Estados Unidos: la batalla por el derecho al aborto sale a la calle

Dan La Botz//

Las y los manifestantes opuestos o a favor de la libertad de aborto llenaron las calles de las grandes ciudades estadounidenses en enero.

El movimiento antiaborto organizó sus manifestaciones anuales de la “Marcha por la Vida” en Washington y otras ciudades, mientras que la Marcha de las Mujeres, que comenzó con la toma de posesión de Donald Trump en enero de 2017, organizó sus concentraciones en defensa del derecho al aborto el 22 de enero, para coincidir con el quincuagésimo aniversario de la sentencia Roe v. Wade de la Corte Suprema de los Estados Unidos, que estableció el derecho de las mujeres al aborto en 1973.

Anti-IVG en la ofensiva

El movimiento por el “derecho a la vida”, tal y como se define a sí mismo, se manifestó para celebrar la sentencia del Tribunal de 24 de junio de 2022, Dobbs v. Jackson Women’s Health, anulando la sentencia Roe, lo que permite a cada Estado promulgar su propia ley de aborto. Las principales fuerzas del movimiento antiaborto son la Iglesia Católica y las Iglesias Evangélicas que actúan a través del Partido Republicano. El movimiento ha reclutado a decenas de miles de jóvenes que se manifiestan en grupos desde sus iglesias, escuelas religiosas y universidades, llevando pancartas y banderas, cantando y aplaudiendo, llenos de orgullo de haber “derrotado” la sentencia Roe y esperando más victorias en el futuro. Los líderes del movimiento planean aprobar leyes aún más restrictivas a nivel de los Estados, al tiempo que presionan al Congreso para obtener una prohibición federal de los abortos.

Desde la sentencia Dobbs, el movimiento antiaborto ha introducido muchos obstáculos en las leyes estatales para dificultar el acceso de las mujeres al aborto. Una docena de Estados, principalmente en el sur, prohíben simplemente cualquier aborto. Georgia prohíbe el aborto después de seis semanas. Los Estados a menudo requieren que el aborto sea realizado por un médico autorizado y aprobado por otro, que haya un período de espera de 24 horas o más, una sesión de asesoramiento o una ecografía. Unos 33 Estados prohíben la financiación pública de los abortos y 12 restringen la cobertura de los seguros privados. En 11 Estados, el aborto es ilegal incluso en caso de violación o incesto. Varios Estados tienen leyes que castigan con 5, 10 o 15 años de prisión a un médico que realiza un aborto. En Texas, la pena es la cadena perpetua. Dado que las mujeres están recurriendo a la píldora, Alabama, Florida y Texas intentan prohibir los abortos con medicamentos.

Del lado de la izquierda y del movimiento de mujeres

La izquierda ha criticado durante mucho tiempo al movimiento antiaborto por su falta de apoyo a las mujeres y a los niños. Hoy, inspirados en los progresistas, algunos miembros del movimiento antiaborto han publicado una declaración titulada “Building a Post-Roe Future”, en la que piden atención médica asequible, permiso parental remunerado, horarios de trabajo flexibles, servicios de cuidado de niños asequibles y créditos fiscales para los niños.

El movimiento por el derecho al aborto, dirigido por mujeres y con decenas de miles de nuevos y nuevas jóvenes activistas, desearía que el Congreso aprobara una ley que garantice el derecho legal de las mujeres al aborto en todos los Estados. Pero la dirección del movimiento cree que, por el momento, la lucha se llevará a cabo a nivel de los Estados y que debemos centrarnos en las elecciones que se celebrarán en dos años en las cámaras de los diferentes Estados y el Congreso federal.

Jennifer Knox, una líder del partido progresista Working Families, dice: “En la situación en que nos encontramos ahora, con la eliminación del acceso al aborto, se parece a la de 2020, un punto de inflexión en el que la gente está galvanizada”. Cree que un movimiento de mujeres podría desencadenarse como lo hizo Black Lives Matter entonces.

