La represión continúa, el autoritarismo se consolida

Turquía
(Joseph Daher)

La huida hacia adelante autoritaria del gobierno turco del AKP, aliado con el Partido de Acción Nacionalista (MHP, partido fascista), no se detiene.

Tras una primera negativa en marzo de 2021 por razones procesales, el Tribunal Constitucional finalmente aceptó la acusación a finales de junio para prohibir el HDP (Partido Democrático Popular). El fiscal argumentó que había vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), un grupo descrito como “terrorista” por Ankara. La acusación también pide una sentencia de inhabilitación contra 450 líderes y activistas del HDP. Esta decisión se produjo pocos días después del asesinato de un activista kurdo del HDP, Deniz Poyraz, por un activista de extrema derecha en las instalaciones del HDP en Izmir el 18 de junio de 2021. El asesino, Onur Gencer, pudo entrar en el edificio, frente al cual hay instalado un puesto de control policial permanente, sin ser interceptado.

Represión a todos los niveles

La represión también continúa afectando a las y los estudiantes, mujeres o personas LGBTI. Mientras que los eventos organizados con motivo del Orgullo fueron reprimidos muy violentamente por la policía, el feminicidio continúa. Al mismo tiempo, el gobierno canceló la ratificación del Convenio del Consejo de Europa para Prevenir y Combatir la Violencia contra las mujeres y la Violencia Doméstica.

La intimidación y violencia de Ankara y sus aliados también están teniendo lugar contra activistas y periodistas exiliados que han huido de la represión del gobierno turco. Erk Acarer, un periodista de investigación turco que escribe para el diario de izquierda BirGün con sede en Estambul, fue apuñalado a principios de julio en el patio de su vivienda en Berlín.

Mafia y poder

Turquía también se ha visto sacudida desde mayo por las revelaciones en las redes sociales del líder ultranacionalista de la mafia Sedat Peker, fugado a los Emiratos Árabes Unidos. Estas son extremadamente comprometedoras para el régimen turco. Peker dio a conocer el nivel de interpenetración del AKP con el crimen organizado. La corrupción está alcanzando niveles sin precedentes: hace unos meses, la prensa reveló la desaparición de 128 mil millones de dólares del Banco Central.

Entre el autoritarismo y la corrupción, Erdogan y su partido AKP están tratando de permanecer en el poder por todos los medios a su disposición.

Artículo publicado en el n° 392 de solidaritéS (Suiza) el miércoles 21/07/2021

https://lanticapitaliste.org/actualite/international/turquie-la-repression-continue-lautoritarisme-se-consolide

Traducción: FE para antikapitalistak

EL NAVARRISMO ÉPICO

(Jon Apalategi Lasa)

Llevamos varios meses recibiendo desde diversas fuentes, opiniones y publicaciones que ensalzan diversos sucesos y batallas históricas ocurridas en Navarra.

Una programada campaña de “Nafarroa Berriz Altza”se abre paso reclamando soberanía para Navarra, mediante la activación de la “rebeldía popular mostrada ante la conquista de Navarra”. La misma incluye rueda de prensa, charlas comarcales, cartelería y camisetas y una importante convocatoria de movilizaciones. Se anuncia su continuación mediante más actos e iniciativas como son: resignificación de esculturas, petición de nuevos monumentos y cambio de nombre a la calle 2 de mayo.

Se rescatan batallas épicas que van desde la batalla de Orreaga –Roncesvalles, al levantamiento “popular “contra la invasión y conquista castellano-aragonesa. A la par, la publicación por Navarralde de un nuevo libro, sobre el quinto centenario de la conquista. Además de todo ello es llamativo, el que, un conocido editor, salga en defensa del alzamiento carlista del general Zumalacárregui.

Conociendo a los promotores de tales iniciativas, como activos miembros de la izquierda soberanista, no es difícil asociar tales iniciativas con una estrategia de reivindicación soberanista para Navarra.

Las recientes revisiones de nuestra historia, por parte de historiadores navarros, confrontan con rigurosidad con la historiografía oficial española que hemos sufrido tantos años. Cuestionan las falsas versiones de la Reconquista y de la conformación del Estado Español, como proceso lógico, social y cuasi libertador. Pero existe el riesgo de su utilización interesada y manipulada.

