Un foro de encuentro para todos los colores del ecosocialismo feminista vasco

15/05/2019 | Ritxi Hernández Abaitua y Andoni Louzao Bustamante -(Tomado de VS)
 

“La mayor parte de la gente, incluida la mayor parte de la izquierda, comete el error de ver el ‘desarrollo’ en términos unidimensionales, esto es, moviéndose hacia arriba de la rampa a formas del mundo rico. Es crucial salir de esta trampa, ver la posibilidad de un desarrollo ‘apropiado’ que permita una alta calidad de vida con niveles bajos de consumo, industrialización, PIB, comercio, inversión extranjera, etcétera. Yo vivo bajo la línea de la pobreza (según la definición de la misma en Australia), pero mi calidad de vida es alta. Todos podríamos vivir de esta forma con una insignificante inversión de capital…” Trainer, Ted (2016)

Las élites económicas, políticas y mediáticas vascas siguen planteando que la única receta para superar la crisis y mejorar las condiciones de la población es la del crecimiento económico sostenido, por lo cual ese es el objetivo que debe determinar las decisiones fundamentales a adoptar por los poderes públicos.

En el marco actual de un neoliberalismo dominante, ese objetivo superior justificaría – entre otros sacrificios para los de abajo – la creciente precarización y el deterioro de las condiciones laborales, la apuesta prioritaria a favor de las grandes infraestructuras (tren de alta velocidad, continuación de la ruinosa Super Sur hasta Arrigorriaga, segundo puente de Rontegi …) y, en paralelo, la tendencia a la privatización de los servicios sociales básicos, y de los trabajos de cuidados.

Como siempre, todo ello se plantea en nombre de la innovación, la competitividad y de la rentabilidad económica – bases de ese crecimiento económico “sanador” – y se justifica con palabras mágicas, tales como progreso modernidad. Nunca se habla, sin embargo, de la rentabilidad social y ecológica. Nunca se pone el foco en los costes sociales y ambientales, ni, mucho menos, en las bases materiales y energéticas en las que debe apoyarse ese crecimiento económico, que inevitablemente tiene que suponer un mayor consumo energético y material. Nunca se habla de que, tal y como señalan multitud de datos y evidencias científicas, en este siglo XXI nos vamos a encontrar – nos estamos encontrando ya – en un mundo muy diferente al del siglo XX, un mundo en el que, lejos de la aparente abundancia sin límite del siglo pasado, los LIMITES naturales del planeta van a ser cada vez más evidentes; limites energéticos, en los que la época del petróleo y de los combustibles fósiles – creados por la naturaleza a lo largo de millones de años – hasta ahora abundantes, baratos y versátiles van a tocar a su fin, pero también limites materiales (creciente escasez de minerales estratégicos), y ecosistémicos (degradación en el funcionamiento básico de muchos ecosistemas), que van a ser determinantes. Un mundo con una casa común más frágil y deteriorada, como lo manifiesta, por ejemplo, la creciente alteración del clima global o la pérdida acelerada de la biodiversidad.

Estamos chocando de lleno contra los límites del planeta, y lo responsable no es cerrar los ojos, y seguir, como hasta ahora, “echando más madera” a la insostenible locomotora del crecimiento de la producción y del consumo. Es imposible ignorar la obviedad de que no puede existir un crecimiento ilimitado en un planeta finito. Por el contrario, debiéramos empezar a asumir la realidad en la que nos encontramos y, en consecuencia, impulsar un proceso de transiciones que nos preparen de la mejor manera posible ante esa realidad, en la que los limites naturales van a ser cada vez más patentes.

Transiciones – hacia un nuevo modelo de sociedad – acordes con los intereses generales de la población (no de las élites), por lo que deberán ser, no solo ambientalmente sostenibles (esto es, ajustadas a los límites y equilibrios de la naturaleza), sino también socialmente justas (esto es, ajustadas a las necesidades de las mayorías sociales) y democráticamente decididas (requisito indispensable para garantizar que realmente se hagan en función de esas mayorías). Transiciones, por tanto, basadas en tres claves: sostenibilidad, justicia social y democracia. Transiciones, en fin, que pongan en el centro, no el afán de lucro ilimitado y la acumulación de capital, sino la protección y el sostenimiento de LA VIDA, de unas vidas dignas de ser vividas, en el marco de una sociedad no patriarcal que pone en práctica unas relaciones igualitarias entre mujeres y hombres en tanto partícipes no solo de la cultura, sino también de la naturaleza, al tiempo que se consolida como un modelo de sociedad que hace las paces con el resto del planeta.