El 62% de las y los estadounidenses apoya el derecho al aborto. Si bien las y los liberales y progresistas dominan el movimiento por el derecho al aborto, las feministas socialistas también están activas en él. Socialistas Democráticos de América (DSA) vieron la sentencia Dobbs como un ataque de la derecha no solo contra el derecho de las mujeres al aborto, sino también como la apertura de un asalto más amplio que intentará eliminar los derechos de las personas LGBTI y otros derechos democráticos. DSA afirma que “las y los dirigentes del Partido Demócrata han demostrado repetidamente que no podemos contar con ellos para salvarnos”.  Aunque esto sea cierto, el movimiento por el derecho al aborto centrará su trabajo en la elección de Demócratas para detener el asalto republicano.

27/01/2023

Hebdo L’Anticapitaliste – 646 (26/01/2023)

<

p style=”text-align: justify;”>Traducción: F.E. para antikapitalistak.org

Gran Bretaña:Lo que nos jugamos el día de acción del 1 de febrero

Terry Conway//

La batalla de las organizaciones de la clase obrera en Gran Bretaña contra el gobierno reaccionario de los Tories tiene un nuevo objetivo esta semana. El Trade Union Congress (TUC), al que pertenece la abrumadora mayoría de los sindicatos del país, pide un día nacional de acción el 1 de febrero. El objetivo principal de este día no son los salarios, sino los proyectos del gobierno para introducir leyes antisindicales aún más draconianas que las que ya existen.

El impacto de las leyes existentes se demostró con los resultados de una votación a favor de una acción de huelga por reivindicaciones salariales la semana pasada. Uno de los sindicatos de profesores, el NAS / UUWT, ha publicado resultados que muestran que nueve de cada diez miembros votantes apoyan la huelga, pero no pueden convocar a sus miembros a la huelga porque solo el 45% votó. Aunque es un porcentaje más alto que el que a menudo se obtiene en las elecciones parlamentarias, la ley actual no les permite iniciar una huelga.

La huelga es necesaria

Los conservadores ahora proponen ir más allá y han introducido una nueva ley que les permitirá imponer “servicios mínimos” en una serie de sectores, de una forma que minaría fundamentalmente el derecho de huelga de millones de trabajadores. El subjefe del Partido Laborista, no muy radical, lo apodado “el proyecto de ley sobre el derecho a despedir a las enfermeras”.

Por lo tanto, es importante que el TUC haya declarado un día de acción el 1 de febrero, pero decepcionante que, hasta ahora, solo un sindicato nacional haya declarado que llamaría a la huelga ese día. El sindicato de la función pública, PCS, ha convocado a más de 100.000 miembros en 124 servicios gubernamentales. Todavía hay tiempo para que otros se le unan, con una huelga, que será necesaria, a un nivel sostenido, para revertir la situación y no el tipo de acción legal y de cabildeo en el que el TUC parece pensar.

¿”Diálogo social?

Pero hay razones para preocuparse por la estrategia y la orientación política no solo del TUC sino también de los sindicatos locales y de rama. Un ejemplo es uno de los mayores sindicatos británicos, Unison. Se ha ejercido una presión importante sobre el gobierno, incluso por parte de algunos de sus propios diputados, por el hecho de que, durante la creciente ola de huelgas, se negara a reunirse con los sindicatos o, cuando lo hizo, se negara a que el actual ciclo de negociaciones salariales formara parte de la agenda.

El lunes 9 de enero, finalmente se celebró una reunión con los sindicatos de salud y los ministros, y por separado con las y los trabajadores del transporte y la educación. Circulaban rumores de que el gobierno podría proponer una suma global para los trabajadores de la salud. No lo hizo, sino que sugirió que la única forma de conseguir dinero extra era que los empleados trabajaran más duro. Dado que la crisis en el sector de la salud se ve agravada por una enorme rotación de personal, a su vez debido no solo a los bajos salarios sino también a una carga de trabajo insostenible, no es de extrañar que la mayoría de los sindicatos hayan considerado esta propuesta como un insulto.