Sin ser historiador, es fácil observar que, en el desarrollo de tales hechos históricos, además de factores de identidad étnica-cultural, actuaron intereses económicos, de clase y de poder.

La creciente estabilidad y estructuración del reino de Iruña, junto a la exaltación cristiana, hizo que a partir de Sancho Garcés (925-970) la monarquía navarra iniciara una época de campañas miliares contra los territorios del emirato cordobés, afín de acabar con ellos y ampliar su poder hacia el sur, apoderándose de sus fértiles tierras. Una política de adjudicación de tierras a los nobles y monasterios, haría que la estructura de la nobleza medieval se reforzara, mientras los siervos, eran desplazados a los nuevos territorios para su explotación.

Una monarquía hereditaria, ajena a la plebe, combinaría mediante políticas matrimoniales diversas ampliaciones territoriales, que en el futuro constituirían los reinos de Castilla, Navarra y Aragón. Pero con ello vinieron las disputas por la hegemonía territorial, volviendo a utilizar campañas guerreras de agresión, incendio y destrucción de villas y poblados.

La implicación política de los reyes de Navarra se extendió a la muerte de Sancho III, el Noble, entran a gobernar navarra nobles de Normandía (Evreux) y tenemos a Carlos II de Navarra (Evreux,1332-Pamplona 1387), conspirando durante todo su mandato en la política francesa, enviando a miles de navarros a Normandía, afín de recuperar, en alianza con los ingleses, territorios arrebatados por su suegro, rey de Francia, e incluso conspirar por su trono. Los costes de sus expediciones guerreras junto a la grave crisis económica y demográfica, originada por las malas cosechas y la Peste Negra (murió en torno al 30% de la población), dejarán arruinada a Navarra, Castilla y a Aragón. La nobleza responderá exigiendo a los reyes más concesiones territoriales, aumento de impuestos y sobreexplotación a los campesinos (malos usos). Las revueltas sociales se extendieron conformando levantamientos del campesinado contra la nobleza, ataques a las juderías y guerras dinásticas y de poder de la nobleza hacia la monarquía y el clero.

Navarra, será atacada por Castilla, aliado del rey francés, perdiendo una veintena de plazas para conseguir la paz del Tratado de Briones (1379).

Surgen las divisiones nobiliarias dinásticas de agromonteses y beamonteses originándose una guerra civil (1447). Su expansión mediante los llamados “parientes mayores” llevará a que la misma se extienda por territorio vasco y cántabro. En la misma se fue imponiendo el bando Beaumontés, con posesiones en Pamplona, Sangüesa y Ultrapuertos y apoyos del Príncipe Carlos de Viana, Juan de Beaumont (gran Prior de la Orden de Jerusalén, con extensas extensiones de tierras) Juan de Ezpeleta, el bando Oiñacino, la Corona de Castilla y la Corona de Aragón, que llevaría a la conquista total del reino en 1512, tras la confluencia de Castilla con Aragón (1469) en la monarquía hispánica. La Iglesia se sumó extendiendo Bulas de excomunión.

Progresivamente, fueron unificando las leyes, moneda e instituciones de los diferentes reinos de la peninsula, hasta la progresiva conformación de lo que se considera el Estado Moderno de España. Esta se caracterizó por su modelo autoritario (en lo social y religioso) anexionista,expansionista territorialmente y uniformador (castellanizante y centralista) anexionando totalmente a Navarra (1515).

Las estrategias dinásticas de las monarquías europeas convertirían a Carlos de Habsburgo (Flandes1.500) un arrogante niño, rey de España. Rodeado de borgoñeses, que sólo sabían exigir más dinero, acumuló en su figura un inmenso imperio en Europa. Los reyes de Francia, interesados en hacerle frente, acudieron a la Guerra de las Comunidades de Castilla, y de paso, apoyaron a Enrique II de Navarra a recuperar el trono, lo que lograron con facilidad. Llegando a Logroño, comenzaron a retirarse ante el poderoso ejército español perdiendo la batalla de Noain, para finalmente abandonar a los legitimistas navarros a cambio de concesiones territoriales, en la Baja Navarra.