Con la intención de colaborar en ese diseño de transiciones, un grupo de personas estamos imaginando unos posibles “Escenarios ecosocialistas y ecofeministas en Euskal Herria para 2030“. Un diseño que pretendemos sea el resultado de un proceso participativo lo más amplio, abierto y plural posible. Un paso importante de ese proceso va a ser el Foro participativo que vamos a celebrar en Durango (Bizkaia) el próximo 25 de mayo en Pinondo Etxea.

Estamos entrando en lo que ya hay quienes llaman la “Era de la Escasez”. Una era en la que el planeta va a estar cada vez más constreñido entre un suelo agotado – del que cada vez vamos a poder extraer menos recursos – y un techo saturado – el cual cada vez va a poder asimilar menos residuos. La manifestación más global de ese techo saturado es, probablemente, la actual situación de emergencia climática – que exige una rápida y drástica reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero – así como el progresivo agotamiento de los combustibles fósiles es una de las señales más evidentes de un planeta cada vez más exhausto. Esa doble constricción nos aporta una imagen muy real de lo que va a caracterizar a las sociedades del siglo XXI. En un futuro no muy lejano, estamos abocados, a un uso, no mayor, sino menor, de energía y de materiales, y, en ese marco, la apuesta por mantener un crecimiento indefinido nos conduciría inevitablemente a un mundo de pesadilla en el que el deterioro ecológico y el avance hacia una grave desorganización social (colapso) serían más que probables.

Por ello, el tema central que queremos trabajar en este primer Foro de participación, intentara responder a ese binomio “clima-energía” que, como señalamos, va a ser clave en nuestro futuro inmediato. Pretendemos abordar el Cambio climático y la transición energética en Euskal Herria tratando de establecer algunos objetivos claves, de cara al año 2030, y apuntar posibles medidas concretas que ayuden a conseguirlos.

Es necesario un plan de choque para transitar desde el actual modelo social – basado fundamentalmente en la acumulación de dinero en pocas manos – a ese otro modelo de sociedad que prioriza el mantenimiento de la vida en equidad y que, frente a la actual cultura del despilfarro, apuesta por la cultura de la sobriedad y la autocontención.

El reto que nos hemos plantado en este Foro de Durango es ayudar a desbrozar ese tránsito en Euskal Herria, y hacerlo en un ambiente de complicidades, bienestar y sinergias entre todas las personas que acudamos al mismo. Queremos que el Foro sea un lugar de encuentro para impulsar el diálogo y el contraste entre los cuatro movimientos (colores) que, en nuestra opinión, pueden sintetizar el ecosocialismo feminista: el verde del ecologismo, el violeta del feminismo, el rojo de la justicia social y el negro, del empoderamiento ciudadano.

Finalmente, estaremos allí porque tenemos la obligación de tratar de evitar lo peor o, cuando menos, como plantea Jorge Riechmann, de intentar “colapsar mejor” y, porque, además, lo queremos hacer, como muchas veces nos recuerda Yayo Herrero, rodeados de compañeras y compañeros que ya se afanan hoy en esa tarea.

Ritxi

Un foro de encuentro para todos los colores del ecosocialismo feminista vasco
15/05/2019 | Ritxi Hernández Abaitua y Andoni Louzao Bustamante

“La mayor parte de la gente, incluida la mayor parte de la izquierda, comete el error de ver el ‘desarrollo’ en términos unidimensionales, esto es, moviéndose hacia arriba de la rampa a formas del mundo rico. Es crucial salir de esta trampa, ver la posibilidad de un desarrollo ‘apropiado’ que permita una alta calidad de vida con niveles bajos de consumo, industrialización, PIB, comercio, inversión extranjera, etcétera. Yo vivo bajo la línea de la pobreza (según la definición de la misma en Australia), pero mi calidad de vida es alta. Todos podríamos vivir de esta forma con una insignificante inversión de capital…” Trainer, Ted (2016)

Las élites económicas, políticas y mediáticas vascas siguen planteando que la única receta para superar la crisis y mejorar las condiciones de la población es la del crecimiento económico sostenido, por lo cual ese es el objetivo que debe determinar las decisiones fundamentales a adoptar por los poderes públicos.

En el marco actual de un neoliberalismo dominante, ese objetivo superior justificaría – entre otros sacrificios para los de abajo – la creciente precarización y el deterioro de las condiciones laborales, la apuesta prioritaria a favor de las grandes infraestructuras (tren de alta velocidad, continuación de la ruinosa Super Sur hasta Arrigorriaga, segundo puente de Rontegi …) y, en paralelo, la tendencia a la privatización de los servicios sociales básicos, y de los trabajos de cuidados.