Desafortunadamente, esta no fue la respuesta del negociador de Unison, que fue mucho más positivo, afirmando que el tono del gobierno había cambiado. El tono no paga las facturas, tampoco lo hacen los aplausos durante la pandemia. Pero dado que, aunque la izquierda ganó el control del ejecutivo nacional de Unison en junio de 2021, el secretario general y los altos ejecutivos están a la derecha, esto no sorprendió a la izquierda británica.

A medida que la crisis continúa y se profundiza, la necesidad de construir una organización democrática de izquierda que se organice en los lugares de trabajo rara vez ha sido tan urgente.

19/01/2023

Hebdo L’Anticapitaliste – 645 (19/01/2023)

Traducción: F.E. para antikapitalistak.org

Basura: cuando África se convierte en el basurero del capitalismo

Paul Martial//

Como consecuencia de un modelo económico consumista, los países ricos se enfrentan a una masa cada vez mayor de residuos. Para tratarlos a un costo menor, es muy tentador enviarlos a África con graves consecuencias ambientales y sanitarias para las poblaciones.

Hace unas semanas, las aduanas españolas pusieron fin a un comercio ilegal de desechos informáticos hacia África. Este desmantelamiento pone de relieve la forma en que los países ricos se deshacen de sus residuos a menor coste.

Eludir la normativa internacional

Los contenedores llenos de RAEE (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos) fueron enviados a África desde las Islas Canarias. Un tráfico que duró dos años. Recaudó 1,5 millones de euros por casi 5000 toneladas esparcidas por el continente.

Los RAEE se consideran peligrosos debido a la presencia de mercurio, cadmio, plomo, fósforo o arsénico. El Convenio de Basilea, que data de 1992, prohíbe la exportación de estos RAEE a países pobres.

Para eludir esta convención, basta con notificar que se trata de aparatos de segunda mano. Así es como se envían miles de toneladas de hardware informático a Ghana. El sistema está bien probado. Los compradores al por mayor suministran a las tiendas del país, se vende el equipo informático que funciona o es reparable, y el resto, generalmente el 70%, se encuentra en el vertedero de d’Agbogbloshie cerca de la capital Accra.

Contaminación de la tierra y los mares

Los residuos son tratados por miles de personas que, para recuperar los metales preciosos, quemarán los componentes que emiten humos espesos tan peligrosos para las y los trabajadores como para el medio ambiente. Los análisis del suelo revelan una contaminación por metales pesados cien veces superior al límite permitido.

Otro factor de contaminación son los textiles. Provienen de las recogidas de ropa usada en los países ricos o son enviadas directamente por las empresas. De hecho, el 40% de la producción es tirada. Estas prendas, a menudo de mala calidad, responden sobre todo al modelo económico de la moda rápida. Independientemente de la calidad, la idea es producir novedades lo antes posible para impulsar las compras. Al igual que con los productos informáticos, los lotes se ceden a los minoristas, pero sólo se puede vender una pequeña cantidad. Las demás prendas, desgastadas, dañadas o sucias, se envían a los vertederos. Con el tiempo, se encuentran en los océanos formando como orugas que pueden alcanzar los diez kilómetros y que impiden las actividades de pesca artesanal. Otros tejidos acaban en las alcantarillas y provocan inundaciones que favorecen la propagación de los mosquitos que causan la fiebre amarilla.

Una política irresponsable

Hace unos veinte años, algunos periodistas revelaron que la mafia calabresa descargaba contenedores llenos de productos tóxicos y radiactivos en las costas somalíes. Producto de ello se da una contaminación masiva con consecuencias dramáticas para las poblaciones, en particular el aumento de las malformaciones en los nacimientos. Una práctica que continúa. Así, Trafigura, una de las primeras empresas de corretaje de petróleo, no dudó en verter productos tóxicos en la laguna de Abiyán, la capital de Costa de Marfil.

