumaren eskutik hasiko gara, Apartheid Harresiari buruzko txostenarekin. Mesedez zabaltzen lagundu iguzue eta espero zaituztegu. Gora Palestina Askatuta!! Israeli Boikot!!


…Kaixo!! Desde el Movimiento de Solidaridad con Palestina de Euskal Herria os animamos a participar en una serie de Conferencias que analizan la situación actual en los Territorios Ocupados. Comenzaremos con la ponencia sobre el Muro del Apartheid de la mano de Jamal Juma, coordinador de la organización Stop the Wall. Por favor, ayudadnos a difundir y os esperamos. Gora Palestina askatuta. Boikot a Israel!!

“Defiendo el derecho de los pobres a organizar su partido político expropiando a los ricos”

Entrevista a Jorge Zabalza, ex dirigente del MLN-Tupamaros

César Bianchi

Montevideo Portal, 18-4-2019

https://www.montevideo.com.uy/

Zabalza (75) se lamenta por haber fijado la entrevista en un bar de Agraciada y Grito de Asencio en vez de haberme convocado a su casa en Santa Catalina, así yo podría haber visto el pobrerío y la gente humilde que, según él, no goza de la misma democracia que sí tienen a su favor los contribuyentes de Pocitos o Carrasco. La democracia como forma de gobierno -explica- lo tiene desencantado, y la izquierda uruguaya lo hizo hace rato. Tanto que no sabe si irá a votar en las próximas elecciones nacionales, y en caso de hacerlo, tiene pensado poner una foto de Raúl Sendic Antonaccio, el líder tupamaro que recuerda desde su foto de Whatsapp.

Entre un tema de los Backstreet Boys de los ’90 y un par de reggaetones caribeños que suenan en el bar, le confieso a Zabalza que su parecido con el “Bebe” Sendic es asombroso. Me dice que puede ser por la enfermedad. Hace cinco años, cuando las elecciones pasadas, él no votó porque estaba internado por un cáncer de esófago que lo tuvo a maltraer. Hoy, ya sin esófago, con un cáncer latente y siendo EPOC (enfermo pulmonar obstructivo crónico), dice que no está muy bien que digamos. Quizás ese desmejoramiento físico -ensaya una teoría- lo haya hecho mimetizarse al amigo que extraña y admira, por sus convicciones.

Zabalza, el extupamaro, sigue siendo un idealista. Y de alguna forma, un anarco. Indignado por la reacción del presidente Vázquez ante las derivaciones de las confesiones de Gavazzo en el Tribunal de Honor militar, aprovecha para despotricar contra el mandatario por su “desidia” e “indiferencia” ante el tema de los desaparecidos, a Muijca por haberse olvidado deliberadamente de ellos y al general Feola por haber “mostrado la hilacha”.

Él dice no estar arrepentido de haber tomado las armas para hacer la revolución contra gobiernos democráticos (y ahí vuelve a cuestionar la calidad de aquella democracia… y de ésta ya de paso). Dice que volvería a enrolarse en el MLN (Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros) y a entrenarse en la guerrilla para defender al Che Guevara. Sólo cambiaría una cosa: haría política con armas, sí, pero no se volvería a dejar “enceguecer” en una guerra mano a mano contra los militares.

También confesó haber delinquido -expropiado, dice él- en el exterior y hace silencio respecto a operativos similares en Uruguay, aunque por disquisiciones semánticas prefiere no hablar de “polibandas” o “tupabandas” (esos son inventos de la prensa, señala). Justifica -eso sí- que los pobres puedan robarle a los ricos para financiar sus propios partidos políticos, porque no todos pueden vender tiques de 500 dólares la cena para recaudar fondos.

-Usted es de cuna blanca. Su padre, Pedro Zabalza, fue un reconocido dirigente nacionalista (Partido Nacional) de Lavalleja. ¿Cómo recuerda hoy, a la distancia, su ingreso al MLN?

-Es una historia larga… La cuna blanca esa significaba que a dos cuadras de casa viviera Nepomuceno Saravia (hijo de Aparicio) y nosotros éramos muy amigos de sus hijos. Vivíamos en mi casa en una especie de veneración por toda la época saravista. Yo nací en el ’43, así que hacía menos de 40 años de la revolución de 1904. Nací en la época de la Guerra Civil Española también, algún tío mío se fue a pelear a España con los republicanos. Y todo eso se vivía en mi casa, como se vivió la revolución cubana. Me enamoró la revolución cubana, me enamoraron las figuras del Che, de Camilo Cienfuegos, de Fidel (Castro).

Yo ingresé (al MLN) de una forma media particular porque, en realidad, una noche me propusieron integrarme a la guerrilla del Che Guevara en Bolivia y a los 15 días estaba en La Habana entrenándome, y de ahí me fui a las Sierras del Escambray donde estaba el capo de entrenamiento, estuve un año y algo ahí y nos agarró el asesinato del Che en Bolivia cuando me estaba entrenando. Por lo tanto, me puse a buscar otros destinos y terminé con Raúl Sendic en el MLN. Ese joven aventurero de cuna blanca se fue para las cuchillas.

-Un episodio emblemático de esos años duros, previos al golpe de Estado, se dio el 8 de octubre de 1969 con la toma de Pando. A usted le tocó muy de cerca porque cayó abatido su hermano Ricardo. ¿Usted es de los que celebra esa fecha cada año?

-Yo no tengo más remedio que recordar esa fecha. No sé si hay algo para celebrar, creo que sufrimos una derrota ahí, mataron a tres compañeros (a Jorge Salerno, a Alfredo Cultelli y a Ricardo) y cayeron presos 20 compañeros. Sin embargo, a partir de ahí creció el Movimiento de Liberación Nacional. Se vivió un boom de ingresos, lo cual quiere decir que estábamos interpretando el sentimiento de un sector muy importante del pueblo uruguayo. De una operación tan riesgosa, que culmina con un fracaso, varios muertos y muchos prisioneros, uno podía esperar que la gente se asustara, y por el contrario, convocó a la participación de la gente. Este año, que van a ser 50 años de la toma de Pando, yo voy a ir al cementerio de Minas, lo voy a recordar y voy a hablar ahí. Uno no puede evaluar las cosas con la mentalidad de hoy en el Uruguay, hay que pensarlo en aquel contexto.