Como siempre, todo ello se plantea en nombre de la innovación, la competitividad y de la rentabilidad económica – bases de ese crecimiento económico “sanador” – y se justifica con palabras mágicas, tales como progreso modernidad. Nunca se habla, sin embargo, de la rentabilidad social y ecológica. Nunca se pone el foco en los costes sociales y ambientales, ni, mucho menos, en las bases materiales y energéticas en las que debe apoyarse ese crecimiento económico, que inevitablemente tiene que suponer un mayor consumo energético y material. Nunca se habla de que, tal y como señalan multitud de datos y evidencias científicas, en este siglo XXI nos vamos a encontrar – nos estamos encontrando ya – en un mundo muy diferente al del siglo XX, un mundo en el que, lejos de la aparente abundancia sin límite del siglo pasado, los LIMITES naturales del planeta van a ser cada vez más evidentes; limites energéticos, en los que la época del petróleo y de los combustibles fósiles – creados por la naturaleza a lo largo de millones de años – hasta ahora abundantes, baratos y versátiles van a tocar a su fin, pero también limites materiales (creciente escasez de minerales estratégicos), y ecosistémicos (degradación en el funcionamiento básico de muchos ecosistemas), que van a ser determinantes. Un mundo con una casa común más frágil y deteriorada, como lo manifiesta, por ejemplo, la creciente alteración del clima global o la pérdida acelerada de la biodiversidad.

Estamos chocando de lleno contra los límites del planeta, y lo responsable no es cerrar los ojos, y seguir, como hasta ahora, “echando más madera” a la insostenible locomotora del crecimiento de la producción y del consumo. Es imposible ignorar la obviedad de que no puede existir un crecimiento ilimitado en un planeta finito. Por el contrario, debiéramos empezar a asumir la realidad en la que nos encontramos y, en consecuencia, impulsar un proceso de transiciones que nos preparen de la mejor manera posible ante esa realidad, en la que los limites naturales van a ser cada vez más patentes.

Transiciones – hacia un nuevo modelo de sociedad – acordes con los intereses generales de la población (no de las élites), por lo que deberán ser, no solo ambientalmente sostenibles (esto es, ajustadas a los límites y equilibrios de la naturaleza), sino también socialmente justas (esto es, ajustadas a las necesidades de las mayorías sociales) y democráticamente decididas (requisito indispensable para garantizar que realmente se hagan en función de esas mayorías). Transiciones, por tanto, basadas en tres claves: sostenibilidad, justicia social y democracia. Transiciones, en fin, que pongan en el centro, no el afán de lucro ilimitado y la acumulación de capital, sino la protección y el sostenimiento de LA VIDA, de unas vidas dignas de ser vividas, en el marco de una sociedad no patriarcal que pone en práctica unas relaciones igualitarias entre mujeres y hombres en tanto partícipes no solo de la cultura, sino también de la naturaleza, al tiempo que se consolida como un modelo de sociedad que hace las paces con el resto del planeta.

Con la intención de colaborar en ese diseño de transiciones, un grupo de personas estamos imaginando unos posibles “Escenarios ecosocialistas y ecofeministas en Euskal Herria para 2030“. Un diseño que pretendemos sea el resultado de un proceso participativo lo más amplio, abierto y plural posible. Un paso importante de ese proceso va a ser el Foro participativo que vamos a celebrar en Durango (Bizkaia) el próximo 25 de mayo en Pinondo Etxea.

Estamos entrando en lo que ya hay quienes llaman la “Era de la Escasez”. Una era en la que el planeta va a estar cada vez más constreñido entre un suelo agotado – del que cada vez vamos a poder extraer menos recursos – y un techo saturado – el cual cada vez va a poder asimilar menos residuos. La manifestación más global de ese techo saturado es, probablemente, la actual situación de emergencia climática – que exige una rápida y drástica reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero – así como el progresivo agotamiento de los combustibles fósiles es una de las señales más evidentes de un planeta cada vez más exhausto. Esa doble constricción nos aporta una imagen muy real de lo que va a caracterizar a las sociedades del siglo XXI. En un futuro no muy lejano, estamos abocados, a un uso, no mayor, sino menor, de energía y de materiales, y, en ese marco, la apuesta por mantener un crecimiento indefinido nos conduciría inevitablemente a un mundo de pesadilla en el que el deterioro ecológico y el avance hacia una grave desorganización social (colapso) serían más que probables.

