Sudán:Preparando la huelga general del 24 de agosto

Red Internacional de Solidaridad y de Luchas (RISL), 20-8-2022
(
Traducción de Correspondencia de Prensa)

Los militantes se movilizan en todo el país en apoyo del llamado de los comités de resistencia (organismos locales de barrio que coordinan y movilizan las protestas y construyen el movimiento popular revolucionario) a una huelga general el 24 de agosto. La huelga tiene como objetivo derribar el régimen militar en el poder, dirigido por los generales que desalojaron a los políticos civiles en octubre de 2021, poniendo fin de esta manera a un periodo de cooperación entre el ejército sudanés y los representantes de los partidos de la oposición que entraron en el gobierno tras el levantamiento popular contra el dictador Omar Al Bashir en 2019.

Los golpistas tuvieron que hacer frente a meses de protestas masivas, desobediencia civil y huelgas en algunos sectores. No lograron aplastar el movimiento popular y los comités de resistencia siguieron organizando manifestaciones periódicas, lo que impidió que los generales establecieran un gobierno estable. Su negativa a negociar con los generales, a concederles legitimidad o a participar en el gobierno cuenta con el apoyo de millones de personas. También han desarrollado iniciativas que proponen una reforma de las instituciones estatales existentes, como la Carta para el Establecimiento de la Autoridad Popular y la Carta Revolucionaria del Poder Popular, a través de un proceso de debate democrático en los barrios y con las organizaciones de base.

Mientras tanto, la situación económica se ha deteriorado masivamente para la población, con un aumento vertiginoso de los precios que deja a millones de personas con dificultades para pagar los productos básicos, las facturas de electricidad y gas y el transporte.

De forma paralela a las movilizaciones revolucionarias en las calles contra los generales, ha habido importantes huelgas en algunos sectores por los salarios y las condiciones de trabajo. Los docentes de todo Sudán se declararon en huelga y boicotearon los exámenes en la primavera de este año, logrando algunas concesiones en materia de salarios y condiciones de trabajo. También se han producido huelgas entre los funcionarios públicos y los empleados de banca. Después de años en los que los sindicatos eran simplemente brazos del partido en el poder, se están construyendo nuevos sindicatos desde la base.

Tras sus éxitos en la huelga, los miembros del Comité Sudanés de Profesores (STC) organizan reuniones masivas en todo Sudán para crear una dirección elegida democráticamente para un nuevo sindicato de profesores, con una base masiva entre los profesores de primaria y secundaria.

El reto para los activistas de los comités de resistencia y los organizadores en los lugares de trabajo es vincular la indignación por el costo de la vida y las condiciones de trabajo con las cuestiones sobre la naturaleza del Estado y el papel de los generales en él, con el objetivo de unir las alas económica y política de la movilización revolucionaria. En el sector de la educación, los vínculos son claros: tras verse obligado a hacer concesiones por la huelga masiva de profesores, el régimen militar tomó represalias atacando a los activistas del CTS y ahora intenta reactivar el antiguo sindicato de profesores, que apoyaba al régimen, con el apoyo de Hemedti, el actual vicepresidente y líder de la brutal milicia de las Fuerzas de Apoyo Rápido. El plan del régimen es recuperar el control administrativo total de la educación e impedir que los profesores se organicen independientemente del Estado.

En respuesta, los activistas del STC hicieron un llamado a los docentes y a los militantes del movimiento revolucionario para trabajar juntos, contrarrestar el plan de Hemedti y tomar el control del sector educativo. En el estado de Jartum, los comités del STC están contactándose con los comités de resistencia para coordinar una campaña de defensa de la educación y del derecho a organizarse.

El sector de la salud también cuenta con una fuerte organización sindical independiente a través de los sindicatos de médicos y farmacéuticos, que desempeñaron un papel clave en la revolución. Sin embargo, desde el golpe de octubre de 2021, el régimen ha conseguido despedir a muchos activistas revolucionarios en otros sectores clave como la aviación civil, el sector eléctrico y la banca. La mayoría de los dirigentes de los comités de resistencia son jóvenes, estudiantes y jóvenes diplomados que no están integrados en los lugares de trabajo.

Los militantes sudaneses mantienen su llamado a la solidaridad del movimiento sindical internacional. También se movilizan en solidaridad con los trabajadores en lucha de otros países. Los organizadores de una sentada contra las empresas mineras de oro en el Estado del Nilo enviaron el 17 de agosto el siguiente mensaje a los sindicalistas británicos. La Alliance of Demand-based Bodies (TAM), una coalición de más de 70 campañas de base por la justicia medioambiental, los derechos de los trabajadores y los refugiados, dijo:

“Saludamos las luchas de los sindicatos británicos y apoyamos sus reivindicaciones. Queremos construir un movimiento sin fronteras para presionar por las demandas de la gente común.

El empobrecimiento de la mayoría en beneficio de una minoría rica es claramente injusto. Las grandes empresas son la fuente de una gran miseria. Las huelgas y las protestas son un derecho humano. El acceso a los medicamentos que salvan vidas forma parte del derecho a la vida. Las vidas antes que los beneficios. El despido de trabajadores es un crimen contra la sociedad. Nos solidarizamos con los que se solidarizan con nosotros. Los derechos no se detienen en ninguna frontera. Juntos hacia la erradicación del colonialismo y la explotación.”

La sentada de Al-Obeidiya movilizó a cientos de mineros y habitantes de la zona para exigir servicios básicos y el fin de la contaminación causada por las empresas mineras de oro que saquean los recursos naturales de la región en estrecha colaboración con jefes de milicia corruptos y brutales como Hemedti (Mohamed Dagalo), que comanda la milicia de las Fuerzas de Apoyo Rápido.

Esta milicia es responsable de numerosas masacres. Sin embargo, los gobiernos occidentales presionan constantemente a las fuerzas revolucionarias para que cedan en sus demandas de un gobierno civil plenamente democrático e incluyan a los milicianos y militares en el gobierno. Siguen trabajando con Hemedti, que actualmente es vicepresidente de Sudán, así como con el general Abdelfattah al-Burhan, que dirige la junta. Los golpistas también están respaldados por potencias regionales como Egipto, Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos e Israel, todos ellos armados y apoyados por los gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña y Europa.

-Envíe un mensaje de solidaridad con la huelga general a action@menasolidaritynetwork.net o envíenos un mensaje en Facebook. Recogeremos los mensajes y los transmitiremos https://www.facebook.com/MenaSolidarityNetwork/

-También puede enviar directamente un mensaje  a TAM desde esta página: https://www.facebook.com/TAMSudan.

Marx y Engels, lectores de Darwin

La obra de Charles Darwin revolucionó nuestra comprensión de la naturaleza y tuvo un gran impacto en otros pensadores de su época, como Friedrich Engels y Karl Marx

Ian Agus *(Jacobin, 20-8-2022)

Solo se imprimieron 1250 ejemplares de la primera edición de El origen de las especies, y todos se vendieron en un día. Uno de los que obtuvo un ejemplar fue Friedrich Engels, que entonces vivía en Manchester. Tres semanas más tarde, escribió a Karl Marx:

Darwin, por cierto, a quien estoy leyendo ahora, es absolutamente espléndido. Había un aspecto de la teleología que todavía tenía que ser demolido, y eso ya se ha hecho. Nunca antes se había hecho un intento tan grandioso de demostrar la evolución histórica en la Naturaleza, y ciertamente nunca con tan buenos resultados.

Cuando Marx leyó El origen, un año más tarde, quedó igual de entusiasmado. En 1862, Marx se empeñó en asistir a las conferencias públicas sobre la evolución impartidas por Thomas Huxley, partidario de Darwin, y animó a sus socios políticos a unirse a él. Wilhelm Liebknecht, un amigo y camarada que visitaba a menudo a la familia Marx en Londres, recordó más tarde: «cuando Darwin sacó las conclusiones de su trabajo de investigación y las puso en conocimiento del público, durante meses no hablamos de otra cosa que de Darwin y de la enorme importancia de sus descubrimientos científicos».

Aunque Marx y Engels criticaron varios aspectos de su «torpe estilo inglés de argumentación», conservaron la más alta estima por la obra científica de Darwin durante el resto de sus vidas. En su propia obra maestra, Marx describió El origen de las especies como una «obra que hace época».

Algunos argumentan hoy que no hay una conexión real entre el darwinismo y el marxismo, pero cualquiera que estudie seriamente las obras de Marx, Engels y Darwin comprenderá —aunque no esté de acuerdo— que Marx fue honesto y excepcionalmente perspicaz cuando escribió que El origen de las especies «contiene la base de la historia natural para nuestro punto de vista».

Para comprender lo que quería decir Marx tenemos que conocer lo que escribió Darwin y las razones por las que sus puntos de vista marcaron una ruptura radical con las ideas dominantes de su época.

Un revolucionario improbable

Charles Robert Darwin fue un revolucionario improbable. Su padre era un destacado médico y un rico inversor, y su abuelo, Josiah Wedgwood, fundador de una de las mayores empresas manufactureras de Europa. Podría haber llevado una vida de ocio, pero en lugar de ello dedicó su tiempo a la ciencia.

En 1825 su padre le envió a la Universidad de Edimburgo para que estudiara medicina, pero a Charles le interesaba mucho más estudiar la naturaleza. Al cabo de dos años abandonó los estudios y se matriculó en Cambridge para convertirse en sacerdote anglicano, una profesión respetable que le permitiría tener tiempo libre para coleccionar escarabajos, disecar pájaros o buscar fósiles.