-La muerte de su hermano en pleno enfrentamiento con la Policía, ¿no le hizo replantear su pertenencia al movimiento guerrillero?

-No, al contrario. Mi hermano se entregó. Cayó herido y se entregó, y lo asesinaron con un tiro en la nuca. Eso no sólo reafirmó mi convicción, sino que la memoria de mi hermano me ha servido de respaldo para toda mi vida, para todas mis acciones en la vida. Mi hermano me ayudó desde la muerte a resistir la tortura y resistir la cárcel.

-Cuando a veces se repite, por ignorancia, que los tupamaros “lucharon contra la dictadura”, ¿usted los corrige y les dice que no fue así y que había democracia cuando actuó el MLN?

-La primera operación del MLN fue en 1963, con el (asalto al) Tiro Suizo. Y bueno, ahí había un gobierno blanco, colegiado. Cuando yo cumplí 15 años, en 1958, había ganado el Herrero-ruralismo, después ganó la UBD (Unión Blanca Democrática), dos gobiernos colegiados. Pero la libertad y los derechos estaban reservados a una determinada clase social. Había una disconformidad notoria que terminó amparando grandes movilizaciones sindicales, grandes movilizaciones populares también, la llegada de Jorge Pacheco Areco después de un año de gobierno de (Oscar) Gestido, con represión, con estudiantes muertos en la calle, y en ese ambiente prosperó el crecimiento del MLN.

-Pero no me contestó. Si usted escucha que un joven, desinformado, dice: “Los tupamaros lucharon contra la dictadura”, ¿lo corrige? ¿Le dice que no fue así?

-Yo lo que le puedo decir a ese joven es: “¿Qué es esta democracia que tenemos hoy en día?” ¿Para quién es? Esta democracia, ¿es para los que duermen en la calle? ¿Es una democracia para los que viven en asentamientos? ¿O esta democracia es para los que viven en Carrasco? ¿En Carrasco hay operaciones Mirador? ¿O hay solo en aquellos lugares donde están escondidos los indigentes y los pobres? Entonces, la democracia también tiene dos caras. ¿Esta democracia es la de Manini Ríos? ¿Es la democracia de un Gavazzo que hace las declaraciones que hizo? Yo vine en el año 58, siendo blanco y presidente del gremio estudiantil allá en Minas, vine a Montevideo para la manifestación por la ley orgánica de la Universidad y el señor jefe de Policía, del gobierno de Luis Batlle, un demócrata, nos cagó a palos. ¿Qué democracia es esa? Mucho cuidado… porque la democracia no abarca toda la sociedad. No somos todos los ciudadanos iguales, con los mismos derechos ante la ley y la Justicia.

-¿Vio la película La noche de 12 años, que cuenta cómo vivieron el calvario José Mujica, Eleuterio Fernández Huidobro y Mauricio Rosencof como tres de los nueve rehenes?

-Sí, la vi en Netflix.

-Usted fue uno de los nueve rehenes. ¿Fue así todo, tal como lo muestra la película?

-Creo que refleja lo que vivieron ellos tres, que fue una realidad parecida a la nuestra. Además, cayó justo en un momento en el cual en Uruguay hay una especie de depreciación del tema de los derechos humanos, donde algunas personas pueden creer que no existió la tortura, que no existieron las violaciones, que la cárcel era una paseo, que no hubo interrogatorios salvajes como los que sufrimos… Y bueno, esa película -basada en el libro Memorias del calabozo, escrito por Rosencof al salir de la cárcel- sirvió para reflejar y mostrarle a la gente más joven la realidad de lo que se vivió. Yo estaba en las mismas condiciones que Sendic y (Julio) Marenales. Creo que vivimos cosas tan graves como esas y más graves…

-¿Cómo cuáles?

-Como que en el cuartel de Minas nos mataran a palos, y a Sendic le quebraran una costilla.

-¿Fue torturado?

-Mientras fui rehén, no. Fui torturado antes. Yo hice una denuncia judicial que la jueza acaba de sentenciar, el hecho de haber estado prisionero en esas condiciones es una violación a los derechos humanos. Esa sentencia implica que el responsable no es el que me pegaba, sino el jefe, el que daba la orden o el que consentía. Estábamos aislados, no podíamos hablar con nadie. Nosotros estuvimos cinco años sin poder ver la luz del sol. Recién en el año 78, cuando se cumplieron 30 años de la declaración (universal) de los derechos humanos y vino Amnestía Internacional, la ONU y quiso vernos, recién ahí nos mejoraron la situación. Nos dieron recreo, esa media hora para tomar sol, y eso nos revivía, nos permitieron alguna lectura… Hasta ahora nadie podía creer que el señor Gavazzo hubiera asesinado a alguien y lo hubiera tirado al Río Negro. Tuvo que decirlo él. Pero eso existió. Cuando nosotros denunciamos las condiciones en que estuvimos los rehenes no estábamos mintiendo, son condiciones comprobadas, la Cruz Roja nos visitó, incluso.

La crítica que le hago a La noche de 12 años es que hubo once compañeras rehenes que pasaron en condiciones más graves, primero porque eran mujeres, estuvieron menos tiempo que nosotros, pero algunas fueron violadas. Una de ellas fue Margarita, hija de Zelmar Michelini, que estuvo presa solo por ser hija de Zelmar. Y fue rehén solo por eso. Y tampoco se refiere la película a las condiciones del pueblo uruguayo, porque no fuimos los rehenes los únicos torturados y no fuimos los únicos que pasamos mal. Hubo un calabozo gigantesco que fue todo el Uruguay. Hasta que no se cobre conciencia de esa situación del Uruguay durante la dictadura y no se haga justicia, estamos arriesgando volver a repetirlo. Que mañana o pasado, un Manini Ríos como (un general Oscar Mario) Aguerrondo en aquella época, conciten la atención y preparen un golpe de Estado.

Parece que la tortura empezó con el golpe de Estado. La tortura empezó mucho antes. Hay una denuncia en Brecha del año 65 cuando tomaron presos a Leo Gerner de la Federación Anarquista del Uruguay y a (Julio) Arizaga del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, y los torturaron. Eso fue denunciado y hubo juicio. De ahí en adelante no fuimos los únicos torturados, y sumale los asesinatos de Susana Pintos, de De los Santos, de Líber Arce, fueron en democracia. O sea que no fuimos los únicos que violamos la democracia, Pacheco Areco la violaba todos los días.

