Estados Unidos: la batalla por el derecho al aborto sale a la calle

Dan La Botz//

Las y los manifestantes opuestos o a favor de la libertad de aborto llenaron las calles de las grandes ciudades estadounidenses en enero.

El movimiento antiaborto organizó sus manifestaciones anuales de la “Marcha por la Vida” en Washington y otras ciudades, mientras que la Marcha de las Mujeres, que comenzó con la toma de posesión de Donald Trump en enero de 2017, organizó sus concentraciones en defensa del derecho al aborto el 22 de enero, para coincidir con el quincuagésimo aniversario de la sentencia Roe v. Wade de la Corte Suprema de los Estados Unidos, que estableció el derecho de las mujeres al aborto en 1973.

Anti-IVG en la ofensiva

El movimiento por el “derecho a la vida”, tal y como se define a sí mismo, se manifestó para celebrar la sentencia del Tribunal de 24 de junio de 2022, Dobbs v. Jackson Women’s Health, anulando la sentencia Roe, lo que permite a cada Estado promulgar su propia ley de aborto. Las principales fuerzas del movimiento antiaborto son la Iglesia Católica y las Iglesias Evangélicas que actúan a través del Partido Republicano. El movimiento ha reclutado a decenas de miles de jóvenes que se manifiestan en grupos desde sus iglesias, escuelas religiosas y universidades, llevando pancartas y banderas, cantando y aplaudiendo, llenos de orgullo de haber “derrotado” la sentencia Roe y esperando más victorias en el futuro. Los líderes del movimiento planean aprobar leyes aún más restrictivas a nivel de los Estados, al tiempo que presionan al Congreso para obtener una prohibición federal de los abortos.

Desde la sentencia Dobbs, el movimiento antiaborto ha introducido muchos obstáculos en las leyes estatales para dificultar el acceso de las mujeres al aborto. Una docena de Estados, principalmente en el sur, prohíben simplemente cualquier aborto. Georgia prohíbe el aborto después de seis semanas. Los Estados a menudo requieren que el aborto sea realizado por un médico autorizado y aprobado por otro, que haya un período de espera de 24 horas o más, una sesión de asesoramiento o una ecografía. Unos 33 Estados prohíben la financiación pública de los abortos y 12 restringen la cobertura de los seguros privados. En 11 Estados, el aborto es ilegal incluso en caso de violación o incesto. Varios Estados tienen leyes que castigan con 5, 10 o 15 años de prisión a un médico que realiza un aborto. En Texas, la pena es la cadena perpetua. Dado que las mujeres están recurriendo a la píldora, Alabama, Florida y Texas intentan prohibir los abortos con medicamentos.

Del lado de la izquierda y del movimiento de mujeres

La izquierda ha criticado durante mucho tiempo al movimiento antiaborto por su falta de apoyo a las mujeres y a los niños. Hoy, inspirados en los progresistas, algunos miembros del movimiento antiaborto han publicado una declaración titulada “Building a Post-Roe Future”, en la que piden atención médica asequible, permiso parental remunerado, horarios de trabajo flexibles, servicios de cuidado de niños asequibles y créditos fiscales para los niños.

El movimiento por el derecho al aborto, dirigido por mujeres y con decenas de miles de nuevos y nuevas jóvenes activistas, desearía que el Congreso aprobara una ley que garantice el derecho legal de las mujeres al aborto en todos los Estados. Pero la dirección del movimiento cree que, por el momento, la lucha se llevará a cabo a nivel de los Estados y que debemos centrarnos en las elecciones que se celebrarán en dos años en las cámaras de los diferentes Estados y el Congreso federal.

Jennifer Knox, una líder del partido progresista Working Families, dice: “En la situación en que nos encontramos ahora, con la eliminación del acceso al aborto, se parece a la de 2020, un punto de inflexión en el que la gente está galvanizada”. Cree que un movimiento de mujeres podría desencadenarse como lo hizo Black Lives Matter entonces.

El 62% de las y los estadounidenses apoya el derecho al aborto. Si bien las y los liberales y progresistas dominan el movimiento por el derecho al aborto, las feministas socialistas también están activas en él. Socialistas Democráticos de América (DSA) vieron la sentencia Dobbs como un ataque de la derecha no solo contra el derecho de las mujeres al aborto, sino también como la apertura de un asalto más amplio que intentará eliminar los derechos de las personas LGBTI y otros derechos democráticos. DSA afirma que “las y los dirigentes del Partido Demócrata han demostrado repetidamente que no podemos contar con ellos para salvarnos”.  Aunque esto sea cierto, el movimiento por el derecho al aborto centrará su trabajo en la elección de Demócratas para detener el asalto republicano.

27/01/2023

Hebdo L’Anticapitaliste – 646 (26/01/2023)

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p style=”text-align: justify;”>Traducción: F.E. para antikapitalistak.org

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