Resumiendo, considero que es importante evidenciar que los hechos históricos clave, como las conquistas y batallas medievales, son consecuencia de una fuerte acumulación de intereses político-estratégicos de las estructuras de poder, en este caso las monarquías autoritarias, nobleza y clero, en su intento de acumular bienes y aumentar sus beneficios, a costa de la explotación y miseria de la gran mayoría de la población convertida en simples siervos. Su manipulación política, como conflicto de soberanías nacionales, o rebeldías populares ante agresiones extranjeras, carecen de rigor y del punto de vista del materialismo histórico. Es más que cuestionable por lo tanto como base para la estrategia política partidista de buscar la soberanía política “navarrista” en la conformación de un futuro Estado de Euskal Herría, sino que la misma tiene que fundamentarse en la realidad actual, junto con un proyecto político a desarrollar en adelante.

Fdo. Jon Apalategi Lasa. Miembro de Antikapitalistak.

Iruña.

 

La larga lucha por nuestra Bardena.

Si os acercaís a visitar las Bardenas Reales, será seguramente, atraídos por  el paisaje y la naturaleza de este Parque Natural y Reserva de la Biosfera de 41.845 has. de extensión, esto es 45 x 24 km. situado al suroeste de Navarra, abarcando además varias localidades aragonesas.

Preparad vuestra mochila con gorra de sol, crema solar y abundante agua. No os olvideís  los prismáticos y el móvil. Un plano de la zona resulta imprescindible, así como información del tiempo y… previsión de bombardeos aéreos! Dado que en el interior de la comarca está el Polígono de Tiro. De forma que os puede sorprender un Guarda o la Guardia Civil, expulsándoos de la zona ante ”cortes de caminos por actividad aérea”vaya! que lo bombardean

La primera constancia escrita de su nombre, es en árabe, nombrando el paraje como

”yabal al-B. rda” allá por el año 916, nombrando la batalla con las tropas navarras.

El rey Sancho García concedió inicialmente el uso de la comarca a los Valles del Roncal, para realizar la invernada tras cruzar por la Cañada real.

La conquista de Navarra por Castilla-Aragón supuso que los nuevos reyes se adueñaran del mismo y ampliaran las concesiones de disfrute a otros valles y localidades colindantes, interesados en el aprovechamiento ganadero, agrícola y extractivo de yesos y leña, llegando el Rey Carlos V, en 1705 a conceder el derecho a perpetuidad y en exclusividad del mismo, a las 22 entidades, villas, valles y Monasterio de la Oliva, con derecho a su uso (congozantes) agrupados en la Comunidad de Congozantes. La misma se rige por unas Ordenanzas, basadas en los usos y costumbres tradicionales, que han evolucionado al constituirse en Ordenanzas con personalidad jurídica propia, en la regulación administrativa de la comarca, reconocida en el Fuero Nuevo.

En 1951, un militar de origen navarro, expuso al dictador Franco, el interés del uso militar del territorio como campo de prácticas de vuelo y tiro para la  aviación española.

La aviación militar se había constituido en un sector fundamental en las guerras y en el control del territorio español y sus colonias por lo que rápidamente se impuso la orden, disfrazada de acuerdo con la Comunidad de Bardenas Reales, ocupando bajo el disfraz del arrendamiento 2244 has. en el centro de la comarca. Las sucesivas prórrogas de la ocupación suponen una continuidad en la imposición del Polígono de Tiro, con arreglo a las demandas de Defensa,del bloque de la OTAN y la necesidad de campo de pruebas para la industria armamentística. Suponen una clara usurpación de la soberanía y competencias de las Comunidades de Navarra y Aragón, así como un uso caciquil y servilista de la Comunidad de Bardenas, que una y otra vez se presta a “acuerdos de arrendamiento”ante la amenaza de expropiación por Defensa.

Es fundamental, el reconocer que tal como definió el Tribunal Constitucional (02-02-1981) “debe haber un control de la legalidad y de interés general en los supuestos en que los actos locales, incidan en intereses generales recurrentes de municipios,

Comunidad o el Estado” de lo que se deduce que la Comunidad de Bardenas, carece de potestad para decidir sobre usos del territorio que afectan a toda la comunidad, como son el militar o podrían ser los usos mineros, industria química o nuclear.