Por ello, el tema central que queremos trabajar en este primer Foro de participación, intentara responder a ese binomio “clima-energía” que, como señalamos, va a ser clave en nuestro futuro inmediato. Pretendemos abordar el Cambio climático y la transición energética en Euskal Herria tratando de establecer algunos objetivos claves, de cara al año 2030, y apuntar posibles medidas concretas que ayuden a conseguirlos.

Es necesario un plan de choque para transitar desde el actual modelo social – basado fundamentalmente en la acumulación de dinero en pocas manos – a ese otro modelo de sociedad que prioriza el mantenimiento de la vida en equidad y que, frente a la actual cultura del despilfarro, apuesta por la cultura de la sobriedad y la autocontención.

El reto que nos hemos plantado en este Foro de Durango es ayudar a desbrozar ese tránsito en Euskal Herria, y hacerlo en un ambiente de complicidades, bienestar y sinergias entre todas las personas que acudamos al mismo. Queremos que el Foro sea un lugar de encuentro para impulsar el diálogo y el contraste entre los cuatro movimientos (colores) que, en nuestra opinión, pueden sintetizar el ecosocialismo feminista: el verde del ecologismo, el violeta del feminismo, el rojo de la justicia social y el negro, del empoderamiento ciudadano.

Finalmente, estaremos allí porque tenemos la obligación de tratar de evitar lo peor o, cuando menos, como plantea Jorge Riechmann, de intentar “colapsar mejor” y, porque, además, lo queremos hacer, como muchas veces nos recuerda Yayo Herrero, rodeados de compañeras y compañeros que ya se afanan hoy en esa tarea.

Ritxi Hernández Abaitua y Andoni Louzao Bustamante (Euskal Gune Ekosozialista)

2019/05/09

Hernández Abaitua y Andoni Louzao Bustamante (Euskal Gune Ekosozialista)

2019/05/09

Ascensión y caída de Julian Assange

Benedetto Vecchi *
Il Manifesto, 13-4-2019
https://global.ilmanifesto.it/

Traducción de Lucas Antón – Sin Permiso
http://www.sinpermiso.info/

La imagen de la detención de Assange por agentes de Scotland Yard señala el final de una era de activismo en la Red…mediante un acto de traición. Solo, cansado, tras años de actividad, se había convertido en una molestia para sus anfitriones ecuatorianos, una piedra en el zapato en las relaciones de Ecuador con los Estados Unidos.

Washington, y sobre todo el Pentágono, han sido muy diligentes en buscarle la ruina a Assange, después de que WikiLeaks publicara materiales clasificados sobre una operación de guerra sucia a cargo de soldados norteamericanos que se les fue de las manos, matando a varios civiles y periodistas iraquíes. La detención de Assange señala el final de una historia que hundía sus raíces en el activismo de los medios de la Red. Había tejido sin escrúpulos una madeja de alianzas, tanto con medios convencionales de envergadura como con líderes políticos hostiles al libre flujo de información (Vladimir Putin, sobre todo), sacando en ese proceso secretos impronunciables a la luz pública.

Durante muchos años, su organización, WikiLeaks, ha sido sinónimo de una forma de activismo digital que desfila bajo las banderas de la transparencia, elevada por su radical oposición contra el secreto militar e industrial y la manipulación de la realidad por parte de los medios. En sus misiones de guerrilla en territorio enemigo, tanto dentro como fuera del hiperespacio, Assange se alió con muchos extraños compañeros de cama, desde los “hackers” más politizados y radicales (Anonymous) a directores de cine radicales (Ken Loach) y los mejores periodistas de investigación (Glenn Greenwald), hasta reveladores de secretos en el ejército norteamericano (Chelsea Manning), y creó las condiciones para que gente como Edward Snowden tomara la decisión de poner al descubierto las felonías de la Agencia Nacional de Seguridad  (NSA) norteamericana. (más…)

Decenas de miles de personas reclaman en Bilbao un cambio inmediato de la política penitenciaria

Manifestación de decenas de miles de personas en Bilbao por el fin de la dispersión y para el cumplimiento de los derechos de presos y presas vascas.

(REDACCIÓN EL SALTO-REDACCIÓN HORDAGO)

                                 Miles de personas procedentes de distintos puntos de Euskal Herria y de otros puntos de la península ibérica y Francia han tomado hoy las calles de Bilbao en una nueva demostración de solidaridad para con presos y presas vascas. En la agenda, un punto principal: el fin de la dispersión de reclusos. Más de 250 reclusos cumplen condena fuera de la Comunidad Autónoma Vasca y de Navarra, en una anomalía que la sociedad vasca ha denunciado con manifestaciones como la que hoy ha copado las calles de la capital bizkaina.

La llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa apenas ha supuesto cambios en la situación de los 241 reclusos que cumplen penas fuera de las comunidades vasca y navarra y siguen siendo las Juntas de Tratamiento de los diferentes centros las que propongan a Instituciones Penitenciarias las medidas concretas a llevar a cabo con cada uno de los presos de manera individualizada. En julio, Etxerat denunciaba la situación especialmente alarmante de 23 reclusos con enfermedades graves e incurables y de otros tres presos mayores de 70, pero la reclamación se extiende hasta el conjunto de los presos, porque, como reclaman allegados y familiares, la condena se extiende al entorno de los reclusos que no ha sido “juzgado ni condenado” por tribunal alguno.

A la manifestación han acudido familiares de presos como Juan Ramón, padre de Gorka, preso en la cárcel de Topas (Salamanca) desde hace once años: “Estamos aquí reclamando los derechos humanos puesto que desde que ingresó en la cárcel está en primer grado y creemos que eso no no es de recibo. Concretamente, ahora le han hecho una revisión de grado y, a pesar de lo que diga la gente que se está abriendo, sigue en primer grado”. La madre de Gorka explica que lleva dos años y medio sin ver a su hijo porque no puede viajar y cree que el Gobierno debe dar pasos una vez que ETA se ha disuelto: “Estamos pidiendo sus derechos y los nuestros, porque nosotros no hemos sido juzgados, pero estamos cumpliendo una condena. Pedimos lo que nos pertenece por ley”.

Final de la manifestación contra la dispersión de presos. Bilbao, 12 de enero de 2019.
‘Mirentxin Gidariak’ ayuda a los familiares de presos en sus desplazamientos a las cárceles.

Chino, amigo de un recluso, explica que la lucha por los derechos de los presos viene de lejos: “Llevamos un montón de años recorriendo kilómetros y kilómetros para visitar a nuestros amigos, familiares presos, reivindicando años y años que termine la dispersión, que se respeten los derechos, y el estatus político de nuestros compañeros presos”. Este activista explica que “en algunas cárceles ha habido movimientos, en otras siguen en aislamiento total”, como reconoce “ha habido unos pocos acercamientos con los presos enfermos pero lo que exigimos el acercamiento sea total a las cárceles de EH para que el paso sea traerlos para casa”.

“Tengo a mi hermano preso desde hace 16 años”, explica Ana, “cuando le trajeron a España, desde Francia, estuvo dos años en Algeciras, en la otra punta. Luego pasó otra vez dos años en París y de ahí lo llevaron a Molins, que está a 900 kilómetros y ahora hace poco le han acercado a 300 kilómetros. Siempre está la esperanza de que se encuentre una solución pero, de momento, pasan los años y seguimos igual”, concluye esta hermana de preso.

Más testimonios: “Soy Itziar, pareja del preso político vasco Rufino Arriaga que se encuentra en la cárcel de Sevilla 2, en Morón de la Frontera. Cada viaje nos supone casi mil kilómetros de ida y otros tantos de vuelta”. Una familiar de Mikel Otegi explica que está enfermo, en Valdemoro: “Está en segundo grado pero le tienen allí”.

Amalia, hermana de Xabier Pérez, que está en Córdoba, “a 800 kilómetros de Pamplona, que es donde nosotros vivimos. Tenemos a mi madre con alzheimer; no puede ir a ver a mi hermano a Córdoba. Son distancias terribles. Son ocho horas de camino y no podemos hacerlas con ella. Todas las semanas tenemos que ir alguno, con el peligro que ello conlleva”.

INTERNACIONALISMO

Junto a los convocantes, Orain Presoak, el protagonismo lo han copado las plataformas internacionalistas que se han dado cita para mostrar su solidaridad. Rosario es una de las personas que se ha acercado a la manifestación. Vino desde Nicaragua como consecuencia de la represión que el régimen Ortega-Murillo ha desatado desde el 18 de abril. Rosario ha querido expresar su apoyo “a los presos políticos que están muy lejanos de sus familiares y porque es necesario que se acerquen para que sus familiares tengan el derecho y puedan verlos”.

Un portavoz del Comité de Apoyo al Rif en Euskal Herria ha subrayado el paralelismo entre la situación de los presos vascos y los más de 750 represaliados rifeños del movimiento Hirak. A la manifestación se han desplazado rifeños, también saharauis y solidarios con el pueblo kurdo. Este portavoz enviaba un discurso a través de Hordago: “Siempre hemos dicho ellos globalizan la opresión nosotros vamos globalizar la solidaridad y el apoyo entre los pueblos”.