Desde que países asiáticos como China, Malasia o Filipinas se negaron a aceptar los residuos de las empresas occidentales, las empresas han recurrido a África. Así, el American Chemistry Council, que reúne a las grandes compañías petroleras de Estados Unidos, hace un trabajo de lobby en la Casa Blanca para exportar los millones de toneladas de residuos plásticos a Kenia, un país que ya no tiene la capacidad de tratar adecuadamente sus propios residuos. Tanto para los traficantes y la mafia como para los “ honorables” líderes empresariales, la exportación de residuos a África es una forma de ganar o ahorrar dinero. Pero también y sobre todo es una forma de mantener un sistema de consumo excesivo que genera ganancias, independientemente de sus consecuencias para el medio ambiente.

20/01/2023

Jubilaciones: una movilización histórica que hay que convertir en una victoria contra Macron

NPA//

Las cifras de huelgas y manifestaciones son históricas, con 1,2 millones de manifestantes según la policía, más de dos millones según la intersindical, altísimos índices de huelga (más del 70% en educación), movilizaciones masivas en las ciudades. 50.000 en Burdeos y Toulouse, 20.000 en Le Mans, 3.500 en Alençon, 4.000 en Compiègne, 20.000 en Niza, 7.000 en Agen y Montauban, 4.000 en Gap, 15.000 en Avignon, 50.000 en Nantes, 15.000 en Saint-Nazaire, 20.000 en Rouen , 35.000 en Le Havre, 15.000 en Bayona y Pau, 13.000 en Quimper, 13.500 en Brest, 11.000 en Angoulême, 10.000 en Poitiers, 13.000 en Angers, y por supuesto varios cientos de miles en París (muy lejos de los 80.000 anunciados por el Ministerio de El interior)…

En la gran mayoría de las ciudades (hasta las más modestas), las cifras son superiores a las de las grandes huelgas de 1995, a veces con un habitante de cada 7 u 8 en la calle. En el sector privado, la participación es excepcional, con huelguistas procedentes de la industria agroalimentaria, metal, automoción, electrónica…

Una ira general

El desencadenante de este movimiento es la reforma de las pensiones, que obligaría a las y los trabajadores a trabajar dos años más, con una duración de cotización más larga… y, por tanto, pensiones reducidas. Todo esto para que se trasvasen decenas de miles de millones de euros a las grandes empresas e intentar dar un paso adelante en la creación de fondos de pensiones, pensiones complementarias que se volverían necesarias para no envejecer en la miseria.

Sin embargo, sabemos que poner la jubilación a 60 años y 37,5 anualidades, con el retorno a los 10 mejores años de cálculo tanto en el sector público como en el privado, supone alrededor del 3,5% del PIB, que podría recuperarse para la mayoría de la población gravando realmente a las y los ricos y las grandes empresas y deteniendo los regalos fiscales a las y los más acomodados. Por lo tanto, las “soluciones” violentas de Macron no son inevitables.

Más allá del rechazo de esta contrarreforma, se expresa un verdadero hartazgo ante a la situación económica y social global: las pensiones ya eran bajas tras las anteriores contrareformas, y la inflación actual, con la explosión de los precios, está reduciendo el poder adquisitivo de las categorías populares. El hartazgo, la ira, están ahí, contra Macron, contra este gobierno, contra su altivez, contra sus políticas injustas.

Construir un movimiento para ganar

La amplitud de la movilización da enormes responsabilidades a toda la izquierda social y política. Macron debe retirar su reforma, hay que restablecer la jubilación a los 60 años y aumentar los salarios. Este poder se niega y, por lo tanto, tendremos que elevar el nivel de movilización, pasar de un día de huelga, incluso muy exitoso como hoy, a una huelga indefinida hasta la victoria, aún más masiva, con la participación de nuevos sectores.