-“No fuimos los únicos que violamos la democracia”, dice. Entonces me está admitiendo que atacaron la democracia…

-Yo le estoy admitiendo que nosotros luchamos contra una forma de gobierno como la de Pacheco Areco que… Mire, el MLN existía pero no convocaba, se mantenía reducido a 30, 40 personas, como un grupúsculo, hasta que vino Pacheco Areco. Él fue el gran promotor de tupamaros, lo dije en mi libro La experiencia tupamara. Y escribí, además, que la derrota del MLN viene de no haber sabido leer el resultado electoral de 1971 y de no haber sabido leer qué significaba el proceso de creación del Frente Amplio. De la misma manera que hubo una cantidad de gente que se afilió al MLN después de la toma de Pando, después de la creación del FA la gente buscó la salida por la vía pacífica. Nosotros no supimos leer eso, y ahí caímos en el militarismo, teníamos una visión centrada en las armas.

-¿Lo decepcionó Mujica durante su gobierno? ¿O lo había decepcionado ya de antes?

-Cuando él llegó al gobierno, yo hacía rato que no votaba al Frente Amplio. Yo no voto. Estoy desencantado de la democracia, en general. Y Mujica prometió una salida para los sectores más vulnerables del Uruguay, dijo que iba a gobernar para los más desfavorecidos y fue una promesa incumplida. Un verso. Su gobierno se dedicó a perseguir una especie de súper construcción, llámese Aratirí, el puerto de aguas profundas, la regasificadora, el famoso Tren de los Pueblos Libres que iban a hacer con Cristina Kirchner, UPM… Fue una creador de ilusiones. Hizo que la gente imaginara que era un gran estadista, y en realidad demostró que era lamentable como organizador y como gobernante. Yo creo que él ya tenía, ya encerraba el germen de esa duplicidad, la duplicidad de un discurso que convoca a la justicia y un discurso que la niega, un discurso que convoca a la verdad y la justicia y por otro lado, hace pactos con los militares. Yo me fui del MLN en el año 95, cuando empezaron las conversaciones con los militares, con el grupo de militares encabezado por (Eduardo) Radaelli, (Tomás) Casella y por (Wellington) Sarli.

-¿Y Vázquez? ¿Cómo evalúa este gobierno?

-Yo los gobiernos -tanto el de Mujica como el de Vázquez- los mido por la lucha por los desaparecidos. Mi medidor, el filo de la navaja con que corto, es ese. En el primer gobierno de Vázquez se hicieron algunas cosas, pero en este gobierno hay una duplicidad, un doble discurso, entre lo que se dice y lo que se hace verdaderamente.

-La organización Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos ha sido muy crítica con la pasividad en la búsqueda de desaparecidos en este gobierno y la casi nula actividad del grupo conformado para tales efectos. Oscar Ortasún dijo que Vázquez le prometió una reunión para dentro de tres días y han pasado tres años.

-En Vázquez veo desidia e indiferencia. En Mujica veo una acción deliberada por el olvido y el perdón. Es peor. Él ganó las elecciones en 2009, que fue justo cuando el plebiscito para anular la Ley de Caducidad y él no se la jugó, no dijo ni una sola palabra, y se perdió por 1%, o sea que si Mujica hubiera incorporado en su discurso de campaña el tema de la verdad y la justicia, se pudo haber logrado anularla en ese momento. Así veo a Mujica y Tabaré Vázquez, y (Danilo) Astori ni hablar… Son protectores de los criminales que cometieron delitos de lesa humanidad.

-¿Qué lectura hace de las confesiones de José Nino Gavazzo en las actas del Tribunal de Honor?

-Por algo las dijo. Por algo las dijo ahora, por algo las dijo en el Tribunal de Honor. Evidentemente hay una jugada que intentó hacer, cuyo alcance no conocemos, y que le puede haber salido mal o de repente dentro de un tiempo vemos que le salió bien. No me sorprendió.

-¿Se rompió el pacto de silencio?

-Yo creo que no. Apenas él reconoció algo, que ya se sabía. Él no hizo nada del otro mundo. Que él haya reconocido lo de (Roberto) Gomensoro no significa que a partir de entonces vayan a confesar todos. En el Ejército continúa la misma doctrina de seguridad nacional, una doctrina que se aplicaba en plena democracia, y continúa esa visión. A la prueba están las palabras del general (comandante en jefe del Ejército, Oscar) Feola que se le escaparon… Sea como sea, mostró la hilacha. El problema son las Fuerzas Armadas (FFAA), el problema es el germen de autoritarismo que implica la existencia de estas FFAA en Uruguay. Y que actuó solo es cuento. Pruebe usted levantar un cadáver, atarlo y llevarlo solo al Río Negro…

-El presidente Vázquez fue aplaudido por el oficialismo, por haber descabezado el Ministerio de Defensa y el Ejército, pero muy criticado -sobre todo por la oposición- por no haber leído las actas del Tribunal de Honor y de todos modos, haber homologado el fallo. Pero también por haber despedido a Jorge Menéndez, quien vivía sus últimos días de vida por su cáncer avanzado, y dejó claro en su carta de renuncia que se había apersonado con dos abogados a Presidencia y habló con el secretario Miguel Toma. ¿Cómo evalúa el accionar del presidente?

-Vázquez demostró que es un político sin escrúpulos. No se indignó cuando Menéndez fue y le dio los documentos donde aparecían las confesiones de Gavazzo, no reaccionó indignado, reaccionó calculando: “Voy a esperar, no voy a decir nada”… Si (el periodista Leonardo) Haberkorn no lo publicaba, ese expediente continuaría encajonado en Presidencia de la República. Él reaccionó pensando en las elecciones que viene, no reaccionó indignado con lo que había ocurrido.

El FA no gobierna para encontrar la verdad y la justicia. No gobierna para eso, sino para ir llevando a la gente hacia las urnas en las elecciones, para permanecer en el poder. Para crear 9.000 cargos de confianza y rentados, que se mantengan ahí, y que no sean sustituidos por blancos y colorados. Mi decepción es total. Para mí son lo mismo. Que (Julio María) Sanguinetti se haya reflotado para mí es un desastre… es la prueba de que esto no es una democracia. Que (Juan) Sartori esté convocando lo que está convocando implica que las vías electorales están siendo manipuladas y manejadas, y la gente se deja manipular y manejar. La democracia liberal, tal cual la pintan los liberales, es una democracia falsa.