En la misma línea, Óscar Reina, del Sindicato Andaluz del Trabajadores resaltaba el compromiso “con el género humano”, que ha llevado a este sindicato de origen agrario a las calles de Bilbao: “Es una barbaridad que en el siglo XXI se sigan aplicando las políticas de dispersión, que atentan contra la legalidad de su propia Constitución y contra los derechos humanos”, ha explicado Reina a Hordago.

Bilbao por el fin de la política de dispersión EKINKLI

LABek salatzen du Huerta de Peraltako zuzendaritzak arduragabekeriaz jokatzen jarraitzen duela, langileen eskakizunei erantzun tamalgarria eman baitie

(LAB bide)

                                   Joan de asteazkenean, urtarrilaren 2an, Huerta de Peraltako Greba-batzordeak proposamena helarazi zion enpresari bere langileak Greba Mugagabea abiatzeara eraman zituen gatazka konpontzeko asmoz. Enpresak berau aztertzeko konpromisoa hartu zuen eta gaurko egunez, urtarrilaren 4an, erantzutekoa.

Joan de asteazkenean, urtarrilaren 2an, Huerta de Peraltako Greba-batzordeak proposamena helarazi zion enpresari bere langileak Greba Mugagabea abiatzeara eraman zituen gatazka konpontzeko asmoz. Enpresak berau aztertzeko konpromisoa hartu zuen eta gaurko egunez, urtarrilaren 4an, erantzutekoa.

Greba egun hauetan alde batetik, karga polizialak izan dira zenbait zauriturekin, baita enpresako arduradunen aldetiko mehatxu eta probokazioak, eta baita nazioarteko elkartasuna, atzoko eguna bezala, eta gaurkoaren moduko elkartasun eguna, zeinetan langileak Euskal Herriko txoko ezberdinetatik gerturatu diren langile hauen borroka eredugarria eurena egiteko.

Hala ere, enpresak, itzelezko ardurgabekeriarekin jokatuz, langileei ematen dien tratu txarrararekin soilik konpara daitekeena, komunikatu bat egin du, Batzordearekin batzartu gabe, honek egindako proposamena guztiz baztertuz. Ezezko biribila eman zaio proposamen bati, zeinetan langileek arduraz jokatu zuten beste behin, erantzun moduan probokazio berri bat jasoz.

LABetik ulertzen dugu aurrekari gutxi duen enpresarioen aldetiko hooligankeriaren aurrean gaudela. Enpresak ez du zalantzarik behin eta berriro gezurra eta manipulazioa erabiltzeko bere ez-betetzeen gainetik arreta desbideratzeko.

Era berean, ulertzen dugu Nafarroako Gobernua ezin daitekeela isilik egon egoera honen aurrean eta behereala eskuhartu behar duela. Nafarroako Gobernuak, Manu Aierdi Garapen Ekonomikorako Lehendakari-ordea buru duela, bitartekaritza lanak egin beharko lituzte gatazken eta enpresa behartu negoziazio parametroetara aritzera. Enpresa honek dirulaguntza publikoak jaso izan ditu eta onartezina da horrelako jarduerak ahalbidetzea.

Amaitzeko, langileen esanean eskertu nahiko genituzke norbanako, kolektibo sozial, alderdi politiko, sindikatu, etab.en aldetik jaso ditugun elkartasun adierazpenak. Langile asko ari da gatazka hau bere egiteko eta animoari eusteko balio die grebalariei. Behar duten babesa ematen jarraitzeko aukera berria dugu, datorren astelehean, urtarrilaren 7an, Iruñeko Udaletxetik 12:30ean abiatuko den manifestazioan parte hartuz.

Presoen eskubideen aldeko martxak babestu dituzte Arabako dozenaka lagunek

( Tomado de Berria)

80 herritar baino gehiago batu dira Orain Presoak dinamikara. Iruñean, irainka hartu dituzte ‘Begirada bat barrutik’ egitasmoko parte hartzaileak
Laura Perez eta Jose Ramon Urtasun, ziega bat irudikatu duten gunean.
Laura Perez eta Jose Ramon Urtasun, ziega bat irudikatu duten gunean. JAGOBA MANTEROLA / FOKU 
2018ko abenduak 30