Tras su graduación en 1831, un profesor le llevó a una expedición de geología de tres semanas en el norte de Gales, y luego su profesor de botánica le recomendó al capitán Robert Fitzroy de la Marina Real que buscaba un caballero naturalista para que viajara con él en un viaje de reconocimiento a Sudamérica y al Pacífico Sur.

Y así comenzó. El 27 de diciembre de 1831, Charles Darwin, de veintidós años, se embarcó en el HMS Beagle para realizar un viaje en el que llevó a cabo extensos y detallados estudios geológicos, escribió miles de páginas de observaciones científicas y recogió más de 1500 especímenes de vida viva y fósil.

Herejía

Cuando salió de Inglaterra, Darwin parece haber sido un cristiano convencional que estaba de acuerdo con «la gran mayoría de los naturalistas [que] creían que las especies eran producciones inmutables y que habían sido creadas por separado». Los fundamentalistas bíblicos y los deístas estaban de acuerdo en que las especies estaban fijadas por la ley divina: los perros pueden variar de aspecto, pero no se convierten en cerdos ni dan a luz a gatos.

Pero tras cinco años de investigación científica en el Beagle y dos más de estudio en casa, Darwin llegó a una conclusión herética: las especies no eran inmutables. Todos los animales descendían de ancestros comunes; las diferentes especies eran el resultado de cambios graduales a lo largo de millones de años, y Dios no tenía nada que ver.

Hoy es difícil apreciar lo chocante que sería esta idea en aquella época. Quienes cuestionaban la palabra de Dios eran percibidos como un peligro para el frágil orden social.

Sin embargo, en la década de 1830, la gente culta, incluido Darwin, sabía que la historia de la creación del Génesis no era literalmente cierta. La expansión del capitalismo en la década de 1700 había provocado el auge de la minería y la construcción de canales, lo que dejó al descubierto capas geológicas y fósiles que demostraban que la Tierra tenía millones de años de antigüedad, y no los seis mil años permitidos por la cronología bíblica.

El registro fósil también demostró que animales desconocidos en la actualidad fueron comunes en el pasado, mientras que los animales modernos habían aparecido hacía relativamente poco tiempo, lo que contradecía la afirmación de que Dios creó todas las especies a la vez. La exploración mundial y el descubrimiento de más variedades de vida vegetal y animal de las que ningún europeo había imaginado jamás, muchas más de las que podrían haber vivido en el Edén o encontrado espacio en el arca de Noé.

Los científicos coincidieron en que solo había dos explicaciones posibles para las pruebas que se acumulaban. El influyente profesor de Cambridge William Whewell resumió las opciones:

O bien debemos aceptar la doctrina de la transmutación de las especies, y suponer que las especies organizadas de una época geológica se transmutaron en las de otra por alguna agencia prolongada de causas naturales; o bien, debemos creer en muchos actos sucesivos de creación y extinción de especies, fuera del curso común de la naturaleza; actos que, por lo tanto, podemos llamar propiamente milagrosos.

Whewell, como cualquier otro científico respetable de la época, no tenía ninguna duda sobre la respuesta: los animales y las plantas pueden variar en respuesta a las circunstancias externas, pero «el límite extremo de la variación puede alcanzarse normalmente en un breve período de tiempo: en resumen, las especies tienen una existencia real en la naturaleza, y no existe una transición de una a otra».

Si las especies no pudieran cambiar con el tiempo, solo los milagros podrían explicar el registro fósil. Pero, ¿cómo lo hizo Dios? ¿Cómo fue el proceso de la creación divina en la Tierra? El astrónomo John Herschell escribió que «la sustitución de las especies extinguidas por otras» era el «misterio de los misterios».

La evolución antes de Darwin

El hecho de que la clase dirigente científica creyera necesario negar la «transmutación de las especies» demuestra que no todo el mundo estaba de acuerdo en que las especies no podían cambiar. Pero antes de Darwin, solo dos autores propusieron teorías elaboradas sobre el cambio de las especies en el tiempo: Jean-Baptiste Lamarck y Robert Chambers.

A diferencia de Darwin, Lamarck no propuso la descendencia común, sino un modelo complejo en el que cada tipo de organismo pasaba por un proceso evolutivo independiente. La naturaleza crea constante y espontáneamente nuevas líneas evolutivas, empezando por animales unicelulares, que tienen un impulso innato para volverse más complejos, o perfectos, con el tiempo. Al final, si el ascenso no se interrumpe, alcanzan la cima de la perfección como seres humanos.

Pero la escalada se interrumpe a menudo por cambios ambientales a los que el animal debe responder. Las jirafas desarrollan cuellos largos al estirarse para alcanzar las hojas altas, mientras que los peces que viven en cuevas se vuelven ciegos porque no usan sus ojos, y esos cambios son heredados por su descendencia.

Más influyente en la opinión pública inglesa fue Vestigios de la historia natural de la creación, publicado anónimamente en 1844 por Robert Chambers. Atribuía toda la historia del universo a una «ley de desarrollo» ordenada por Dios que produjo estrellas, planetas y, finalmente, la vida. Después de que la primera vida surgiera espontáneamente en la Tierra, los animales y las plantas ascendieron por la escalera de la existencia. «La Providencia quiso que una especie diera a luz a otra, hasta que la segunda más alta dio a luz al hombre, que es la más alta».

Chambers quiso decir «dio a luz» literalmente. Basándose en la teoría de que los embriones pasan por etapas similares a las de los adultos de los animales más primitivos, llegó a la conclusión de que cuando llegaba el momento de una nueva especie, las hembras alargaban sus períodos de gestación para que su descendencia surgiera como la siguiente especie en la escala. Condenado universalmente por el establishment científico de la época, y casi olvidado hoy en día, Vestigios fue, sin embargo, un bestseller sensacional.

Esencialismo y teleología

La mayoría de los científicos profesionales, así como muchos aficionados y personas ajenas a la ciencia, ofrecieron sus opiniones sobre cómo se podía explicar o desterrar la aparente extinción y creación de especies. Aunque las explicaciones variaban, todas se basaban en una ideología común, los conceptos gemelos de esencialismo y teleología.

El esencialismo se basa en la primera ley de la lógica formal: que una cosa siempre es igual a sí misma, que A siempre es igual a A. Es una suposición útil, incluso necesaria para muchos propósitos, pero ignora la realidad del cambio: que con el tiempo todas las cosas decaen, o se transforman, o se combinan, de modo que A se convierte en algo que ya no es A. En la ciencia natural del siglo XIX, los pensadores esencialistas suponían que una especie era un tipo constante e inmutable, y que las variaciones observadas en la naturaleza eran accidentales y transitorias.

La teleología es la creencia de que todas las cosas están diseñadas o dirigidas inherentemente hacia un resultado final. Los pájaros recibieron alas para poder volar, las jirafas tuvieron cuellos largos para poder alcanzar las hojas altas, y la Tierra fue creada como un lugar para que la gente viviera. Los principales filósofos y científicos creían que la tierra y todo lo que hay en ella fue diseñado por Dios para lograr sus fines divinos.

La selección natural

En El origen, Darwin argumentó que tres factores se combinan para crear nuevas especies. 1) Presión de la población: todos los organismos tienden a tener más descendencia de la que puede sobrevivir en el entorno local. Muchos individuos no sobreviven o no son capaces de reproducirse. 2) Variaciones y heredabilidad: hay muchas variaciones entre los miembros de una población determinada: no hay dos individuos exactamente iguales. La mayoría de estas variaciones son heredables, es decir, se transmiten a la descendencia de los individuos en cuestión. Aunque la mayoría de estas variaciones son insignificantes (el color de los ojos, por ejemplo), algunas aumentan o disminuyen las posibilidades del individuo de sobrevivir y reproducirse. 3) La selección natural: los individuos con variaciones favorables tienden a tener más descendencia que la media; los que tienen variaciones desfavorables tienden a tener menos. En consecuencia, durante largos periodos de tiempo, las variaciones desfavorables tenderán a disminuir su frecuencia, mientras que las favorables se harán más comunes.

Darwin no solo especulaba. Su «teoría de la descendencia con modificación a través de la selección natural» fue desarrollada y luego puesta a punto en años de cuidadoso estudio y experimentación. En su casa de Kent diseccionó todo tipo de animales, crio palomas para aprender sobre la variación y la herencia, y experimentó con la germinación de las plantas y la dispersión de las semillas. Sobre todo, buscó y aprendió de personas con conocimientos prácticos: guardianes de caza, entusiastas de las palomas, criadores de ovejas y ganado, jardineros y directores de zoológicos. Estos métodos materialistas le llevaron a una teoría totalmente materialista en una época en la que el materialismo se consideraba subversivo y políticamente peligroso.

Entre 1838 y 1848, Inglaterra se vio arrastrada por una ola sin precedentes de acciones de masas, protestas políticas y huelgas. Las ideas radicales estaban infectando a la clase trabajadora, lo que llevó a muchos a esperar (o temer) un cambio revolucionario.

En lugar de arriesgarse a ser identificado con los radicales y tal vez condenado al ostracismo por sus colegas científicos, Darwin escribió en 1844 un relato de 270 páginas sobre su teoría, adjuntando una carta en la que pedía a su esposa que lo publicara si él moría, y no se lo dijo a nadie más. Solo a mediados de la década de 1850, cuando su reputación científica estaba asegurada y las turbulencias sociales de la década de 1840 habían pasado claramente, volvió al tema por el que ahora es más famoso. En noviembre de 1859 se publicó El origen de las especies por medio de la selección natural, o conservación de las razas en su lucha por la existencia.