-El pasado 14 de abril se recordó aquella fecha de 1972 en que comandos del MLN abatieron a un civil, un militar y dos policías presuntamente miembros del Escuadrón de la Muerte. Eso motivó la reacción de las Fuerzas Conjuntas, que mataron ocho tupamaros y detuvieron a otros. Doce muertos en 24 horas. Al otro día el Palacio Legislativo -a pedido del gobierno- decretó estado de guerra interno por 30 días. Cuarenta y siete años después, ¿cómo recuerda aquella fecha?

-Se decreta el estado de guerra, y unos días después, el 18 de abril, matan a ocho camaradas del Partido Comunista que no estaban armados en la seccional 20. Ese hecho es la expresión más grande de nuestro error. Dejamos de hacer políticas con armas. Dejamos de pensar en política y expresarla a través de obras armadas, para enceguecernos en una guerra con la Policía, con el Escuadrón de la Muerte, y en ese enceguecimiento quedamos en una batalla mano a mano donde las personas pasaron a ser simples espectadores y se alejaron. Era imposible que después del 14 de abril siguiera viniendo gente al MLN como vino después de Pando. Al revés: hubo mucha gente que se fue, porque estaba enojada con el MLN. No comprendían la acción violenta. Creo que el 14 de abril y después del 18 de mayo (cuando un comando tupamaro asesinó a cuatro soldados en un jeep) fueron la demostración de la desviación militarista. Dejamos de pensar en política para pensar solamente en hacer acciones de hostigamiento y creer que cuantos más tiros tiráramos más cerca estábamos del poder.

-En el libro de Federico Leicht, Cero a la izquierda, usted se refiere a los episodios del Hospital Filtro del 24 de agosto de 1994. Usted dijo que puso a prueba la solidaridad del MLN-T con quienes desde 1985 los habían apoyado económicamente en varios momentos difíciles, en referencia a ETA. Dijo en el libro: “Era la oportunidad de poner a prueba la fuerza militante que desde años atrás venían acumulando, de bautizarla con fuego en una instancia confrontativa”. Usted narró que había un ómnibus “repleto de cócteles molotov y 5 mil miguelitos, además de una banda de jóvenes radicales deseosos de entrar en acción”.

-También dije que ese ómnibus yo lo hice sacar, que le saqué armas a algunos militantes que estaban armados espontáneamente, e hice que la vasca Rosario Iriondo pidiera con un megáfono -contra las vallas que estaban sobre la seccional 14-, que le pidiera a la gente se que retirara, que se fuera, porque ya veíamos la que se venía. Estaba la Republicana a caballo. Y también fui a la CX 44 dirigida por José Mujica Cordano -ahí estaba Fernández Huidobro con el micrófono en la mano-, fui a pedirles por favor que se callaran la boca y que no siguieran convocando porque iba a haber una masacre. Yo no fogonee nada, ellos sí fogonearon para que la gente fuera. Yo traté de organizar esa situación, además de expresar mi solidaridad con los vascos. Porque yo estuve dos noches durmiendo ahí frente al Filtro.

-¿Solidaridad por qué? Hubo un pedido de extradición desde España, porque habían cometido delitos allá…

-Los pedían diciendo que habían cometido delitos, pero ¿qué garantías había que fuera cierto? La Justicia española en ese momento estaba en guerra contra la ETA. Uno de ellos vive acá hoy, porque él no tenía nada que ver, y sin embargo, la Justicia española lo requería por un supuesto asesinato. Yo creí en su inocencia.

-Haberkorn fue el periodista que publicó las confesiones de Gavazzo en las actas del Tribunal de Honor militar, como usted señaló. Pero él también ha publicado libros con varios testimonios que contradicen la versión oficial de los tupamaros, que contradicen la lectura romántica de aquel intento de revolución. También hay libros de Álvaro Alfonso y Leicht, en tal sentido… ¿Cómo se ubica entre las dos bibliotecas?

-En el libro que yo escribí, La experiencia tupamara, hablo sobre la muerte de los cuatro soldados en el jeep, pongo las dos versiones. La versión de nuestros compañeros, y la versión de Leonardo y lo cito expresamente, porque es una versión verosímil. Toda la cuestión de negociación en el Batallón Florida, que ya había sido denunciado, (Nelson) Caula y Alberto Silva habían escrito libros, y Fernández Huidobro había escrito su versión. A mí me parece que la versión sobre algunos hechos, respecto a compañeros que interrogaron a gente ahí, es verosímil. Yo no la desmentí, ni pienso desmentirla.

-Leicht me dijo en una entrevista para este espacio que usted le confesó las actividades de las tupabandas en los 90 para financiar el MLN y el MPP, aunque no hablaba de robos ni asaltos en democracia sino de “expropiaciones”. Algo que le confirmaron siete fuentes más, por otra parte. En Desayunos Informales usted afirmó que se buscaron “finanzas alternativas”. ¿Le molesta el término tupabandas?

-Porque no había tupabandas. Nosotros, como le dije a Leicht, hicimos acciones solidarias en el continente, en América Latina. Eso de “polibandas” o “tupabandas” son nombres que creó la prensa… Compañeros que habían estado presos y habían pertenecido al MLN hicieron algunos asaltos… Yo fui llevado a declarar hace poco, recién me habían operado del cáncer (de esófago), fui llevado a declarar y dije que 20 millones de dólares era una cifra muy exagerada. El juez me indicó que esa era la cifra que habían declarado los bancos a las aseguradoras. ¡20 millones de dólares es un disparate!

-En 2017, a raíz del libro de María Urruzola Eleuterio Fernández Huidobro, sin remordimientos, usted reconoció que los tupamaros se financiaron mediante asaltos a bancos y empresas. Había que “meter caño” para financiar al MPP a la salida de la democracia, dijo. ¿Por qué las principales figuras del MPP lo negaron?

-Yo digo que nosotros en el país no cometimos ningún delito. No fue en Uruguay.