Euskal presoen eskubideen alde «orain» egin behar delakoan, alor ugaritan diharduten Arabako 80tik gora herritarrek atxikimendua adierazi diote Orain Presoak dinamikari, eta dei egin dute urtarrilaren 12an Baionan eta Bilbon egingo dituzten manifestazioetara joatera. Atzo Gasteizen eginiko agerraldi batean ohartarazi zutenez, «prozesuaren abiadura aldatu beharra» dago, «guztientzat ona izanen den bakea eraiki» dadin: «Milaka eta milaka bilduko gara Bilbon eta Baionan, Madrili eta Parisi esateko bake justu eta iraunkor baten baldintzak ez direla oraindik bete». Sinatzaileen artean daude Mikel Urdangarin kantaria, Zuriñe Rodriguez kazetaria, Adolfo Muñoz Txiki ELA sindikatuko idazkari nagusia, Arantza Vazquez LABeko kidea, Cesar Manzanos soziologoa, Garazi Arrula idazlea eta Irantzu Lekue artista, besteak beste.

Ane Guevara ipuin kontalariak eta Juan Ibarrondo idazleak hartu zuten hitza agerraldian. «Bakegintzaren eta elkarbizitzaren bidean», uste dute presoen egoerari heldu behar zaiola, eta, nahiz eta «giltza nagusia» Espainiako eta Frantziako gobernuen esku egon, gizarte zibilak ere baduela egoera aldatzeko «eginkizuna». Horregatik, urtarrilaren 12ko manifestazioetara joatearen garrantzia azpimarratu dute, eta horretarako argudioak zerrendatu dituzte: «Salbuespen neurriak kendu behar dira, giza eskubide arruntak errespetatzea delako, egoera politiko berriak eskatzen duelako eta bake orokor eta integral baten oinarria delako».

Sinatzaileen iritziz, bakegintzan eta gatazkaren ondorioen konponbidean eginiko «aldebakarreko» urratsek beharrezko dute «erantzuna», bakearen «dinamika elikatzeko». Horren harira, ohartarazi dute «gaur eman behar diren pausoak ez emateak balioa kentzen ahal» diela orain arte emandakoei, eta erantsi dute «iraganaz ezer baztertu eta ahaztu gabe» egin behar dela aurrera bakegintzan: «Indarkeria guztien biktima guztiei zor diegu egia, errespetua eta aitortza. Zor diegu iragana ez errepikatzea, eta horretarako lan egitea, edozein izanik ere gure arteko desadostasunak».

Gizarte zibileko 46 herritarrek ekainean abiatu zuten Orain Presoak dinamika, eta, besteak beste, manifestazio bat egin zuten urriaren 20an, Donostian.

Tentsio uneak Iruñean

Begirada bat barrutik egitasmoa egin dute Iruñean, Sare plataformak antolatuta. Herenegun ekin zioten, eta atzo amaitu zen. Kristalezko ziega bat jarri dute Sarasate pasealekuan, urrundutako preso batek espetxean bizi duena ikusarazteko, eta bertatik igaro ziren atzo Julio Soto bertsolaria, Txema Esteban marrazkilaria, Joxerra Senar BERRIAko kazetaria, Iñigo Jurado Sortuko kidea eta Laura Perez eta Jose Ramon Urtasun Ahal Dugu-Orain Baiko kideak, besteak beste. Ostiralean bezala, Anvite ETAren Terrorismoaren Biktimen Nafarroako Elkarteak protesta egin zuen atzo Sareren egitasmoaren aurrean; tentsio uneak izan ziren, Anviteren protestako batzuk Sarek antolatutako gunera joan baitziren eta «hiltzaileak» eta «pistolarik gabe ez zarete inor» oihukatu. Bertan zeudenek presoen eskubideen aldeko aldarriekin erantzun zieten.

ELA: “Inoiz ere ez da egon aurrekontu sozialak izateko aukerarik”

EH Bilduri “gizartea nahastu” izana egotzi dio sindikatuak, “negoziazioan sartzeko prest” egoteagatik.

                     (Via Berria)

      ELAk agerraldi bat egin du gaur goizean, Araba, Bizkai eta Gipuzkoarako 2019rako aurrekontuen eztabaidari buruzko balorazioa egiteko. Sindikatuko Azterketa Bulegoko arduradun Mikel Novalek azaldu duenez, Jaurlaritzaren aurrekontu proiektuak “ez zien biztanleen beharrei erantzuten”, eta, beraz, “ezinezkoa” zen aurrekontu “sozialak” izatea: “Eusko Jaurlaritzak Rajoyri agindu zion 2019ko aurrekontuaren hazkundea ez zela %2,7 baino handiagoa izango termino nominaletan (gastu araua). Hortaz, hortik abiatuta ez zegoen ezer egiterik”.