Las organizaciones sindicales acordaron una nueva convocatoria de huelga el martes 31. Está muy lejos, demasiado lejos: ciertamente habría sido necesario confiar en este primer éxito para anunciar una fecha más cercana durante la próxima semana, acelerar el ritmo, organizar un aumento de potencia para que el movimiento pase a la velocidad superior.

Ahora se trata de organizar asambleas generales de discusión en los lugares de trabajo y de estudio para reforzar y ampliar la movilización, construir asambleas interprofesionales, de discutir la necesidad de poner el listón más alto preparando la extensión de la huelga a partir del martes 31 de enero, desde el 1 de febrero, y hasta entonces movilizarse, construir desde ahora la huelga allí donde sea posible.

Esto también requiere combinar diferentes marcos y formas de movilización porque no podemos permitirnos el lujo de la competencia en nuestro campo social. Por eso formamos parte de la manifestación nacional de este sábado 21 de enero en París (a las 14 horas en la Bastilla), respondiendo a la convocatoria de las organizaciones de jóvenes.

Esta movilización es una prueba: todas las organizaciones sindicales y partidos, toda la izquierda social y política, la gran mayoría de la población, se oponen a la reforma. Si se aprueba, el gobierno se sentirá con el viento a favor y acelerará los ataques. Por el contrario, si ganamos, podemos dar marcha atrás, arrancar el regreso de la jubilación a los 60 años, los aumentos de salarios, dar confianza para ir hacia la construcción de una alternativa política que rompa con Macron y su mundo, por un poder del mundo del trabajo contra este sistema.

19/01/2023d

https://lanticapitaliste.org/actualite/politique/retraites-une-mobilisation-historique-transformer-en-victoire-contre-macron

Traducción: F.E. para antikapitalistak.org

El ejército de Ben-Gvir en Cisjordania

<Gideon Levy /Haaretz>/

Estas elecciones deberían poner fin a la mentira de que las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) son un ejército moral. Las y los soldados y comandantes que votan masivamente por un partido que, en Europa, se consideraría neo-nazi, definen la imagen del ejército. Desde que los colonos tomaron el control de los puestos de mando del ejército, principalmente en Cisjordania, las FDI, que siempre han sido políticas, se han vuelto más de derechas que nunca.

Dos de cada 10 soldados votaron a favor del sionismo religioso, la lista que incluye al partido Otzma Yehudit de Itamar Ben-Gvir. Dos de cada 10 soldados son kahanistas. Dos de cada 10 soldados están a favor de la transferencia, la anexión, la muerte a los terroristas, la muerte a las y los árabes.

Dos de cada 10 soldados creen que pertenecen a una nación superior y que las y los palestinos no tienen aquí ningún derecho. También piensan que todo les está permitido a los soldados, que siempre tienen derecho a disparar para matar, que los árabes solo entienden la fuerza y la humillación, que no son seres humanos. Dos de cada diez soldados son kahanistas, pero entre los soldados que sirven en Cisjordania, este número es mucho mayor. En la brigada Kfir, y en particular en su batallón Netzah Yehuda, ciertamente hay más kahanistas que en la policía fronteriza, la unidad 8200 de inteligencia militar o el escuadrón Golden Eagle de la Fuerza Aérea israelí.

No es irrazonable pensar que aproximadamente la mitad de las y los soldados que sirven en la ocupación votaron por Otzma Yehudit al depositar su papeleta favorable al Sionismo religioso.  Para ellos, la decisión no es solo teórica. No solo creen en Ben-Gvir, sino que practican lo que predica. Esto es lo que hace que su elección sea tan horrible. La ventaja, sin embargo, del éxito electoral de Ben-Gvir es que hace que la verdad salga a la superficie. Se acabó el tiempo de las historias de soldados atormentados por sus acciones. Todo lo que siempre hemos sospechado sobre el comportamiento brutal, a veces bárbaro, de los soldados de las FDI, los miembros de la policía fronteriza y la policía israelí ha sido confirmado por el recuento de votos. Los votantes de Ben-Gvir en las FDI son una de sus mayores fuentes de apoyo.