-Entonces en el exterior sí…

-¿Y por qué no? La financiación de la acción política puede hacerse a través de donaciones tremendas, de comidas con tiques de mil dólares… Los pobres no podemos, nosotros no tenemos a nadie que pague mil dólares para financiarnos. Bueno, ahora Mujica hace comidas a 500 dólares el tique.

-¿Está justificando cometer delitos en el exterior para financiar un movimiento político?

-Sí, claro que lo justifico. En la historia de las revoluciones en el siglo XX siempre se expropiaron para obtener los fondos necesarios para hacer la lucha. Siempre.

-A lo que usted le llama expropiar, yo le llamo asaltar y robar. Delinquir.

-Robar para mí también es que te paguen tres pesos de salario. Te están robando. Y sin embargo, no les decís “ah, me estás robando”. Delinquir es quebrar una ley que te la impusieron para proteger la propiedad privada. Y si uno está en contra de la propiedad privada, no delinque. Yo puedo sostener que no es un delito.

-Delante de un juez va preso si admite violar la propiedad privada, Zabalza.

-Si me prueban que yo robé tal y cual cosa, y yo confieso que robé tal y cual cosa, sí, seguro. Yo puedo defenderme, desde el punto de vista ideológico, que es lo que hago. Desde el punto de vista ideológico yo defiendo el derecho de los pobres a organizar su partido político expropiando a los ricos. Póngalo así.

-En el programa radial Rompekbezas de El Espectador usted fue más lejos: dijo que con Mujica y Eduardo Bonomi idearon cómo llevar adelante esos asaltos. Pero relativizó la cifra de 20 millones de dólares que da Urruzola en el libro, tal como hizo recién. ¿Me puede contar sobre cómo planificaron esos asaltos?

-Yo dije que habíamos hablado de estos asaltos, no que los habíamos ideado… Lo habíamos hablado, discutido, en la interna, y por supuesto ellos dos estaban presentes. Fue algo general. Lo que te puedo decir es que nosotros sosteníamos lo que sosteníamos, que ya te lo dije. No te lo voy a repetir.

-Hablando de Fernández Huidobro, usted dijo que pasó de ser el escribidor oficial de la historia del MLN a ser -cuando fue ministro de Defensa- un “defensor de la impunidad de los criminales de lesa humanidad”. ¿Lo sigue pensando?

-Lo sigo pensando. Está bien sintetizado.

-En su foto de Whatsapp usted tiene una foto del “Bebe” Sendic. Usted conoce de niño, de bebé, a su hijo Raúl Sendic. ¿Cómo vio todo lo que pasó con él y los episodios que lo llevaron a la renuncia a la vicepresidencia?

-Es lamentable, ¿no? Es decepcionante. Ha sido totalmente inconsciente de que era portador de nombre y de que por lo tanto su conducta tenía que ser ajustada a ese nombre. Hizo todo lo contrario. Pero quiero hablar de su padre, del Bebe… El día del cortejo fúnebre, pasé por acá y había 100.000 personas. El 28 de abril de 1989. Toda esa diatriba contra los tupamaros que existe en la sociedad, ese día se expresó a su favor. ¿Cómo un hombre que fue perseguido durante años, que vivió en la clandestinidad desde 1963, un hombre que fue acusado de asesino, de ladrón, de atacar la democracia, llevó una multitud atrás de él que lo fue a despedir? Eso tendrían que preguntarse muchos. Eso fue olvidado.

¿Por qué el 6 de abril, cuando Mujica habló en un acto electoral de Carolina Cosse, no pudo hacer ni una cita de Sendic? Porque no tiene ni una palabra, no puede citar nada que haya dicho Sendic, que convalide lo que él ha hecho. Raúl Sendic planteaba un frente grande contra el capital extranjero, Mujica es uno de los vehículos de la inversión extranjera. Es defensor de las inversiones como UPM. No pueden utilizarlo al Bebe. Nosotros lo vamos a recordar el 28 de abril en el cementerio de La Teja, lo vamos a recordar con canciones de Rúben Olivera y poemas de Miguel Ángel Olivera, y después vamos a ir a la plaza hoy llamada Laffone (que proponemos se llame Raúl Sendic) donde vamos a tener una charla política y la Falta y Resto va a cantar la despedida del año 2005, la despedida a Raúl Sendic.

-¿Cómo evalúa la gestión como ministro del Interior de su excompañero Bonomi?

-Yo no voy a hablar del fracaso de Bonomi como represor. Voy a hablar del discurso que están llevando desde el Ministerio del Interior en estos días que es imponer el principio de autoridad, imponer la fuerza del Estado, demostrar que el Estado es el que manda y no son las personas las que mandan. Ese discurso de Gustavo Leal, pero es el de Bonomi también. Y es el mismo discurso de Lorenzo Latorre, vayan a leerlo. Fue el discurso con el que Lorenzo Latorre extendió el poder del Estado profesionalizando el Ejército y llevándolo al interior del país, y desarrollando una política represiva contra todo el malandraje de aquella época que eran los que habían participado de la revolución de las lanzas de Timoteo Aparicio, que era blanco, y Anacleto Medina, que era colorado, los dos capitanes de Artigas.

-¿Hay un pacto entre militares para que no se sepa dónde están los desaparecidos?

-A esta altura, el pacto de silencio es entre civiles y militares. Y civiles como Mujica, participan de ese pacto, Fernández Huidobro fue el ideólogo de ese pacto. Y Vázquez me parece que está afín… Vázquez se preocupa por mantenerse en el cargo, ir a pescar y eso. Una muestra más de esa decadencia moral del FA la dio Vázquez no yendo al sepelio de Menéndez. ¿Tenía miedo que le gritaran? Y bueno, ¿para qué le pidió la renuncia, entonces?

-¿Se alegró con las muertes de Gregorio Álvarez o Juan María Bordaberry?

-No, la muerte no puede alegrar a nadie, nunca. Uno no come carroña. Al revés, pienso que Juan María Bordaberry se murió sin que se pudiera hacer justicia con él, es uno de los principales responsables del golpe de Estado. Y Álvarez estaba en la cárcel, podía haber pasado unos años más…

-¿Ve factible que el FA consiga un cuarto gobierno consecutivo?

-Creo que es factible que el FA gane la primera vuelta, pero no alcance la mayoría. Vaya a balotaje y pierda en el balotaje, porque ha decepcionado mucho, ha sido una gran decepción, eso se paga. Y si no es en estas elecciones, es en la próxima. Pero la decepción se paga.