La vuelta a la ciencia en el sentido correcto

Marx escribió que en los escritos de Hegel, la dialéctica «está de cabeza», por lo que había que darle la vuelta para descubrir «el núcleo racional dentro de la cáscara mística». Eso es lo que hicieron Marx y Engels en el proceso de elaboración de la base fundamental de sus puntos de vista, el materialismo histórico. Y eso es lo que hizo Darwin en El origen de las especies.

Derribó el esencialismo. «Considero el término “especie” como dado arbitrariamente, por conveniencia, a un conjunto de individuos muy parecidos entre sí». Una especie no es una cosa, y el cambio no implica la transformación o sustitución de esa cosa: una especie es una población de individuos reales y concretos. Las variaciones no son excepciones ni desviaciones de la esencia de la especie: la variación es la realidad concreta de la naturaleza.

Y anuló la teleología. «Lejos de imaginar que los gatos existen para cazar bien a los ratones», escribió Thomas Huxley, estrecho colaborador de Darwin, «el darwinismo supone que los gatos existen porque cazan bien a los ratones; la caza no es el objetivo, sino la condición de su existencia». Cuando Darwin murió, en 1882, la evolución era aceptada por la gran mayoría de los científicos.

Evolución y marxismo

En 1844, mientras Darwin escribía en secreto su primer informe completo sobre la selección natural, Karl Marx estaba en París desarrollando su crítica al pensamiento político y filosófico contemporáneo. En sus cuadernos escribió: «La propia historia es una parte real de la historia natural y del desarrollo de la naturaleza en el hombre. La ciencia natural, con el tiempo, incorporará en sí misma la ciencia del hombre, así como la ciencia del hombre incorporará en sí misma la ciencia natural: habrá una sola ciencia».

Un año después, Marx y Engels escribieron La ideología alemana, la primera declaración madura de lo que se conoció como materialismo histórico. Inicialmente incluyeron este pasaje (posteriormente suprimido), que es similar a la declaración de 1844, pero más completo:

Solo conocemos una única ciencia, la ciencia de la historia. Se puede considerar la historia desde dos lados y dividirla en historia de la naturaleza e historia de los hombres. Sin embargo, ambos lados son inseparables; la historia de la naturaleza y la historia de los hombres dependen la una de la otra mientras existan los hombres.

Estos pasajes muestran por qué Marx y Engels estaban tan entusiasmados con la obra de Darwin. Quince años antes de El origen, confiaban en que la naturaleza podía explicarse utilizando los mismos principios históricos y materialistas que subyacían en su análisis de las sociedades humanas. Al proporcionar una confirmación exhaustiva y poderosamente argumentada de ese supuesto, el libro de Darwin completó el materialismo histórico.

Naturaleza y sociedad

Sin embargo, Engels también fue mordaz en su rechazo a los intentos de aplicar las leyes biológicas a la sociedad humana. En una carta al socialista ruso Pyotr Lavrov en 1875, señaló que los «darwinianos burgueses» —refiriéndose a una corriente política en Alemania que pretendía aplicar los puntos de vista de Darwin— primero afirmaban que el concepto político de «supervivencia del más apto» se aplicaba a la naturaleza, y luego invertían el proceso:

La teoría darwiniana de la lucha por la existencia se reduce a una extrapolación de la sociedad a la naturaleza animada de la teoría de Hobbes del bellum omnium contra omnes [guerra de todos contra todos] y de la teoría económico-burguesa de la competencia junto con la teoría maltusiana de la población. Una vez realizada esta hazaña (…) estas personas proceden a reextrapolar las mismas teorías de la naturaleza orgánica a la historia, y luego pretenden haber demostrado su validez como leyes eternas de la sociedad humana. La puerilidad de este procedimiento es evidente, y no hay necesidad de gastar palabras en ello.

Estos darwinianos políticos, concluyó Engels, pueden ser descritos «en primer lugar como malos economistas y en segundo lugar como malos naturalistas y filósofos». En 1845, en La ideología alemana, Marx y Engels habían argumentado que la capacidad de producir las necesidades vitales distingue a los humanos de otros animales, un argumento que Engels repitió y amplió en su libro inacabado «Dialéctica de la Naturaleza»:

Aceptemos por un momento la frase «lucha por la existencia», por el bien del argumento. Lo máximo que puede conseguir el animal es recolectar; el hombre produce, prepara los medios de subsistencia, en el sentido más amplio de las palabras, que sin él la naturaleza no habría producido. Esto hace imposible cualquier transferencia sin reservas de las leyes de la vida en las sociedades animales a la sociedad humana.

Engels estaba reafirmando un elemento fundamental de la visión marxista de la naturaleza: que las diferentes formas y complejidades de la materia implican diferentes leyes científicas. Las leyes que rigen los movimientos de los átomos y las moléculas no son las mismas que las leyes que rigen los movimientos de las bolas de billar; los seres humanos somos objetos físicos y biológicos, sujetos a las mismas leyes físicas y biológicas que los demás animales, pero también somos seres sociales que producimos nuestros medios de existencia, por lo que nuestras vidas y nuestra historia no pueden explicarse plenamente por la física y la biología.

Como escribió Engels, «la concepción de la historia como una serie de luchas de clases es ya mucho más rica en contenido y más profunda que la mera reducción a fases débilmente diferenciadas de la lucha por la existencia».

El logro de Darwin

Aparte de su oposición de toda la vida a la esclavitud y de su participación en los asuntos de la pequeña ciudad en la que vivía, Darwin parece haber tenido poco interés en la actividad o la teoría política. Sin embargo, como escribió el biólogo evolucionista Ernst Mayr, «en sus trabajos científicos demolió sistemáticamente uno tras otro los conceptos filosóficos básicos de su época y los sustituyó por conceptos nuevos y revolucionarios».

Al hacerlo, Darwin contribuyó involuntariamente a las teorías sociales más revolucionarias jamás desarrolladas, las ideas que hoy conocemos como marxismo, y las fortaleció. Es posible, como señala Paul Heyer, ser darwinista en biología y rechazar el marxismo, pero no es posible ser un marxista consecuente y rechazar a Darwin.

La razón es básica. En el centro de la visión de Marx está la suposición de que la naturaleza y la historia encajan para formar una totalidad. Dado que el hombre surgió de la naturaleza y sigue dependiendo de ella y transformándola, la historia como ciencia seguirá siendo incompleta hasta que se comprenda plenamente este fundamento. Y nadie ha contribuido más a esta comprensión que Darwin.

La idea de que la naturaleza tiene una historia, de que las especies surgen, cambian y desaparecen a través de procesos naturales, es tan revolucionaria, y tan importante para el pensamiento socialista como la idea de que el capitalismo no es eterno, sino que surgió en un momento determinado y un día desaparecerá de la Tierra.

* Ian Agus, editor de «Climate and Capitalism» y miembro fundador de Global Ecosocialist Network. El texto anterior es traducción de una versión abreviada de «A Redder Shade of Green: Intersections of Science and Socialism» de Ian Angus (Monthly Review Press, 2017), publicada en Tribune.

Irán:”Cuando Dios dinero sustituye a Dios divino”

Descontento generalizado entre las clases trabajadoras y los pobres

Houshang Sepehr]
A l´encontre, 8-8-202
Traducción de Viento Sur

El 17 de junio, en un discurso dirigido a los miembros del poder judicial, Alí Jamenei, el dictador de la República Islámica, dijo: “El Dios de los años ochenta sigue siendo el mismo Dios que hoy”. Tras este discurso, el ataque a manifestantes y activistas de todo tipo ha aumentado considerablemente: a sindicalistas, profesores, artistas, escritores, mujeres, estudiantes y defensores de los derechos humanos. La frase de Alí Jamenei se refiere a la masacre de decenas de miles de opositores al régimen, incluidos miles de presos políticos durante la década de 1980. Puede que el Dios del régimen no haya cambiado después de cuarenta años y sea tan sanguinario como antes, pero una cosa es cierta: el pueblo que le obedecía ha cambiado totalmente. Y el Dios-Dinero, que ha sustituido al Dios de los años 80, le ha superado en crueldad.

Pero, ¿cuáles son las razones de este discurso tan amenazador? Desde abril de 2022, no hay ciudad en Irán que no haya visto una escena de ira popular contra el gobierno. Es cierto que se están produciendo diversos movimientos en todo Irán, pero están desconectados y carecen de organizaciones coordinadas a escala nacional. El régimen, incapaz de gestionar las diversas y graves crisis que podrían llevarle al colapso, ha recurrido a una escalada represiva sin precedentes, a amenazas de masacre y a agresiones a las mujeres.

Las huelgas y las manifestaciones están formalmente prohibidas desde la guerra entre Irán e Irak (1980-1988); y las protestas sociales son ferozmente reprimidas. Sin embargo, entre el 1 de mayo de 2021 y el 1 de mayo de 2022, se registraron 4122 huelgas y protestas de trabajadores, profesores, funcionarios, pensionistas, trabajadores de hospitales, etc.

Una de estas huelgas fue la de más de 100.000 trabajadores y ttrabajadoras del sector petrolero y petroquímico. Duró dos meses y sólo terminó cuando se cumplieron la mayoría de sus exigencias. El último ejemplo es la lucha de decenas de miles de profesores y profesoras. Algo inédito en la historia de este régimen desde que tomó el poder en 1979, esta lucha se organizó simultáneamente en cientos de ciudades.

Por otra parte, en varias provincias se han producido numerosas manifestaciones violentas contra la escasez de agua. Fueron iniciadas por cientos de agricultores y a ellas se unieron decenas de miles de residentes locales. Todos las manifestaciones protestaban contra la mala gestión del agua por parte de la mafia del agua creada por el régimen. Irán, con un clima esencialmente árido, sufre actualmente un grave estrés hídrico (falta de agua), tanto para el consumo diario como para los cultivos y el ganado. Y los cortes de electricidad van en aumento.