Cualquiera que ve el comportamiento de las y los soldados en los territorios solo puede sorprenderse de que Otzma Yehudit no haya obtenido el 100% de sus votos. Ben-Gvir les insta a conducirse como miembros de unidades de asalto [Ndlt: referencia a las secciones de asalto alemanas de la 1a Guerra Mundial y a las SA de la 2a Guerra Mundial] y se lo agradecen en las urnas. No necesitan entrenamiento, no ven nada malo en ser un soldado de asalto, especialmente cuando las reacciones de sus comandantes a sus acciones van desde la indiferencia hasta el aliento.

No hay que equivocarse: las y los soldados rasos no fueron los únicos que votaron por Ben-Gvir, algunos de sus comandantes también lo hicieron. El intento de afirmar que los soldados votaron en contra de sus comandantes (Yoav Limor, Israel Hayom, 4 de noviembre) sigue siendo un esfuerzo desesperado para dar un carácter aséptico y embellecer al alto mando, tan brillante e iluminado.

Coged, por ejemplo, al comandante de la brigada regional Menashe, el coronel Arik Moyal, un colono de Tapuah que pidió golpear a los “maleantes” del campo de refugiados de Jenin a puñetazos en la cara, ¿a favor de quién ha votado?.  ¿Y el ex comandante de la brigada regional de Samaria, el coronel Rey Zweig, que dijo a los estudiantes de la Yeshiva Alon Moreh que el movimiento de colonización y el ejército son “una y la misma cosa”? No importa cómo votaron, su espíritu es el de Ben-Gvir; el tiempo, como decía el eslogan de su campaña, es, entre todas las unidades FDI en los territorios, el tiempo de Ben-Gvir. Las y los soldados que se mantienen preparados durante los pogromos, e incluso ayudan a los autores de estos actos, son prueba del espíritu de las FDI. El hecho de que el Alto Mando acepte tranquilamente los acontecimientos de los últimos meses, incluidos los asesinatos de decenas de adolescentes y niños pequeños, al conformarse con las mentiras y los intentos de encubrimiento de la unidad portavoz de las FDI, solo demuestra que Ben-Gvir es la verdadera cara de las FDI en Cisjordania. Las elecciones lo confirmaron.

Estas elecciones deberían poner fin a la mentira de que las FDI son un ejército moral. Las y los soldados y comandantes que votan masivamente por un partido que, en Europa, se consideraría neo-nazi, definen la imagen del ejército. Desde que las y los colonos tomaron el control de los puestos de mando del ejército, principalmente en Cisjordania, las FDI, que siempre han sido políticas, se han vuelto más de derechas que nunca.

El hecho de que quienes están en la cúspide no hayan levantado un dedo durante todos estos años – y mucho menos después del caso Elor Azaria, el último soldado que fue sometido a juicio  en las FDI por homicidio involuntario, no les exonera de su responsabilidad en este deslizamiento hacia la derecha. Cuando las o los soldados no son procesados por homicidio, incluso cuando las pruebas lo reclaman a gritos, y cuando las reglas de intervención no solo se relajan, sino que en la práctica se cancelan por completo – cuando matar está permitido e incluso es deseable – se fomenta el espíritu de Meir Kahane. El jefe de Estado Mayor Aviv Kochavi y el resto del alto mando puede mirar a otro lugar y recitar nobles declaraciones sobre los principios, pero son responsables del establecimiento de un nuevo ejército en los territorios, el ejército de Ben-Gvir, el ejército más peligroso de Israel.