-¿Cuál es la esperanza de la izquierda en Uruguay? ¿Le gusta algún candidato, algún sector del FA? ¿O Unidad Popular, quizás?

-No tengo ninguna esperanza de que por la vía electoral se logren instrumentar los cambios que se precisan para que en este país no haya gente durmiendo en la calle. No voy a votar a nadie… Capaz que pongo una foto de Sendic, ese voto sería anulado.

-Y si no es por la vía electoral, ¿por qué vía entonces?

-Por la vía de la movilización de la gente. Movilización y organización de la gente. Creo que la vía de combatir el delito no es sólo la represión, sino que es organizar a la gente para que luche por sus derechos, para que reclame, y se logran esas cosas.

-¿Estaría de acuerdo con que la gente se arme para defenderse del delito?

-Ahora, en este momento, sería un disparate. Creo que armado el comerciante arriesgaría más su vida con su arma, y la de su familia.

-Si volviera a tener 20 años en aquel lejano 1963, ¿volvería a empuñar las armas?

-Volvería a integrar el Movimiento de Liberación Nacional, volvería a sumarme a la lucha del Che Guevara, sí. No estoy arrepentido. Y no me siento derrotado.

-Y con el diario del lunes, ¿qué cosas no haría?

-Haría políticas con armas, no me encerraría en una doctrina militar de hostigamiento como nos encerramos, y de pelea mano a mano con el Ejército. Pero sí política con armas: acciones armadas para que crezca la comprensión política de la gente.

-Tiene un nieto, Iván, de 11 años, que vive en Islas Canarias. Si lo tuviera ahora enfrente, y tuviera que darle un consejo para toda su vida, ¿qué le diría?

-Le diría que esté siempre del lado de los perseguidos, siempre del lado de los débiles.

-¿Es feliz?

-Claro que sí, estoy enamorado hasta las patas. Llevo 11 años de casado, y vivo en Santa Catalina, en un lugar donde me quieren.

 

Argelia: Noveno viernes de la protesta: la movilización no se debilita

Abdelghani Aichoun
El Watan
(Traducido del francés por Alberto Nadal)

El pueblo argelino no ha faltado a la cita de hoy, noveno viernes de la protesta. Como en las demás wilayas (departamentos) del país, Argel ha conocido manifestaciones monstruo a pesar de la masiva presencia policial en la capital.

Desde la víspera se habían instalado controles en varias carreteras importantes que ponían en serias dificultades la circulación. La situación se ha visto aún más complicada esta mañana. Varias personas venidas de las wilayas limítrofes han tenido que dar vuelta atrás. Otras, que querían a cualquier precio llegar al centro de Argel, han permanecido atascadas durante horas en los controles de Dar El Beida, Lakhdaria o Baba Alí, por citar los más importantes.

Sin embargo, esto no ha dañado la determinación de las y los argelinos salidos en masa para reclamar, de nuevo, la salida del “sistema”. En efecto, las y los argelinos han gritado de nuevo hoy sus consignas habituales contra el jefe del Estado, Abdelkader Bensalah demandándole que “se vaya”.

El jefe del estado mayor del Ejército, Ahmed Gaid Salah, ha estado también en el punto de mira de las consignas. “Sorry, sorry Gaid Salah. Este pueblo no se engaña. Dice que es preciso que se vayan todos”, ha gritado mucha gente en la manifestación, que ha reclamado como habitualmente que se vayan los símbolos del sistema (Bensalah, Bedoui, Ouyahia, Sidi Said, Bouchareb), igual que se han rechazado las elecciones presidenciales del próximo 4 de julio.

En suma, en este noveno viernes de protestas, la movilización no ha decaído. En lo que se refiere a su gestión de la seguridad, la policía antidisturbios ha decidido, esta vez, cerrar el túnel de las facultades. Una “reacción” en relación a lo que ocurrió la semana pasada.

La presencia de una brigada de la policía científica ha alimentado, por otra parte, un rumor sobre una posible alerta de bomba. La entrada de la avenida V, al lado de la plaza Maurice Audin, ha estado abierta, pero la policía ha cerrado el paso algunas decenas de metros más arriba.

Las y los habitantes de los barrios limítrofes pusieron en pie un servicio de orden. Con chalecos naranja en los que estaba escrito “pacífica”, el servicio de orden se ha puesto entre la manifestación y la policía, para intentar evitar un posible enfrentamiento.

Hay que señalar, por otra parte, que militantes de la causa amazig han denunciado que por la mañana algunos policías habían intentado arrancar la bandera amazig a manifestantes. Pero esto ha sido algo aparentemente marginal puesto que la bandera amazig estaba presente un poco en todas partes en Argel.

En su conjunto, las cosas se han desarrollado (hasta las 17 h al menos) en calma en este noveno viernes de manifestación.

Notas:

(1) Mustapha Benfodil, en un artículo en El Watan, resume así el contenido político de la manifestación: “El “referéndum” popular semanal ha aportado de nuevo respuestas fuertes sobre todos los temas que han marcado la actualidad durante la semana: el mantenimiento del “102” y su hoja de ruta insuficiente, la dimisión de Belaiz (presidente del Consejo Constitucional que ha presentado su dimisión el 16 de abril ndt), las consultas emprendidas por Bensalah o también (y sobre todo) el último discurso de AGS (el jefe del Estado Mayor del Ejército, Ahmed Gaid Salah ndt) en el que atacaba a Toufik (general retirado, antiguo jefe de los servicios secretos, a quien se acusa de conspirar ndt), se decía “abierto a otras soluciones” y afirmaba solemnemente su compromiso de “proteger” las manifestaciones declarando que “hemos dado instrucciones claras y sin equívoco para la protección de la ciudadanía, en particular durante las manifestaciones”. Entonces, ya no se sabe quien manda realmente en el país si se miran las actuaciones de la policía, las actuaciones represivas que se han multiplicado últimamente…” http://www.elwatan.com/a-la-une/9e-vendredi-de-manifestations-pour-le-changement-on-ne-veut-pas-des-visages-bouteflikiens-20-04-2019.. Hay que señalar igualmente que durante la semana se ha seguido manteniendo la movilización estudiantil, la movilización de sectores amplios del sindicalismo contra la dirección de la UGTA considerada como parte del sistema o la negativa de sectores importantes de la magistratura a supervisar las elecciones presidenciales convocadas para el 4 de julio, entre otros movimientos importantes ndt.