La oposición al Campo de Tiro tiene una larga tradición, manifestada sobre todo desde los primeros ayuntamientos democráticos en 1979. Así ocurrió en Tudela en su primer pleno y se continuó con la creación de la Asamblea Anti-Polígono, engarzando la lucha contra los proyectos de centrales nucleares, mediante protestas y marchas al Polígono de Tiro, declaraciones de grupos antimilitaristas-anti­-OTAN y ecologistas así como acuerdos institucionales incluido el Parlamento de Navarra.

Las dramáticas secuelas de estos años suponen cerca de una treintena de incidentes graves, además de otros  que hayan sido ocultados por el secretismo militar. Pérdida de vidas humanas (unas 17, además de heridos) miles de millones de gasto ( incluyendo

los cerca de 22 aviones estrellados y el coste del material explosionado) y un riesgo para la población del entorno afectada por la caída de aviones, de bombas y materiales diversos, además del terror de los vuelos de aviones de día y de noche, con probable contaminación por material tóxico militar. Estas prácticas de guerra significan además la extensión de sangre y muerte en las agresiones a otras poblaciones en el extranjero.

Ha destacar estos dias, las nuevas maniobras militares sin aviso a la población. La escandalosa subida de salarios y dietas por parte de la Comunidad de Bardenas a sus integrantes, la donación para mejoras ambientales por el grupo Volkswagen como medio de lavar su imagen, y la polémica en torno a la petición de un Referéndum vinculante en el Parlamento español, por el grupo EH.Bildu.

La arriesgada propuesta de referéndum en Navarra, ha sido cuestionada anteriormente por la Asamblea Anti-polígono con los argumentos de que no es ético plantear referéndum sobre temas que atenten contra la salud, la vida o la seguridad. La respuesta inicial de la Ministra de Guerra ( digo Defensa!) Margarita Robles del PSOE, supone toda una apología del ejército y las armas de guerra. Pasará a la historia su frase de “las maniobras armadas son humanitarias y el ejercicio militar beneficia el ecosistema”. También los argumentos de UPN y Santos Cerdán en el Congreso español.

La respuesta ciudadana tiene que ser más fuerte que nunca y en todos los frentes! Próximamente, en Junio reanudaremos con más fuerza las movilizaciones y protestas Anti-Polígono de Tiro.

En definitiva, seguimos denunciando la persistencia del Polígono de Tiro como herencia criminal de la Dictadura golpista de Franco, mantenida por el Régimen del 78 y sus serviles caciques de la Comunidad de Bardenas.

¡NI AQUÍ NI ALLÁ!!

¡Polígono de Tiro: CIERRE YÁ!

¡BARDEAK HERRIARENTZAT !

Jon Apalategi
Antikapitalistak Nafarroa

Internacionalismo, clases sociales y urbanización en África Subsahariana

Antonio José Montoro Carmona (@amontoro1979).
Militante de Antikapitalistak
(Tomado de Viento Sur)

; Adjumani hosts over 200.000 refugees,
Because of Uganda receptive policies towards refugees, they are able to start businesses as soon as they are settled. This approach empowers refugees and enable them to rebuild their lives.

La solidaridad internacionalista con los países del África subsahariana ha estado lastrada históricamente por las visiones eurocéntricas y deudoras de la tradición colonial europea, en lo que Sousa Santos conceptualiza como “pensamiento abismal”. Esta pesada carga ha impedido a la izquierda relacionarse en términos de igualdad con los movimientos sociales y organizaciones políticas africanas, asumiendo el marco ideológico de la caridad y el asistencialismo impuesto por la iglesia católica, rechazando acríticamente la idea gramsciana de la inexistencia de la pura espontaneidad en los movimientos sociales y abusando del prejuicio del etnicismo como explicación única de las realidades africanas.

Este artículo pretende apuntar algunos elementos centrales de los movimientos sociales actuales del África Subsahariana, fijando una mayor atención en el caso de Senegal por el papel central que está jugando en el activismo político en África Occidental. De este análisis se obtienen algunas conclusiones interesantes para ejercer un internacionalismo con vocación de transformación.

Una de las ideas más asentadas en el imaginario colectivo es la asunción de África como un continente monolítico, compuesto básicamente por población rural, pobre y devorado por pasiones étnicas. Este prejuicio es fruto del rechazo de la matriz de análisis de las clases sociales que es posible utilizar siempre y cuando abandonemos toda pretensión de aplicar categorías rígidas y pensadas desde Europa. Así, es necesario superar la visión tradicional de las clases sociales en sentido marxista (determinadas por el lugar que se ocupa en el proceso de producción) y abordar la composición de clase en función de las relaciones de poder existentes, en línea con lo que propone Lisa Mueller.