Las autoridades son conscientes de que los métodos utilizados para reprimir y aterrorizar a la sociedad son ineficaces. Temen la convergencia de los distintos movimientos de protesta y la creciente solidaridad que están generando. Frente a esto, acentúan su habitual comportamiento violento: detenciones, elaboración de expedientes judiciales basadas en falsedades, acusaciones inventadas, difusión de mentiras y calumnias contra los que se atreven a protestar…

Cécile Kohler y Jacques Paris, dos sindicalistas franceses del sector de la educación, encontraron a conocidos sindicalistas iraníes durante un viaje turístico a Irán la pasada primavera. Las autoridades iraníes les detuvieron y acusaron de espionaje. Al mismo tiempo, se lanzaron operaciones de represión a gran escala. Decenas de profesores y sindicalistas conocidos y respetados en sus respectivos sectores de actividad fueron detenidos y acusados de “propaganda y conspiración contra el régimen islámico, en connivencia con una potencia extranjera”.

Estas acusaciones, completamente falsas e infundadas, se fabrican únicamente para reprimir el movimiento sindical independiente y las protestas legítimas de las y los trabajadores y oprimidos. Algunas de las personas detenidas se han puesto en huelga de hambre. En solidaridad con ellas, más de sesenta presos se unieron a la huelga.

Las acciones de apoyo a los activistas encarcelados llegan de todo el mundo. El “Colectivo Sindical Francés para la Defensa de los Trabajadores en Irán”, con el apoyo de dos estructuras sindicales ginebrinas y de componentes de la diáspora iraní, organizó una concentración el 10 de junio en Ginebra frente a la sede de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). A petición de su sindicato, de su familia y del Colectivo Sindical Francés, Reza Shahabi, activista de renombre mundial, suspendió su huelga de hambre ¡después de ¡42 días! Algunos presos siguen en huelga de hambre.

Cambio en la geografía de la protesta política. Cambio en el discurso del régimen

Está claro que desde 2017, la geografía de la protesta política ha cambiado. En la historia del Irán moderno, las principales protestas que suponían una amenaza para el poder del Estado tenían lugar principalmente en Teherán y otros centros urbanos importantes. Pero en 2017 y 2019 se produjeron movilizaciones significativas en ciudades y pueblos de la periferia. Este cambio ejerce una presión considerable sobre el aparato de seguridad del Estado, lo que le lleva a ser cada vez más violento y represivo en su intento por mantener el orden.

Sin embargo, los acontecimientos de los últimos cinco años ponen de manifiesto que las y los manifestantes están ahora dispuestos a emprender acciones más radicales y a pagar un precio más alto para conseguir lo que quieren. La naturaleza cambiante de las protestas, y de la resistencia en general, está modificando rápidamente el clima sociopolítico en Irán.

Una de las principales características de 2022 es la aceleración de los acontecimientos sociopolíticos y el incremento de la confrontación entre el régimen iraní y el pueblo en los ámbitos económico, político, social y cultural. Esto se refleja en las palabras del presidente Ebrahim Raissi [cuyo mandato comenzó el 3 de agosto de 2021] y en la eliminación de la llamada facción reformista.

El nuevo presidente Raissi es tildado de duro y apodado el verdugo. Es uno de los responsables de la masacre de miles de presos y presas políticos en 1988. El líder supremo del régimen, Alí Jamenei, esperaba que Raissi pudiera frenar las crecientes protestas, que se iniciaron durante la presidencia reformista de Hasán Rohaní [de agosto de 2013 a agosto de 2021].. Tras un año de presidencia de Raissi, el joven gobierno hezbolá de Jamenei [es decir, comprometido con los valores de Hezbolá, el partido de Dios] no ha logrado ninguno de sus objetivos.

En diciembre de 2017 y noviembre de 2019 se produjeron dos grandes oleadas de protestas. También hubo protestas después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) derribara el vuelo 752 de Ukraine International Airlines sobre Teherán, tras el asesinato [el 3 de enero de 2020] por el ejército estadounidense del general Qassem Soleimani, hombre fuerte de Jamenei.

Todo esto sugiere que la dinámica de la protesta política en Irán está cambiando. Está surgiendo una creciente dinámica de radicalización entre las y los manifestantes, mientras que el Estado está dispuesto a utilizar la violencia extrema para mantener el control de la situación.

Las protestas generalizadas de noviembre de 2019 pueden considerarse el capítulo más sangriento de la historia reciente de la República Islámica de Irán. En un intento de justificar la respuesta violenta sin precedentes del Estado, el Líder Supremo hizo ajustes en su discurso. Esto puede interpretarse como un repudio a uno de los principios del jomeinismo (Estado islámico = gobierno de los desposeídos en la tierra) al redefinir la interpretación de los desposeídos (mostaz’afin):

La idea de los desamparados está mal interpretada, se ha identificado con los estratos sociales más bajos y, en los últimos años, económicamente vulnerables. ¡No! El Corán no los identifica como desamparados… Los desamparados hace referencia a los Imames [chiíes], los mentores y gobernantes de la humanidad; los que heredarán la tierra y todos sus recursos… el desvalido es el heredero temporal del mundo y el sucesor de Dios en la tierra.

Parece que en la interpretación moderna y neoliberal del concepto de los desamparado, Jamenei ha sido un buen discípulo del Fondo Monetario Internacional (FMI). La redefinición de los desamparados no es sólo una cuestión económica, sino también una legitimación de facto de futuras masacres, llevadas a cabo bajo las órdenes de Jamenei.

Estancamiento interno y cerco externo

A partir de enero de 2020, la República Islámica se enfrentó a una crisis a gran escala derivada del estancamiento político interno, el aislamiento internacional y unas condiciones económicas agobiantes. El régimen responsabiliza de esta situación a las potencias extranjeras y a los designados como su quinta columna dentro de Irán, como ha hecho durante los últimos 40 años. La República Islámica tiene enemigos externos, sobre todo Arabia Saudí, que ha estado librando una guerra de desgaste por delegación con Irán desde el comienzo de la guerra civil siria en 2011. Además de Arabia Saudí y sus aliados regionales, la República Islámica considera a Israel su archienemigo, una enemistad que se ha extendido al principal aliado internacional de Israel, Estados Unidos de América.

La implacable búsqueda de una política exterior de confrontación con Occidente por parte de la República Islámica ha tenido consecuencias negativas para la economía iraní: las restricciones económicas internacionales han reconfigurado la economía iraní. En los últimos años, Irán ha sufrido diversas y crecientes sanciones y medidas punitivas de EE UU. Éstas alcanzaron su punto álgido cuando la agresiva retórica de Teherán unió a Europa con EE UU contra el programa nuclear iraní.

No se puede negar que estos enemigos externos han desempeñado un papel considerable en la precaria situación actual de Irán. Esto es especialmente cierto en el caso de Estados Unidos, que bajo el mandato del presidente Donald Trump canceló unilateralmente el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) de 2015, que fue ganado con mucho esfuerzo por Irán y Occidente. La administración estadounidense lanzó entonces la política de máxima presión que está estrangulando la economía iraní. Sin embargo, la mayoría de los males de Irán son el resultado directo de las políticas económicas aplicadas: 1° el capitalismo desenfrenado, 2° la gestión mafiosa.

En cuanto a la segunda patología de la economía iraní, es el resultado de una compleja gama de causas internas, siendo las principales las inadecuadas decisiones de las autoridades y los problemas estructurales de la economía iraní.

Las causas externas incluyen la política de máxima presión de Trump y el empeoramiento de las malas relaciones de Irán con sus vecinos.

En definitiva, la economía iraní ha pasado por muchos periodos difíciles en las últimas cuatro décadas, marcados por la inflación, las frecuentes crisis monetarias y las repentinas subidas de precios de los productos esenciales y del combustible.

A esto se añade la corrupción endémica y los cárteles político-económicos semiestatales, que amplían aún más esta corrupción. En resumen, la economía iraní ha sido calificada repetidamente como una economía enferma. La corrupción, el clientelismo y el amiguismo se convirtieron en una de las principales características de la economía bajo la presidencia de Hashemi Rafsanjani (1989-1997) y en el sello distintivo de su administración. Es cierto que la época de Mohammad Jatamí (1997-2005) tuvo su cuota de escándalos y corrupción, pero su magnitud fue infinitamente menor que los innumerables fraudes que proliferaron durante la presidencia de Mahmud Ahmadineyad (2005-2013). Actualmente, Irán es uno de los países más corruptos del mundo.

Los principales beneficiarios de esta situación son las organizaciones cuasi-estatales y los cárteles, que tienen una larga historia en la República Islámica, pero que ahora están eclipsados por el complejo militar-industrial-financiero del CGRI (Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica). El poder político-económico del CGRI, que comenzó sus operaciones económicas con el presidente Rafsanjani, alcanzó su punto álgido con el presidente Ahmadinejad y ha seguido siendo dominante hasta hoy. Además de sus actividades en la construcción, la industria y las finanzas, la IRGC se beneficia de lucrativos contratos públicos y de una gran parte del presupuesto gubernamental. La participación del CGRI en el lucrativo contrabando de mercancías a través de los numerosos puertos y astilleros que controla es un secreto a voces.