(2) Abdelghani Aichoun, en el diario El Watan informa también de que “como los viernes precedentes, ayer numerosas personas se han manifestado con la bandera amazig, sin que esto provocara la menor animosidad con las y los demás manifestantes”. “Las manipulaciones elaboradas por ciertos círculos a fin de provocar divisiones en el seno de las y los manifestantes se han demostrado finalmente inoperantes (…) y se han saldado con un fracaso”.  https://www.elwatan.com/edition/actualite/les-manipulations-nont-pas-eu-deffet-le-drapeau-amazigh-toujours-present-20-04-2019. El sábado 20 de abril, varias decenas de personas se concentraron en el centro de la capital Argel para conmemoral la Primavera bereber del 20 de abril de 1980 y la Primavera negra de 2001. Algo nunca visto en la capital. ndt.

Fuente: https://www.elwatan.com/edition/actualite/neuvieme-vendredi-de-la-contestation-la-mobilisation-ne-faiblit-pas-19-04-2019

La caída de “Morsisi” enSudán

Gilbert Achcar.

El pueblo sudanés acaba de derrocar a su líder autocrático de largo tiempo, Omar al-Bashir. Es una confirmación de que el fermento revolucionario de la primavera árabe no se extinguió en 2011.

El 17 de diciembre de 2010, la autoinmolación de un joven vendedor ambulante en el centro de Túnez provocó un incendio revolucionario que se extendió por toda la región. Ocho años después, el 19 de diciembre de 2018, la implementación de las medidas de austeridad por parte del gobierno sudanés prescritas por el Fondo Monetario Internacional provocó un nuevo aumento de la protesta masiva. [ 1 ] Y dos meses después del estallido del levantamiento sudanés, la población argelina inició su propia revuelta, enfrentándose a un régimen militar arrogante preparado para renovar el mandato presidencial de la enfermiza y apenas funcional Abdelaziz Bouteflika. [ 2 ]

Los dos levantamientos, aunque aún eclipsados ​​por las conflagraciones de 2011, han hecho que la situación regional se vea cada vez más como un redujo de la Primavera Árabe. [ 3 ] Más fundamentalmente, el nuevo estallido de fermento revolucionario, después del reflujo que comenzó en 2013 y aún persiste en países como Siria, Egipto, Libia y Yemen, es una sólida confirmación de que la explosión de 2011 no fue simplemente una “primavera”. ”En el sentido de una breve y suave fase de democratización política. [ 4] Fue más bien la fase inicial de un proceso revolucionario a largo plazo, impulsado por una crisis estructural relacionada con la naturaleza social y política de los regímenes de la región. De hecho, a pesar de que los vientos de reacción y restauración han azotado la región desde 2013, la agitación social nunca se disipó por completo: se produjeron erupciones locales de enojo social en varios países del mundo de habla árabe, como Irak, Jordania, Túnez, y marruecos. Irán, aunque no es un país de habla árabe y un estado muy peculiar, también se unió a la refriega.

El anuncio de la junta militar sudanesa ayer de que ha derrocado a su ex líder, Omar al-Bashir, y que está asumiendo el poder durante dos años antes de entregarlo a un gobierno electo, de repente le está dando un aire de déjà vu a la redacción. [ 5 ] Se parece al anuncio de la junta militar egipcia el 11 de febrero de 2011 de que destituía a Hosni Mubarak y tomaba el poder ejecutivo durante un período de transición. [ 6 ] Sin embargo, hay dos diferencias importantes entre Sudán y Egipto, y ayudarán a configurar el resultado de la agitación de Sudán.

El primero se refiere a la Hermandad Musulmana y al ejército. En todos los países clave de la “Primavera árabe”, la corriente más prominente y poderosa de la oposición fue la Hermandad Musulmana. A pesar de que el grupo no inició las revueltas populares, saltando al carro una vez que estuvieron en movimiento y cobrando impulso, la Hermandad Musulmana logró desviar a los verdaderos iniciadores, una coalición irregular de grupos izquierdistas y liberales que van desde políticos y sociales. Organizaciones de redes juveniles conectadas por redes sociales. En Egipto, los Hermanos Musulmanes fueron instrumentales para fomentar las ilusiones sobre los militares en la primera mitad de 2011. Esperaban que los militares los llevaran al poder como socios.

Sabemos cómo terminó esa historia. Los militares aprovecharon la desilusión en masa con Mohamed Morsi, el presidente electo de la Hermandad Musulmana, para destituirlo e instalar uno de los suyos, el mariscal de campo Abdel-Fattah al-Sisi. [ 7 ] Sin embargo, lo que los Hermanos Musulmanes habían esperado en 2011 no era un producto de su imaginación, sino una reproducción del modelo que prevalecía al sur de la frontera, en el vecino Sudán, gobernado desde 1989 por el Mariscal de Campo Omar al-Bashir en Colaboración con los hermanos musulmanes locales.

Al-Bashir era un “Morsisi”, combinando las características de una dictadura militar y un régimen dirigido por la Hermandad Musulmana. En las últimas semanas, esta peculiaridad llevó al sorprendente espectáculo de enemigos regionales que se apresuraban a rescatar a Al-Bashir: la dictadura militar contra los Hermanos Musulmanes del Egipto de Sisi, el régimen antimilitaristas de los Hermanos Musulmanes de la Turquía de Erdogan, la lucha contra los musulmanes. Hermandad del reino saudí y de los Emiratos Árabes Unidos; El emirato de Qatar, patrocinador de la Hermandad.

Esta diferencia crucial entre los casos de Egipto y Sudán está estrechamente relacionada con un segundo: los Hermanos Musulmanes de Sudán no pueden hoy en día fomentar ilusiones sobre la junta militar de su país. Y es menos probable que la población sudanesa sea engañada que sus homólogos egipcios: saben que el ejército ha sido la columna vertebral del gobierno de al-Bashir. De hecho, hay muchos indicios de que lo que incitó al régimen de al-Bashir a romper su propia cabeza es el temor de los generales al contagio revolucionario que comenzó a extenderse entre las tropas en los últimos días, con soldados que se unen a los manifestantes y los defienden contra los matones del régimen. y otros cuerpos represivos.