05/01/2022

https://www.france-palestine.org/L-armee-de-Ben-Gvir-en-Cisjordanie

<

p style=”text-align: justify;”>Traducción: F.E. para antikapitalistak.org

UKRANIA:Carta de Vitaliy, conductor de trolebús en Kharkiv/Járkov

Me dirijo a ustedes en nombre de las y los conductores de trolebuses de Kharkiv/Jarkov

Le escribo en nombre de los conductores de trolebuses de las cocheras 2 y de las cocheras de Saltovsky de Jarkov. Durante muchos años ha habido problemas de violaciones masivas de las normas de seguridad, la legislación laboral y los salarios en nuestras empresas. Los conductores de trolebuses de Járkov tienen los salarios más bajos de Ucrania, unas 45 grivnas (1,15 euros) por hora. Las repetidas reuniones con los responsables de las cocheras no han dado resultados positivos. Las y los trabajadores se ven obligados a hacer horas extraordinarias, violando las normas sobre descanso y trabajo por turnos, para ganar al menos un poco más. Las horas extraordinarias se anotan en una segunda hoja de horas. Algunos conductores trabajan de 14 a 16 horas diarias, lo cual es inaceptable, sobre todo porque transportan pasajeros.

Muchos conductores se han marchado a otras ciudades, como Odessa, Kiev, Dnipro y Chernivtsi, porque los salarios de los conductores de trolebuses en estas ciudades son mucho más altos que en Járkov.

El incumplimiento del régimen de trabajo y descanso provoca accidentes, y el conductor del trolebús se ve obligado a pagar las reparaciones a su costa. La ley ucraniana sobre el seguro obligatorio de vehículos no se aplica a los trolebuses y tranvías. En muchas ciudades, a excepción de Járkov, los trolebuses y tranvías están asegurados, lo que puede comprobarse fácilmente mediante el sistema Prozorro.gov.ua.

La organización sindical de nuestras cocheras no protege nuestros derechos de ninguna manera, sólo pagamos cuotas y sólo podemos contar con apoyo financiero en caso de emergencias familiares.

Los conductores de trolebuses se ven obligados a asumir riesgos e incumplir las tareas adscritas a su puesto de trabajo debido a la falta de equipos de protección personal, como chalecos de señalización, guantes aislantes y guantes de protección combinada, que el gerente tiene que proporcionar a sus empleados a su costa.

Desde el comienzo de la agresión armada de la Federación Rusa, muchos de nuestros conductores de depósito han trabajado en los almacenes de HOVA como cargadores y conductores de carretillas elevadoras. En mayo de 2022 empezó a funcionar el transporte eléctrico de la ciudad, una decisión del Ayuntamiento de Járkov estableció la gratuidad de las tarifas y los salarios de los conductores se mantuvieron al nivel de antes de la guerra.

Los conductores de trolebuses estaban obligados a trabajar sólo con camisas blancas o azules, que no nos daban y teníamos que comprar a nuestra costa. Se les entregaron chalecos antibalas, uno por cada material rodante, y el uso de chalecos antibalas también fue controlado y obligatorio.

En caso de ataque aéreo o amenaza de fuego de artillería, estamos obligados a detenernos y dejar bajar a los pasajeros, pero de hecho este requisito no se cumple y el vehículo sigue circulando. Al principio, sólo unos pocos conductores cumplían este requisito, los pasajeros se indignaban porque los demás conductores seguían adelante y se producían situaciones conflictivas. Hasta la fecha, el transporte eléctrico urbano sigue funcionando durante el ataque aéreo y ni las fuerzas del orden ni las autoridades de la empresa y la ciudad han tomado medida alguna.

Pedimos ayuda a la opinión pública, a los sindicatos independientes, a los periodistas y a los activistas internacionales. A pesar del aplazamiento de la movilización de los trabajadores de infraestructuras críticas, muchos conductores se han ofrecido voluntarios para ir al frente.

Queremos que se resuelvan nuestros problemas y un salario decente por nuestro duro trabajo y gran responsabilidad ante los pasajeros.

9 de enero de 2023