La mala gestión de la economía es otra característica persistente de la República Islámica de Irán. Comenzó con la gran agitación de la revolución de 1979. Luego persistió (en diversos grados) durante la guerra Irán-Irak (1980-1988), y después bajo las presidencias de Rafsanjani y Jatamí. Pero de 2005 a 2013, el problema de la mala gestión se convirtió en antigestión. El presidente Ahmadineyad despreciaba a las élites tecnocráticas y le gustaba decir “deshazte de estas élites y todos los problemas del régimen se resolverán”. Ahmadineyad mantuvo esta postura antielitista hasta el final y casi consiguió desmantelar las instituciones tecnocráticas de la República Islámica, expulsando quizás a miles de tecnócratas y directivos de nivel medio y alto. Esto sigue afectando a la economía iraní hasta el día de hoy.

El desastroso estado de la economía: ni reformable ni sostenible

Desde el estallido de la guerra civil siria en 2011, los extremistas del régimen han advertido repetidamente del peligro de una sirianización de Irán. Pero se puede argumentar que, de ser así, la responsabilidad recaería en los dirigentes de la República Islámica.

En la actualidad, la determinación de la República Islámica de conservar el poder es mayor que nunca y continuará con sus políticas y tácticas actuales con ese fin. En el plano económico, el régimen no puede esperar introducir nuevas innovaciones. De 2010 a 2013, en respuesta a las sanciones internacionales, Jamenei había lanzado un discurso de economía de resistencia para reforzar la capacidad interna de Irán y permitir que el país funcionara sin depender de los ingresos del petróleo o del comercio con Occidente. Este discurso ha seguido siendo la política económica oficial de la República Islámica, pero el régimen está muy lejos de lograr un objetivo tan ambicioso. Entre 2010 y 2013, el régimen utilizó diversas tácticas para luchar contra las sanciones y mantener el comercio. Pero, a petición del FMI, también tuvo que recortar el gasto reduciendo las subvenciones estatales y revirtiendo políticas como el apoyo a los precios de productos básicos como el pan, el combustible y otros bienes de consumo.

La política de reducción y supresión de subvenciones continuó incluso después del acuerdo nuclear de 2015, y el régimen no tuvo más remedio que seguir esta línea de actuación. Las consecuencias de esta política, que aviva la ira de la clase trabajadora y de las personas empobrecidas, fueron plenamente visibles en las protestas de noviembre de 2019. Desde entonces, son muy frecuentes las nuevas manifestaciones de este tipo.

En la actualidad, el sistema económico de la República Islámica es una mezcla de capitalismo salvaje del sector privado y de capitalismo estatal amiguista altamente corrupto. La estructura del régimen y los cárteles político-económicos intensifican los defectos de la defectuosa economía del país y fomentan la corrupción. Los problemas económicos han sido una fuente constante de preocupación para la República Islámica. Diversas acusaciones de mala gestión, incompetencia y corrupción han sido el sello de todas las facciones del régimen durante las distintas administraciones. Sus consecuencias han socavado a largo plazo la legitimidad del régimen en su conjunto.

Ante la catastrófica situación económica, el aumento de las movilizaciones populares y ante el hecho de que la única respuesta del régimen es la represión, los economistas iraníes dan la voz de alarma y advierten del caos.

En un audaz desafío al autocrático gobierno iraní, varias docenas de economistas de alto nivel publicaron el 10 de junio una mordaz “carta abierta al pueblo iraní”, de 10 páginas y muy detallada, en la que advertían de que el país había alcanzado una “fase explosiva” de malestar social debido a la mala gestión económica y al descontento popular. “Nuestra advertencia a los funcionarios del gobierno es que la situación del país es extremadamente precaria”, dijeron los 61 economistas y profesores universitarios. Continuaron: “Insistir en la eliminación de los subsidios durante este periodo de miseria agotará la paciencia de la población y la volverá contra el sistema actual y el gobierno. Este enfrentamiento puede ser muy costoso para ambas partes”.

La carta se publicó en medio de protestas esporádicas contra la subida de precios, los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo en los primeros seis meses de 2022. “En la situación actual del país, donde las políticas económicas y sociales están envueltas en el secreto, cualquier crítica al gobierno se interpreta como parte de un complot malicioso contra el régimen y el gobierno, lo que dificulta que los expertos o los círculos académicos planteen abiertamente estas cuestiones”, advirtieron los economistas.

Los propios datos del gobierno reflejan “una historia desgarradora de desesperación”, así como una pobreza creciente y un entorno desfavorable tanto para la producción como para los negocios, escribieron. La carta señalaba: * Irán ocupa el puesto 150 de 180 países en una encuesta de Transparencia Internacional sobre políticas anticorrupción;

* Irán ocupa el puesto 127 de unos 200 países en el Índice de Buena Gobernanza;

* Irán ocupa el puesto 127 de unos 200 países en el Índice de Buena Gobernanza;

* El índice de confianza social, una medida del capital social, había alcanzado casi el 70% en 1981, dos años después de la revolución. En 2022 se había reducido a cerca del 20%

* La renta per cápita del país creció menos del 1% entre la revolución de 1979 y 2022

* El crecimiento medio del PIB de Irán entre 1980 y 2018 fue sólo del 1,6%, mientras que China, India, Turquía, Malasia, los Emiratos Árabes Unidos y Pakistán crecieron de media entre el 4% y el 10% durante el mismo periodo;

* El 40% de los hogares iraníes vivían por debajo del umbral de la pobreza en 2021;

* Con una tasa de crecimiento económico cercana a cero y un crecimiento de la población de alrededor del 13%, el iraní medio se ha empobrecido un 13% en la última década;

* En la última década, la economía iraní ha experimentado el estancamiento más profundo de los últimos 70 años debido a las sanciones opresivas sin precedentes y a la pandemia de Covid-19.

* La tasa de inflación media ha sido del 20% en las últimas cuatro décadas; ha superado el 35% en los últimos tres años.

* Las importaciones de Irán han caído de 70.000 millones de dólares en 2011 a unos 35.000 millones en 2021, debido a las sanciones y a la reducción de los ingresos por exportación de petróleo;

* Entre 2011 y 2018, el 1% de la población iraní, incluidos los segmentos más ricos de la sociedad, disponía de una media del 16,3% de los ingresos totales del país; esta riqueza equivale a la cuota del 40% de los segmentos más pobres.

La carta afirmaba que la “corrupción” y la “incompetencia” del gobierno, así como las políticas “disfuncionales”, habían destruido la confianza de la población. Cualquier intento de criticar al gobierno se consideraba oficialmente como el fomento de complots “maliciosos”, señalaron. Concluyeron: “Nuestra crisis económica y social, así como la destrucción y el deterioro del medio ambiente, la corrupción institucionalizada, la demolición del capital social, la fuga masiva de cerebros, el déficit presupuestario e incluso las sanciones, se deben generalmente a la débil gobernanza del Estado y a la ignorancia de las bases científicas de las políticas públicas”.

Cuando se publicó, la carta fue ferozmente criticada en los medios de comunicación controlados por el régimen, pero fue ampliamente difundida en las redes sociales. Una semana después de la publicación de la carta, Jamenei, en su discurso, invocó la espada de Dios.

Es justo decir que el estado de la economía de la República Islámica de Irán nunca ha sido tan grave como ahora.

Conclusión

La legitimidad destrozada de la República Islámica, junto con la guerra económica de EE UU y el aislamiento internacional de Irán, han colocado a los dirigentes en un posición más débil de su historia. Pero esto no significa que el régimen vaya a derrumbarse pronto.

A nivel nacional, sigue siendo todopoderoso. Puede confiar en las modernas capacidades tecnológicas de vigilancia, en un eficiente aparato de seguridad y en la lealtad ideológica del CGRI. Por otro lado, el nivel de organización de la sociedad iraní sigue siendo dramáticamente bajo. Privada de liderazgo político, está sometida a una represión constante. Atravesado por divisiones culturales, étnicas y políticas, el país es actualmente incapaz de dar lugar a contrapoderes.

Sin embargo, el conflicto actual entre el Estado y la sociedad es una guerra de desgaste cuyo resultado es imprevisible. La República Islámica ha perdido el apoyo de gran parte de su base social tradicional en el Irán rural y entre las capas sociales empobrecidas. Es razonable suponer que muchos de los soldados rasos del CGRI y de la milicia paramilitar Bassijis [fuerza creada por Jomeini en noviembre de 1979] proceden de pequeñas ciudades y zonas rurales cuya población salió a la calle en masa entre 2017 y 2019 y fue brutalmente reprimida. Si estos soldados de a pie seguirán siendo leales a sus señores o no, es una cuestión a debate. Especialmente si la situación económica de Irán sigue deteriorándose y el régimen tiene problemas para mantener el bienestar y los privilegios de su aparato estatal, incluidas las fuerzas militares y de seguridad. Ante la política de tierra quemada del régimen, la amenaza de su autoimplosión y del país es una posibilidad real.

Las movilizaciones políticas están descentralizadas y ya no son monopolio de las grandes ciudades, donde el Estado concentra los medios para hacerles frente. A diferencia de las últimas tres décadas, las clases medias ya no están al frente de las protestas políticas en Irán. Los sectores mucho más pobres de la sociedad, que se han visto especialmente afectados por la actual crisis económica, están ahora dispuestos a mostrar su músculo en la arena política. La respuesta de mano dura del Estado a las protestas de 2019 demuestra que la élite política teme profundamente las protestas que, en el actual clima político iraní, están destinadas a repetirse.

En un artículo que analizaba la protesta masiva de 2017, escribí lo siguiente:

…El régimen ha demostrado que no tiene ninguna dificultad en imponer una represión aún más salvaje. El régimen iraní no es sólo un régimen capitalista, sino también un régimen ideológico, organizado de forma fascista, y luchará por sobrevivir. Dispone de una poderosa fuerza militar, así como de una milicia paramilitar bien organizada y con grandes intereses financieros propios.