Desde este enfoque, tenemos la posibilidad de acercarnos y comprender los movimientos que se han dado en la ola de protestas que sacude el continente desde hace diez años. De esta manera, podemos observar el liderazgo de una clase media que ha conseguido liberarse de los circuitos clientelares del Estado y que ha permitido, al igual que en América Latina y Europa en el siglo pasado o en las luchas africanas anticoloniales y por la independencia de mediados del siglo XX, generar alianzas con los sectores más depauperados de la sociedad. Esta plataforma interclasista, en términos de relaciones de poder, ha puesto en agenda las reivindicaciones de transformación política (mayor participación democrática, respeto de los derechos humanos) y de satisfacción de las necesidades materiales (empleo, salud, educación) cuyo liderazgo, tal y como señala James Petras en su estudio sobre el MST de Brasil, es asumido por los sectores más avanzados de la clase media.

Otra idea clave en la comprensión del conflicto político y los movimientos sociales en África Subsahariana es el proceso imparable de urbanización que vive el continente. Pese al prejuicio que algunos sectores puedan mantener acerca de la existencia de una África eminentemente campesina, la realidad ofrece una imagen diferente.

Si analizamos los datos disponibles más recientes, de 2019 (https://datos.bancomundial.org/), encontramos que la población rural del conjunto de África Subsahariana cae a un ritmo sostenido del 0,6% anual desde hace más de dos décadas. En este entorno, algunos países del África Occidental destacan por la aceleración de su proceso de urbanización, como Gambia (cuya población rural representa apenas un 38%), Nigeria (un 48%, con caídas anuales de casi un 1%) o Mali (56% de población rural, pero con caídas anuales de un 0,8%). En Senegal, combinando los datos de 2019 (52% de población rural) y su porcentaje sostenido de caída anual (0,5%), podemos aventurar que, a día de hoy, la distribución urbano-rural de la población es prácticamente equivalente, pudiendo prever que a finales de la década actual la población urbana sea mayoritaria en el país.

Esta realidad demográfica, causada por dinámicas económicas globales, produce procesos sociales y políticos que están vertebrando el activismo y las agendas de los movimientos sociales africanos. Uno de los impactos más claros de esta urbanización acelerada es la concentración de la inmensa mayoría de las protestas en las ciudades, que se presentan como centros de actividad de los medios de comunicación, espacios de organización de estudiantes y trabajadores/as y cuya alta densidad de población permite la generación de redes de activistas y de propuestas colectivas. A pesar de las migraciones estacionales y de los fuertes vínculos entre el campo y la ciudad, en la actualidad las poblaciones rurales continúan enfrentando graves problemas para la acción colectiva asociados a su dispersión geográfica, las dificultades de acceso a la tecnología y su alejamiento de los centros de poder.

El caso de Senegal representa un ejemplo paradigmático de los elementos analizados (composición de clase de los movimientos sociales y proceso de urbanización acelerado) y de cómo se articulan en un contexto propicio para que la izquierda internacionalista se comprometa activamente con sus luchas de liberación.

; Adjumani hosts over 200.000 refugees,
Because of Uganda receptive policies towards refugees, they are able to start businesses as soon as they are settled. This approach empowers refugees and enable them to rebuild their lives.

Tal y como muestran los estudios de MKE Kooperatiba (https://mke.eus/), cuyas publicaciones son esenciales para adentrarnos en este enfoque de clase, a raíz de las protestas contra el tercer mandato del expresidente Wade en 2011 se articularon diversas alianzas interclasistas y de naturaleza urbana, cuya máxima expresión la encontramos en el movimiento Y’en A Marre (Estamos hartos/as) y el hilo de continuidad que representa con los referentes de las luchas anticoloniales como Thomas Sankara.