Por ahora, la situación en Sudán está muy abierta, y es imposible predecir el resultado. Pero no será una repetición del escenario egipcio que llevó a Sisi al poder, o al menos no con el consentimiento popular. En Sudán como en Argelia, y también en todos los países de la región, el destino del proceso revolucionario depende de la aparición de líderes progresistas capaces de dirigir el movimiento de masas a través de las oleadas de las fuerzas regionales contrarrevolucionarias (los antiguos regímenes y sus fundamentalistas islámicos). contendientes o partidarios) y hacia la democratización social y política radical. No hay otra salida de la desestabilización que ha estado sacudiendo la región desde 2011.

12 de abril de 2019

Jacobino

Notas  pie de pagina

1 ] https://www.jacobinmag.com/2019/01/sudan-protests-unions-bashir-youth .

2 ] https://www.jacobinmag.com/2019/03/algeria-protests-bouteflika-movement .

3 ] https://www.jacobinmag.com/2015/12/achchar-arab-spring-tunisia-egypt-isis-isil-assad-syria-revolution .

4 ] https://www.jacobinmag.com/2019/01/arab-spring-authoritarianism-rosa-luxemburg .

5 ] https://www.nytimes.com/2019/04/11/world/africa/omar-bashir-sudan.html .

6 ] https://www.jacobinmag.com/2018/02/egypt-tahrir-revolution-mubarak-sisi-elections .

7 ] https://www.jacobinmag.com/2017/04/sisi-trump-military-egyptian-revolution-mubarak .

Declaración del PST de Argelia (Sección de la IVª Internacional) sobre la dimisión de Buteflika.

Por una Asamblea Constituyente soberana, ¡el combate continúa!

Imponiendo este 2 de abril de 2019 la salida de Buteflika, encarnación de un régimen liberal oligárquico, autoritario, cuasi monárquico y sometido a los intereses de las potencias extranjeras imperialistas, las y los trabajadores, la juventud, las mujeres y el conjunto de las masas populares acaban de arrancar, tras más de 40 días de huelgas y manifestaciones masivas sin precedentes, una preciosa e histórica primera victoria. En efecto, además de las manifestaciones gigantescas en todas las ciudades del país, ha sido la huelga general emprendida el 10 de marzo por las y los trabajadores en varios sectores, como los campos de petróleo y de gas del sur, los transportes aéreos y ferroviarios, las actividades portuarias, la educación y la salud, la administración y los impuestos, las profesiones liberale sy los pequeños comerciantes, etc., la que ha amplificado la crisis del régimen y acelerado el agrietamiento del poder. Así, ya el 11 de marzo, Buteflika renunciaba al quinto mandato, aunque quisiera alargar el cuarto. (más…)

Comunicado de organizaciones sociales y colectivos : Sobre la intervención policial en la Marcha del Agua

Montevideo, 26 Marzo 2019

Las organizaciones y colectivos firmantes manifestamos nuestra preocupación por la intervención policial realizada el pasado 22 de marzo, contra la marcha pacífica organizada en el marco del Día Internacional del Agua, por su notoria arbitrariedad e ilegitimidad, tanto jurídica como política, atendiendo a las razones que siguen:

  1. Es un hecho que en nuestro país se ha extendido la peligrosa práctica de ”infiltrar” marchas mediante policías encubiertos con el fin de sabotear reivindicaciones sociales, obtener información de militantes, criminalizar la protesta y la disidencia, así como generar temor.
  2. El procedimiento policial realizado el día 22 de marzo en la marcha por el Día Internacional del Agua se enmarca en estas prácticas. La ”infiltración” y posterior persecución de militantes al finalizar la marcha, que derivó en un episodio de violencia institucional en las calles de Andes y Colonia, que afectó particularmente a mujeres y hombres del colectivo Por el Costado de la Vía y que terminó en la detención arbitraria de dos jóvenes, quienes fueron golpeados (presentando lesiones), representan un flagrante atentado contra las libertades protegidas por nuestra normativa vigente.

Las débiles excusas presentadas por la autoridad ministerial en comunicado de prensa, para pretender justificar lo ocurrido, no son de recibo, sino que dan cuenta de un modo explícito de la constante vigilancia y persecución del ejercicio de los derechos civiles y políticos: ”En ocasión de realizarse una concentración pacífica en la pasada jornada -convocada en defensa del agua- la Policía detectó el comportamiento sospechoso de algunos participantes gracias a la tarea de los visualizadores de las cámaras del circuito de video vigilancia.Particularmente, una persona -que fuera identificado como uno de los que participó en disturbios y daños provocados en ocasión de la manifestación en contra del G20 de noviembre del año pasado en nuestra capital- llamó la atención de los policías”(comunicado MINTERIOR)

  1. El derecho a la asociación, a la libertad de expresión, y a la protesta de un modo pacífico es objeto de especial protección en nuestro ordenamiento jurídico y su reconocimiento tiene plena vigencia para las y los habitantes de la República; es por ello, que recae sobre el Estado la obligación de tutelar estos bienes que hacen a la esencia misma del Estado de Derecho y a la efectividad de la democracia.
  2. Por lo anterior, le exigimos a las autoridades estatales pertinentes: a) el cese inmediato de las arbitrarias e ilegítimas prácticas de ”infiltración” y persecución de marchas, organizaciones sociales, o cualquier otra actividad de militancia y protesta pacífica; b) respeto por el orden legal vigente y sobre todo, el respeto y protección de los derechos fundamentales; c) tomar acciones legales por el actuar indebido de las fuerzas de seguridad en flagrante incumplimiento de la Ley de Procedimientos Policiales; d) y compromiso para garantizar los mecanismos de reparación pertinentes a las personas afectadas por todos los daños causados en el marco de las actuaciones denunciadas.

Firman:

Amnistía Internacional Uruguay
Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Humanos
Cotidiano Mujer
El Abrojo
Asociación Civil El Paso
Ecofeminismo Río Negro
Grupo por la humanización del parto y nacimiento Uruguay
Diálogo Político de Mujeres Afrouruguayas
HemisferioIzquierdo
Intersocial Feminista
La Cuarta Ola
Mujeres en Libertad
Mujeres en el Horno
Redes – Amigos de la Tierra Uruguay
Ovejas Negras
UAFRO