Es difícil predecir lo que ocurrirá a partir de ahora. Sin embargo, podemos estar seguros de que nada será igual que antes. Por lo tanto, es una confrontación muy importante, delicada y larga. Es esencial que los que luchan en Irán obtengan un apoyo amplio y efectivo de las fuerzas de la izquierda, así como de los progresistas. La lucha por la democracia y las libertades civiles debe ser una de las dimensiones de nuestra lucha común.

Desde entonces, los acontecimientos en Irán confirman nuestro análisis y, por tanto, nuestras tareas, en esencia, siguen siendo las mismas:

…defender los intereses de los trabajadores de Irán, manteniendo una posición firme y constante, tanto antiimperialista como de oposición al régimen, hacer todo lo posible para extender y retransmitir una gran campaña de apoyo a las luchas del pueblo iraní… actuar con todas las fuerzas iraníes e internacionales que compartan estos principios. Sin embargo, no podemos unirnos a los defensores de una u otra facción del régimen, ni a los que quieren la guerra o las sanciones extranjeras, con la esperanza de evitar el cambio desde abajo. No suspenderemos nuestras críticas a quienes toleran la guerra imperialista o las sanciones económicas, porque son medidas que perjudican en primer lugar a los trabajadores, a las masas de Irán.

Colombia:La eterna pesadilla de los líderes sociales en el Oriente antioqueño

El 17 de enero del 2022, asesinaron de Mario Palomino, un profesor y líder social de la vereda La Chapa de El Carmen de Viboral, mientras el 28 de junio asesinaron al líder Julián David Ochoa “Kutamba” en el corregimiento Santa Ana de Granada. Dos hechos que en un mismo año han agudizado la compleja situación de Derechos Humanos de quienes ejercen este rol comunitario en el Oriente antioqueño. ¿Cuál es el problema de fondo?

Carlos Mario Palacio/Edison García *

Agencia de Prensa, 4-8-2022

http://www.ipc.org.co/agenciadeprensa/

Luchas compartidas

Mario Palomino y Julián Ochoa “Kutamba” compartían la misma lucha, pero desde diferentes rincones: su amor por la tierra, por la siembra y por el agua. El primero se distinguía por enseñarle a sus alumnos la importancia de cultivar conscientemente la tierra en el colegio Monseñor Ramón Arcila Ramírez, en la vereda La Chapa de El Carmen de Viboral. El segundo, también era conocido por ser líder en el corregimiento de Santa Ana y por insistir en “comprar tierras para sembrar bosques”.

A ambos los movilizaba la idea de un territorio autónomo, ese que debía construirse desde abajo hacia arriba. Y el ejemplo fue la mayor virtud que habló por ellos, aunque la forma de sus cabellos tipo rasta y la personalidad jocosa parecieran ajenas a la identidad campesina; el amor y el arraigo por las montañas hizo eco en sus corazones para quedarse definitivamente viviendo en aquellos territorios rurales que necesitaban de sus voces, de sus sabidurías y de sus transformaciones sociales.

Palomino, de 35 años, era licenciado en Educación Básica con énfasis en Ciencias Naturales y Educación Ambiental de la Universidad de Antioquia. Era padre de un niño y una niña, se destacaba por su forma de enseñar. Sus hijos, alumnos y comunidad lo reconocían como una persona que entregaba sus conocimientos sin pretensiones, y que luchaba por infundir una cultura consciente por el respeto y cuidado del medio ambiente.

Por su parte Ochoa, de 29 años, estaba estudiando Agroecología en el Instituto Tecnológico de Antioquia (ITM) y había llegado hace más de diez años a Santa Ana, cuando apenas los campesinos volvían luego de desplazarse a causa de un intenso conflicto que los obligó abandonar sus tierras. Recientemente había sido padre por segunda vez y convivía con la madre de su segunda hija en una finca que él había destinado a la siembra de productos orgánicos.

“En el caso de Julián Ochoa. quien decidió bautizarse por medio de la luna como Kutamba Kizirimbembe, que significa ‘danzante de la vida’, vivía en su casa en el centro poblado del corregimiento, donde nos recibía siempre que llegábamos a Santa Ana y también tenía otra finca junto con otros amigos en la vereda La María, cerca al río Calderas. Las propuestas de Kutamba siempre eran que compráramos tierra y sembráramos bosques, incluso, hay una montaña de varios amigos que la han cuidado de los cazadores. Una vez me contó que le gustaría exportar algunos productos que se cultivan en Granada. La verdad, lo recuerdo como un hombre muy alegre, prospectivo, inquieto y amoroso”, así lo describió Alejandra Vélez Giraldo, quien compartió con él varias de sus luchas.

A Mario, como a Kutamba, los movía la defensa del territorio. Cada uno tenía dos hijos que quedaron con el valor del respeto por la vida y ver la naturaleza con ojos espirituales. El 17 de enero y el 28 de junio de este 2022 apagaron sus vidas con armas de fuego en medio de la oscuridad, vivieron la horrible noche para siempre, mientras que los homicidas se esfumaron sin dejar rastro alguno. Cuando ellos menos lo esperaban y cuando tenían pendiente seguir dejando huella en un mundo donde los hombres más necesarios son borrados del mapa, porque su presencia incomoda, molesta, irrita e indispone y pone intranquilos a muchas personas por el hecho de ser, pensar y actuar diferente.

“Lamentablemente, luego del asesinato de Julián y Palomino se han dado algunas amenazas contra integrantes de sus comunidades, lo que ha encendido de nuevo las alarmas a los protectores de DDHH. Hemos recibido información de la presencia de grupos armados en la zona urbana y rural de Granada”, manifestó Óscar Yesid Zapata, miembro de la fundación Sumapaz de Medellín.

La Mesa de Derechos Humanos del Oriente ha estado en constante trabajo para proteger y ayudar a los líderes de la región, en alianza con instituciones como la Procuraduría Provincial, la Defensoría del Pueblo y organizaciones sociales. Algunas veces las instituciones civiles, policiales y militares no atienden con prontitud los casos de urgencias y las súplicas de muchos líderes que reportan estar amenazados.

Kutamba, un hombre carismático y prospectivo

Según sus amigos, “Kutamba Kizirimbembe” nunca dejó de ser una persona alegre, prospectiva y, sobre todo, crítica del sistema económico actual. Hablaba sin titubear de temas coyunturales que para muchos merecían silencio.

Desde su llegada a Santa Ana, “Kutamba” creó un grupo minoritario integrado por personas simpatizantes de la cultura de origen jamaicano Rastafari, donde se dieron a la tarea de cultivar la “ganja”, una yerba emblemática y popular de esta cultura que es usada de forma sacramental y que, a su vez, pudo darle otro enfoque al campo desligado de esa mirada deforestadora y dependiente de químicos que se le ha dado a la tierra.

Adicional a esto, “Kutamba” comercializó el Sacha Inchi, un aceite que previene enfermedades cardiovasculares, fermentó la tradicional chicha de panela y participó en varios colectivos sociales. Su lucha fue por la dignidad, libertad y memoria de la gente. Aunque muchos lo conocieron por su liderazgo ambiental, comunitario, juvenil y cultural, la mejor definición que encaja en “Kutamba” es que fue un hacedor y líder de la vida.

Vida que le daba al agua cuando cuidaba los ríos y las quebradas para un uso comunitario responsable. Vida que le daba a las montañas cuando hablaba con los campesinos y les pedía que no quemaran más los bosques. Vida que le daba a las propias personas por medio del ejemplo al construir una huerta casera, con métodos conscientes y semillas orgánicas.

Ese fue Julián Ochoa, un hombre que, con su pelo largo, voluminoso y en forma de rasta, demostró que la palabra dulce y reflexiva puede cambiar esquemas en una región enraizada en una cultura tradicional, conservadora y compleja.

¿Por qué los matan?

Tanto Yesid Zapata, miembro de Sumapaz en Antioquia, como Fabián Restrepo, politólogo de la Universidad de Antioquia y magíster en Estudios Contemporáneos de América Latina, coinciden en que estos dos asesinatos por ahora no tienen relación con la defensa del territorio ni tampoco con la oposición a la construcción de hidroeléctricas en el Oriente antioqueño. En cambio, la Mesa de Derechos Humanos del Oriente antioqueño dijo en su momento que las amenazas que sufrieron los líderes Sebastián Agudelo de Cocorná, Flor Gallego de El Carmen de Viboral, y Fredy Morales y Miguel Gutiérrez de San Rafael sí corresponden a la defensa ambiental en sus territorios.

Lo que hay de fondo en esta situación, según organizaciones sociales y defensores de DDHH, es una disputa continua por el territorio en dos frentes: el primero, por el auge en la solicitud de licencias ambientales en la Zona Bosques (que integran los municipios Cocorná, San Luis y San Francisco), y el segundo, por el aumento del microtráfico, especialmente en la Zona Páramo y Altiplano (conformado por los municipios más poblados y cercanos a Medellín).

“Por ahora es pronto para tener claridad de los presuntos responsables que asesinaron a Mario Palomino y a Julián Ochoa. Un Fiscal Especializado tomó los dos casos para darle celeridad a las investigaciones y lograr esclarecer estos crímenes para que no queden en la impunidad”, concluyó Yesid.

La desgracia de ser líder social en esta región

En el Oriente antioqueño, hace dos décadas atrás, en la época más difícil del conflicto armado, quien intentara el cambio era señalado de guerrillero o colaborador de un grupo armado, pues el recrudecimiento del conflicto impidió todo intento de desarrollo y condenó a todo un país a una guerra innecesaria que afectó en mayor medida a los campesinos. Y entonces, los secuestros, las amenazas, las desapariciones, las masacres y los asesinatos fueron el factor común. Pero, tal parece que la violencia no se ha ido por completo.