Y’en A Marre, protagonista central en la resistencia a la represión desatada en 2021 por el actual presidente Macky Sall, ha conseguido aglutinar las reivindicaciones materiales y los mensajes políticos que apuestan por la participación democrática (Nouveau Type de Sénégalais) y contra el autoritarismo, desarrollando a su vez estrategias de acción que demuestran una lectura aterrizada a la realidad, no solo de Senegal, sino de las dinámicas políticas y comunicativas más avanzadas del siglo XXI.

Además de las expresiones culturales que permiten conectar con los códigos de las generaciones más jóvenes, sus acciones de alcance popular en las que se exigen democracia y justicia económica y su expansión descentralizada y basada en la horizontalidad a través de los sprits, permiten conectar a las capas intelectuales con las clases trabajadoras urbanas, profundizando en estrategias comunes y en la provisión de servicios básicos comunitarios.

Las organizaciones de Senegal como Y’en A Marre, M2D o FRAPP, entre otros, con su propuesta de un nuevo contrato social, su crítica a la gerontocracia instalada en el país y al clientelismo del Estado que ha cooptado a sectores populares y campesinos en el pasado (como el sistema de los marabouts y los decretos, ndigüel, para condicionar el voto campesino), son expresión del panafricanismo contemporáneo y de la vitalidad de un continente que sigue luchando por su emancipación.

Y ahí, la izquierda partidaria, sindical y social europea, tal y como hizo en el pasado en otras latitudes, tiene que mostrar su vocación internacionalista y superar “The White Man’s Burden” que, aun involuntariamente, llevamos sobre nuestros occidentales hombros.

NAKBA 73

Desde hace varios días, las fuerzas armadas israelíes reprimen violentamente a las y los palestinos en Jerusalén movilizados para defender sus derechos, incluido el más fundamental de ellos: el de vivir en su ciudad, en su barrio, frente a la política de judaización sistemática de la parte palestina de la ciudad, llevada a cabo conjuntamente por el gobierno israelí y las organizaciones de colonos más extremistas.

Desde el lunes, el ejército israelí también ha lanzado una violenta campaña de bombardeos contra la Franja de Gaza, donde las manifestaciones de solidaridad con la ciudadanía palestina de Jerusalén se han multiplicado, como en el resto de los territorios ocupados, con el resultado de -en el momento de escribir estas líneas- al menos a 83 personas palestinas, incluidos niños y niñas muertas. También han muerto 7 israelíes. En Jerusalén, cientos de personas palestinas resultaron heridas y docenas fueron encarceladas.

Los acontecimientos actuales nos recuerdan que la empresa colonial israelí, compuesta a base de violencia, expropiaciones y humillación, continúa todos los días, en medio del silencio cómplice de la llamada “comunidad internacional”. Lo más que hace la ésta es llamamientos a la calma y la retención a la vez que reparte las responsabilidades de la situación actual por igual a Israel y a las fuerzas palestinas.

No hay “calma” colonial, y no hay responsabilidad compartida en este nuevo episodio de represión: lo que está en juego es la política de apartheid llevada a cabo por el Estado de Israel y la negación de los derechos democráticos y nacionales de las y los palestinos.

No se puede encontrar una “solución justa” sin la satisfacción de todos sus derechos: fin a la ocupación civil y militar, igualdad de derechos, derecho a la libre determinación y derecho al retorno. ¡El apoyo de la comunidad internacional al Estado de Israel debe terminar! Por el contrario, este último debe ser castigado y responsabilizado por sus crímenes. La gente que comprendemos estas verdades tan elementales debemos movilizarnos. Debemos intentar que las comprenda cada día más gente y que se presione a nuestros gobiernos para que dejen de tratar a Israel como un Estado más.


Duela zenbait egunetik hona, Israelgo indar armatuek bortizki erreprimitzen ari dira Jerusalemen mobilizatzen ari diren palestinarrak, zeintzuk haien eskubideak defendatzen ari dira, hala nola funtseskoak diren eskubideak: Israelgo gobernuak muturreko kolonoen erakundeekin batera hiriaren zati palestinarraren judaizazio sistematikoaren politikaren aurrean, beren hirian bizitzea, beren auzoa defendatzea.