Novalen hitzetan, Jaurlaritzak aurkeztutako proiektuak “konpromiso hori zehatz mehatz” betetzen zuen, Pedro Azpiazu Jaurlaritzako Ogasun sailburuak berak esan baitzuen “gastu araua ezinbestean bete beharrekoa” zela. ELAren ustez, gastu arauak eragiten du “publikoa den oroko progresiboki pisua galtzea ekonomian” eta “sail sozialak behar bezala hornitzea saihestea eta murrizketak justifikatzea”, besteak beste.

Jaurlaritza EH Bildurekin aritu zen negoziatzen, baina ados jarri ez, eta erretiratu egin zuen aurrekontu proiektua. Hortaz, 2018ko kontuak luzatuko ditu Jaurlaritzak datorren urterako.

Hain justu, EH Bildurekin kritiko agertu da Noval, aurrekontuak negoziatzeko prest agertzeagatik. “Gizartea nahastea” eta “aurrekontu sozial baten akordioa posible zenaren ideia faltsua” zabaltzea leporatu dio: “Ez zegoen akordio sozial baterako baldintzarik. Eusko Jaurlaritzak ez du momentu baten ere erakutsi borondaterik pentsioen gaiari ekiteko”. Izan ere, Novalen esanetan, Jaurlaritzak “argi” utzi du 2019rako bere ildoa “erabat neoliberala” dela.

Koalizio subiranistaren “kezka nagusia errelatoa” izan dela erantsi du Novalek: “EH Bilduk Eusko Jaurlaritzaren aurrekontu ildoarekin ez konfrontatzea erabaki du, hain beharrezkoa den gastu arauaren haustura planteatzea ahaztuz eta diru bilketa handituko duen erreforma fiskal progresista baten exijentzia alde batera utziz”.

Incremento salarial del 48% para las camareras de pisos de pisos de los Hoteles NH Villa de Bilbao y Barceló Bilbao Nervión

( Vía ELA)
Las camareras de pisos de los hoteles NH Villa de Bilbao y Barceló estaban en huelga desde el pasado día 2 de noviembre, demandando la mejora de sus condiciones de trabajo. Sus salarios se regían por el convenio de empresa estatal del Grupo Constant.

En el caso de las camareras de pisos del hotel Barceló Bilbao Nervión el personal percibía 2,5 euros por habitación limpiada (800 euros mensuales, pagas extras incluidas); sus contratos estaban celebrados en fraude de ley, siendo la mayoría de ellos eventuales, y las ratios que deben realizar eran abusivos. Una situación de auténtica explotación laboral.

En el caso del NH, los salarios, tras un conflicto que tuvo lugar hace más de 2 años, ascendían a 13.000 euros brutos.

El pasado 12 de diciembre la plantilla de la subcontrata del NH Villa de Bilbao puso fin a la huelga al llegar a un acuerdo con la empresa, por el que sus salarios van a verse incrementados en el 2019 en un 30% (17.500 euros anuales), llegando a la aplicación íntegra del convenio de hostelería en el año 2020 (alrededor de 20.000 euros); es decir, tras la huelga y en el plazo de 13 meses sus salarios se van a ver incrementados en un 48%, además de la aplicación de todas las condiciones laborales recogidas en el convenio provincial de hostelería.

En el caso de las camareras de piso del hotel Barceló Bilbao Nervión, el incremento para el año 2019 será del 30% (17.500 euros), para 2020 de 18.500 euros, y para 2021 se aplicará el convenio de hostelería en su integridad, situándose sus salarios por encima de los 20.000 euros anuales.

Además la empresa procederá a la readmisión del personal que durante la huelga hubiera sido despedido o cuyos contratos hubieran finalizado, y para el resto del personal eventual se creará una bolsa de trabajo con preferencia de contratación.

En ambos hoteles, la empresa Constant presentará un calendario laboral con los turnos de trabajo, libranzas, días de vacaciones y festivos con el fin de evitar las prolongaciones de jornada que se venían realizando de manera irreular y sin contraprestación alguna.

Con la firma del presente acuerdo la plantilla del Barceló Bilbao Nervión procederá a la desconvocatoria de la huelga y volverá a sus puestos de trabajo el próximo día 19 de diciembre.

ELA, que ha acompañado a estas personas en el conflicto, felicita a las plantillas subcontratadas de ambos hoteles por haber peleado por dignificar sus condiciones de trabajo y poner fin a la situación de explotación que venían padeciendo. El principal objetivo de la acción de ELA es la lucha contra la precariedad laboral; una vez más podemos decir que, a pesar de todas las adversidades vividas en este conflicto, luchar merece la pena.