Del remanso de paz que dicen llamar a la región hoy, queda poco. Ahora la desgracia se ha encarnado nuevamente en contra de las y los líderes sociales que buscan un territorio en condiciones dignas y justas para sus habitantes; desligados de la esfera institucional y cansados de ver al Estado como un actor pasivo que sigue teniendo deudas con la protección de los derechos humanos.

A Mario y Julián la violencia no les dio una segunda oportunidad. La muerte pisó con fuerza en un momento donde, según Fabián Restrepo, se está dando un reacomodamiento de grupos armados en la región, “desde el 2007 hasta hoy se han venido generando unas presencias de grupos que no considero que sean nuevas, sino que más bien son reinvenciones de presencias antiguas. Al día de hoy, en el Oriente antioqueño se identifican cuatro presencias importantes: Clan Oriente, el Mesa, Oficina de Envigado y Clan del Golfo. Esas estructuras están particularmente dedicadas al narcotráfico”.

Yesid Zapata agrega que “las violencias que ocurren a líderes se han dado principalmente por la presencia de grupos armados, algunos de ellos de orden paramilitar y otros locales. Creen tener el poder ante la sociedad al imponer sus propias leyes”.

Mario y Julián murieron de manera violenta cerca de sus hogares. Según información dada por Indepaz, Palomino fue asesinado con arma de fuego cuando se trasladaba en su motocicleta. Al siguiente día, encontraron su cuerpo al lado de la carretera con un tiro de gracia en la cabeza, hecho que inmediatamente generó desazón en el Oriente antioqueño. Mientras tanto, “Kutamba” fue asesinado con un arma tipo escopeta cuando se dirigía a su vivienda en el corregimiento de Santa Ana, en Granada, hecho en el que también resultó lesionada con arma cortopunzante, tipo machete, su compañera permanente, con quién tenía una hija, y su padre.Indepaz incluyó a Mario y a Julián entre los 1.318 defensores de derechos humanos asesinados desde la firma del Acuerdo de Paz en 2016, de los cuales 140 han sido en Antioquia. Son cifras escandalosas en un país que debería cuidar y dar garantías a la labor de los defensores.* Comunicadores y Periodistas.

LA INFLACION: MECANISMO DE REBAJA SALARIAL

En la crisis de los años 1970 llegó a registrarse una inflación muy alta. Posteriormente durante las últimas décadas apenas se había registrado una gran inflación. Actualmente se está volviendo a una inflación alta.

La economía ortodoxa se muestra incapaz de explicar estos fenómenos. La explicación monetarista relaciona la inflación con el incremento de la oferta monetaria. Los keynesianos vinculan la inflación con el incremento de los costes empresariales como consecuencia de los incrementos salariales. Los hechos empíricos desmienten a ambas teorías. Ha habido períodos en los que ha crecido muy fuertemente la oferta monetaria sin que se haya producido una gran inflación, lo que desmiente la teoría monetarista. También ha habido períodos en los que se ha registrado alta inflación simultáneamente a un estancamiento económico y crecimiento del desempleo. Esto desmiente la teoría keynesiana.

La inflación supone una oportunidad de incrementar los beneficios de las empresas atacando el poder adquisitivo de los salarios. Siendo muy difícil que los trabajadores acepten una rebaja nominal de los salarios, la inflación supone una devaluación salarial que genera menos protestas entre los trabajadores. Los asalariados no aceptan que su salario se rebaje de 1.000 a 900. Sin embargo si hay una inflación del 10% los 1.000 del período final suponen un valor de compra de los 900 del periodo inicial.

Lo que ninguna de las dos teorías de la economía ortodoxa tienen en cuenta es que lo mueve el capitalismo es el beneficio. Lo que los capitalistas persiguen con sus inversiones es el máximo beneficio. La dinámica capitalista de innovaciones tecnológicas, para intentar lograr una mayor productividad y ahorro de mano de obre, conduce a una tendencia a la disminución de la tasa de ganancia. Los capitalistas intentan revertir esta tendencia y por ello suben los precios. En situaciones convulsas, como la que se esta produciendo actualmente, de dificultades de suministro generadas primero por la paralización industrial por la pandemia del Covid-19, y posteriormente por la invasión de Ucrania por Rusia, se producen además, operaciones especulativas. Los grandes monopolios y oligopolios aprovechan la situación para incrementar los precios más allá de estas dificultades de suministro y con ello incrementar su beneficio.

Los salarios no son los causantes de esta situación, sino quienes la sufren. El neoliberalismo critica las reivindicaciones salariales que tan solo pretenden mantener su poder adquisitivo. Hablan de pactos de renta y consensos. En la práctica estas propuestas tan solo buscan una moderación salarial que favorece a los empresarios, por favorecer una disminución del poder adquisitivo de los salarios. También se habla de no incrementar los beneficios empresariales, pero esto es muy difícil de controlar. Actualmente el reparto de dividendos y el incremento de los beneficios está siendo muy superior al de los últimos años. En los últimos resultados del segundo trimestre las empresas energéticas y bancos han incrementado su beneficio de un 35% a 100%. El objetivo que persiguen es incrementar los beneficios a costa de una disminución de los salarios.

Los análisis empíricos muestran que el factor fundamental del incremento de los precios es el aumento de los beneficios empresariales. Según un estudio realizado por CCOO (1) un 87% de la subida de los precios está compuesta por el aumento de los beneficios en el Estado Español. Otro análisis realizado en la economía estadounidense muestra que el aumento de los beneficios es el 54% del incremento de precios, siendo la subida salarial tan solo el 8% (2).

También debemos recordar que la inflación registrada en el Estado Español (10,2%) es de las más altas, cuando la situación de dificultades de suministro son las mismas para todos los países. Francia registra la mitad de inflación (un 5%), y Alemania 7,9%.

Por todo ello, para que los salarios no pierdan poder adquisitivo la reivindicación a defender es la escala móvil de salarios. Los salarios deben incrementar en un porcentaje igual al incremento del IPC. Sin esperar a que pase un año para que se produzca tal actualización. La actualización debe producirse cuando se produzca una subida predeterminada, por ejemplo, un 2% ó 2,5%. Si esa subida se produce a los dos meses en ese mismo momento debe haber una subida salarial que compense el incremento del IPC.

No debemos olvidar que para que la participación en la plusvalía o renta generada se mantenga constante no es suficiente que el incremento salarial sea igual al aumento del IPC. Para que el porcentaje siga constante el incremento salarial debe ser el aumento del IPC más el incremento de la productividad. Si el aumento salarial es el IPC el incremento de la productividad va en su integridad al beneficio capitalista, aumento de esta forma, su porcentaje de participación. Por eso en la firma de convenios se recoge a veces, como subida salarial, el incremento del IPC más un porcentaje. El incremento de productividad suele ser de un importe del 1%-1,5% anual. En las últimas décadas esta participación de los salarios en la renta no está disminuyendo de forma prolongada en el tiempo.

La respuesta a esta inflación está siendo la subida de tipos de interés, tanto por parte de la Reserva Federal americana como el BCE (Banco Central Europeo). Esta inflación está ocasionada por un descenso de la oferta, y no por un exceso de demanda. En estas circunstancias esta subida de tipos originará una recesión. Los primeros signos de recesión ya empiezan a aparecer en Estados Unidos. En Alemania los últimos datos reflejaban un crecimiento muy débil, por lo que la probabilidad de que entre en recesión, tras la subida de tipos de interés, es muy alta.

Carlos Lasarte, economista, Antikapitalistak

  • (2022) Gabinete Económico de CCOO, Análisis de la inflación, los beneficios empresariales impulsan la escalada de los precios,.
  • (2022)  Michael Roberts, Inflación: salarios versus ganancias.  

LLAMAMIENTO A LA LIBERACIÓN DE MAKSYM BUTKEVYCH, ACTIVISTA UCRANIANO DE DERECHOS HUMANOS Y ANTIRRACISTA, HECHO PRISIONERO POR EL EJÉRCITO RUSO

París – 18 de julio de 2022

Las organizaciones y personas abajo firmantes han tomado conocimiento con la mayor preocupación de la captura, alrededor del 24 de junio de 2022, de Maksym Butkevych, un destacado defensor de los derechos humanos y periodista ucraniano, en la región de Lugansk, alrededor de las aldeas de Zolote y Hirske, junto con otros 13 soldados, por parte de las fuerzas rusas. En marzo de 2022, Maksym Butkevych se había unido a las fuerzas armadas ucranianas.

Evgenia Butkevych, la madre de Maksym, se enteró de la captura de su hijo a través de vídeos de propaganda rusa publicados a finales de junio que presentaban a Maksym como propagandista que apoyaba el “golpe nazi” de 2014 en Ucrania. Estos ataques personales hacen que su detención sea aún más preocupante. Su familia y sus seres queridos no han tenido contacto con él desde su captura y su ubicación exacta sigue siendo desconocida hasta el día de hoy.

En los últimos veinte años, Maksym Butkevych ha sido uno de los defensores más activos de los derechos humanos, los principios democráticos y la tolerancia en Ucrania, luchando contra todas las formas de discriminación. Es el cofundador y coordinador del “No Border Project (Proyecto no a las Fronteras)”, que tiene como objetivo ayudar a las y los solicitantes de asilo de todos los países y a los desplazados internos de Ucrania. En este contexto, ha trabajado en estrecha colaboración con ACNUR. Esta iniciativa antirracista ucraniana también denuncia el uso del discurso de odio en los medios de comunicación y el debate público

Maksym Butkevych es también uno de los fundadores del Centro de Derechos Humanos y Apoyo a la Sociedad Civil “ZMINA”.

Maksym Butkevych es también uno de los fundadores de “Hromadske Radio”, donde trabajó como periodista. También ha colaborado con el “BBC World Service (Servicio Mundial de la BBC)” y varios canales de televisión nacionales ucranianos, así como con el Festival de Documentales Docu Days, el único festival de cine de derechos humanos de Ucrania.

Las organizaciones e individuos firmantes instan a las autoridades rusas a que comuniquen a la familia, a las autoridades ucranianas y a todas las autoridades competentes el lugar y las condiciones de detención de Maksym Butkevych y otras personas prisioneras.

Hacen un llamamiento a las fuerzas que les retienen, cualesquiera que sean, para que cumplan estrictamente con el Derecho Internacional Humanitario, en particular la prohibición de todo trato inhumano y degradante, el acceso a la atención médica y la asistencia de un abogado.

Piden que se les conceda el estatus de prisioneros de guerra de conformidad con los Convenios de Ginebra.

También piden a las autoridades francesas que intercedan en su nombre.

Contacto con los medios de comunicación:

Laure Paradis, VoxPublic, laure.paradis@voxpublic.org

Organizaciones firmantes:

Assemblée Européenne des Citoyens

Association Solidarité Bretagne Ukraine

Association Golias

Association Grani

Association Ukraine Action

Attac France

Centre de recherche et d’information pour le développement (CRID),

Collectif éditorial Arguments Pour la Lutte Sociale, aplutsoc.org

Collectif Pour l’Ukraine, pour leur liberté et la nôtre!

Desk Russie ( A l’Est de Brest-Litovsk )

Éditions Syllepse

Ensemble! Mouvement pour une alternative de gauche, écologiste et solidaire

European Prison Litigation Network

Fédération internationale des droits de l’Homme (FIDH)

Fondation Copernic

Forum civique européen

Gauche démocratique et sociale

Initiatives Pour un Autre Monde (IPAM)

FSU 03 (section départementale de l’Allier de la FSU)

Ligue des droits de l’Homme (LDH)

Les Nouveaux Dissidents

Mémorial-France

Mouvement International de la Réconciliation, (MIR)

Nouveau Parti Anticapitaliste (NPA)

Réseau Féministe « Ruptures »

Réseau syndical international de solidarité et de luttes

Union des Artistes Ukrainiens et leurs Amis, Marseille

Union des Ukrainiens de France

Union syndicale Solidaires

Firmas individuales:

Adolphe Jean-Marc, editor en jefe de humanidades

Arberet Ludovic, activista sindical

Assoun Jacky, Club Político Bastilla, Francia

Badet Josette, Francia

Bantigny Ludivine, historiador

Barzman John, Ensemble!

Baudouin Patrick, presidente de la LDH

Bekier Stefan, ex activista de oposición de izquierda en Polonia, activista de Ensemble! y la Red Europea de Solidaridad con Ucrania

Bensussan Gérard, filósofo de la Universidad de Estrasburgo, copromotor de la convocatoria de Ucrania

Bihr Johann

Blanchet Philippe, académico, Fundación Copérnico y LDH

Boissel Pascal, vicepresidente de la Unión de Psiquiatría

Bronnikova Olga, profesora de la Universidad Grenoble Alpes, miembro de la asociación Grenoble Isère de Ucrania

Bruckert Jean-Paul, miembro de la Comisión Internacional de Ensemble!

Calderón Patricio, Chile

Cartón de Grammont Sarah, antropóloga, investigadora del CNRS, LESC

Caillon Maxime, Snuitam-FSU

Charbonnier Vincent, sindicalista de SNESUP-FSU

Cladera Nara, Secretaria Federal de la Federación SUD de Educación

Clément Karine, socióloga

Cohen Yves, director de estudios de EHESS, historiador

Cukier Alexis, filósofo, Attac, CGT Ferc Sup

Dacenko Jeanne, Francia

Delbeke Olivier, sindicalista de la CGT (94)

Deleville Claude

¡Della Sudda Bruno, activista de la Comisión Internacional del Conjunto!

Descottes Romain, miembro de Éditions syllepse y activista de la CGT

Dmitrieva Elizaveta, analista financiera, miembro de la Asociación de Ayuda Médica y Benéfica Francia-Ucrania

Dubois Vincent, político y sociólogo, Estrasburgo

Dubreucq Sylvie

Duguet Robert, Crosne Essonne, miembro del Consejo Editorial de Argumentos para la Lucha Social

Enclos Philippe, profesor-investigador de derecho jubilado, Lille

Epsztajn Didier, presentador del blog “Entre les lignes entre les mots (Entre las líneas entre palabras)”

Farbiaz Patrick y Peps por una ecología popular y social

Fayman Sonia, sociólogo y miembro de la UJFP (Unión Judía por la Paz)

Flament Sylviane, activista del MRAP Dijon

Filoche Gérard, portavoz de la Izquierda Democrática y Social

Formitchova Anastasia, estudiante de doctorado en ciencias políticas, Universidad de París 1 Panthéon-Sorbonne

Fuentes Federico, periodista de la Izquierda Verde (Australia)

Gaudichaud Franck, historiador, Universidad Toulouse Jean Jaurès, Francia

Griveau Jean-Louis, activista de ENSEMBLE!

Gourmelon Sophie

Gousseff Catherine, miembro de la junta directiva de Mémorial-France

Johsua Samy, universitario, miembro del Consejo Científico Attac

Katić Branislava, Unión de Artistas Ucranianos y sus Amigos, Marsella

Klarsfeld André, París

Lalanne Jean-Yves, izquierda democrática y social

Lambolez Bertrand, Director de Investigación, Universidad de la Sorbona

Lange André, coordinador del Comité Denis Diderot

Lanson Michel, Club Político de la Bastilla

Larcher Jonathan, becario postdoctoral Eur ArTeC, Universidad de París Nanterre

Laquerrière Danielle, Francia

Lauton Gérard, Universidad de París-Est Créteil

Le Huérou Anne, profesor de la Universidad de París Nanterre

Le Tétour Kevin, Secretario Federal, Federación de Educación del Sur

Machover Jacobo, escritor, periodista, académico

LLanque Huayra, Attac, miembro de la Red Europea de Solidaridad Ucrania (ENSU)

Long Olivier, académico y pintor, Universidad Panthéon-Sorbonne de París.

Mahieux Christian, sindicalista ferroviario retirado

Malamoud Antoine, izquierda ecosocialista

Malifaud Jean, Fundación Copérnico

Maliuga Marguerite, presidenta de la asociación “Unión de artistas ucranianos y sus amigos”, Marsella

Marleix Anne

Martin Myriam, izquierda ecosocialista, Francia rebelde

Marx Denis, Lyon

Massiah Gustave, economista, miembro de Cedetim

Messica Fabienne, socióloga, Liga de Derechos Humanos

Mermé Henri, Comisión Internacional ENSEMBLE!

Millot Pierre

Mintz Frank,  CNT Solidarité Ouvrière

Monje Jean-Marie, historiador, académico honorario

Monod Jean-Claude, filósofo, CNRS/ENS

Morder Robi, Asociación de Autogestión

Morin Anne, Reino Unido

Morvin Marc, miembro de la izquierda ecosocialista y de la LDH

Neuville Richard, Asociación de Autogestión (Francia)

Nuselovici Alexis, profesor de Literatura General y Comparada, Universidad de Aix-Marsella

Pane Marie-Noëlle, PRAG de Rusia, Universidad de Borgoña

Pasternak Jean-Pierre, presidente de la Unión de Ucranianos de Francia

Pastor Jaime, editor de Viento Sur (estado español)

Perrin Evelyne, Stop Precarious Economist

Poncet Raymonde, Senador Ródano EELV

Poupin Christine, portavoz del NPA

Poupin Perrine, investigador del CNRS

Poutou Philippe, excandidato presidencial (Francia)

Puyade Jean, París

Presumeey Vincent

Prevot Stéphanie, Francia

Raimbault Pierre, fotoperiodista

Regamey Amandine, magistrado

Rollet Sylvie, profesora emérita de universidades, Colectivo “Por Ucrania, por su libertad y la nuestra”

Rougé Laurent, profesora, concejala municipal Tarbes Citizen, Ecological and Solidarity (TCÉS)

Saburova Daria, investigador franco-ucraniana, miembro de RESU

Samary Catherine, economista, Consejo Científico de Attac Francia

Sànchez Mariana, Ensemble/Syllepse y miembro de RESU

Ségard Laura, psicólogo

Shukan Ioulia, profesor, Universidad de París Nanterre

Silberstein Patrick, Syllepse

Silhouette Cécile

por Suremain Marie-Albane, profesora de historia, Université Paris-Est-Créteil

Tartakowsky Ewa, investigador del CNRS

Tenzer Nicolas, director del Journal Desk Russia, profesor de Sciences Po

Terras Christian, director de Golias

Tsovma Alexandra

Tricoire Agnès, abogado del tribunal de París

Trifon Nicolas, corresponsal en Francia de la red libertaria “Pagoini libere” en Cluj (Rumania)

Tura Laetitia, fotógrafa y directora

Urbán Crespo Miguel, eurodiputado anticapitalista (Estado español)

Vergiat Marie-Christine, ex eurodiputada

Vianna Pedro, poeta, hombre de teatro, profesor universitario

Wallon Emmanuel, profesor de Sociología Política, Universidad de París Nanterre

Werth Nicolas, Director de Investigación Emérita del CNRS, Presidente del Mémorial-Francia

Weyl Sonia, Francia

Whitaker Béatrice, activista altermundialista, Francia