Astelehenaz geroztik, Israelgo armadak bonbardaketa kanpaina bortitza egin du Gazako Franjaren aurka, eta Jerusalemgo herritarrekiko elkartasun adierazpenak ugaritu egin dira, gainerako lurralde okupatuetan bezala, lerro hauek idazteko unean gutxienez 83 pertsona palestinar hil baitira, haurrak ereb bai. 7 israeldar ere hil dira. Jerusalemen, ehunka palestinar zauritu dira eta dozenaka espetxeratu egin dituzte.
Gaur egungo gertaerek gogorarazten digute Israelgo enpresa kolonialaren indarkeria, desjabetzea eta umiliazioa egunero jarraitzen duela “Nazioarteko komunitatea” delakoaren isiltasun konplizearen erdian. Lasaitasunerako deia egiten du, baina aldi berean, egungo egoeraren erantzukizunak Israeli eta Palestinako indarrei berdin banatzen dizkie.
Ez dago “lasaitasun” kolonialik, eta ez dago erantzukizun partekaturik errepresio-gertaera berri honetan: jokoan dagoena Israelgo Estatuak egindako apartheid politika eta palestinarren eskubide demokratiko eta nazionalak ukatzea da.
Ezin da “konponbide justurik” aurkitu euren eskubide guztiak asetu gabe: okupazio zibila eta militarra amaitzea, eskubide-berdintasuna, erabaki askerako eskubidea eta itzulerarako eskubidea. Nazioarteko komunitateak Israelgo Estatuari ematen dion babesa amaitu egin behar da! Aitzitik, bere krimenengatik zigortua eta erantzulea izan behar du. Hain oinarrizko egiak ulertzen ditugunok mobilizatu egin behar gara. Saiatu behar dugu geroz eta jende gehiagok uler dezan gatazkaren egia eta gure gobernuei presio egin behar diegu Israel beste estatu bat bezala tratatzeari uko egin diezaioten.

F,E

MADRID: A RÍO REVUELTO, GANANCIA DE MALHECHORES

OPINION

Iosu del Moral y Mikel Labeaga
<Militantes de Antikapitalistak>

La verdadera batalla de Madrid, como dijera un amigo, se va a producir pasado el fuego de los resultados electorales. Desde los rescoldos de una infinidad de análisis, sectores de la izquierda, incluyendo a algunas personas de la izquierda combativa, tratan de buscar cómo reorientar y repensar la labor de la misma. Llama mucho la atención que casi todo el esfuerzo de ese repensar, apunte casi en su totalidad, al terreno de lo electoral y de lo discursivo, con el único fin al parecer de llegar como sea a la gente, aunque esto signifique más populismo. Así que, en esa reorientación, se nos presenta como novedoso, la idea de un populismo progresista, en contraposición al populismo “cañí” de derechas que Ayuso ha utilizado para enmascarar sus políticas privatizadoras y cayetanas. A quienes vivimos a orillas del Cantábrico, estas propuestas de búsqueda del voto perdido de la izquierda, nos recuerdan en demasía, a las de un cierto progresismo regionalista, basado en la política de la anchoa y el pasiego, que se practica muy cerca de nuestra tierra.

El muerto al hoyo y el vivo al bollo.

De poco ha servido la denuncia de muertes, más que evitables, si se hubiera aplicado una política seria, que priorizase el bien común y donde se hubiera abordado el verdadero problema de la situación de las residencias, las constantes denuncias por parte de las trabajadoras de la sanidad, o una práctica de zonificación elitista durante el confinamiento, que beneficiaba a las áreas de clase alta frente a las populares. Por su parte, la prensa, los grandes medios generalistas, se han dedicado a dejar fuera de los titulares  principales durante la campaña, todo este drama.  

Había datos que auguraban hacia donde iban a ir los votos, de un abstencionismo despolitizado, por años de falta de una oposición radical a tantos gobiernos de derechas. ¿A quién pensábamos que votarían, esos cientos de jóvenes pillados en fiestas? ¿A quién iba a votar, ese mundo de la hostelería, que ante la falta de ayudas, veían desesperados como mantener abiertos sus locales, como la única fórmula para no tener que cerrar definitivamente? Y así, uno tras otro, decenas de sectores sumidos en una gran desesperación. Mientras, Ayuso y su gobierno, prometían la panacea y se presentaban como la resistencia a unas medidas muy difusas a la par que insolidarias del Gobierno de Sánchez,

Otra política es necesaria.                                                                                 

26 años de poder institucional de la derecha madrileña deja mucho poso, y ese poso solo puede eliminarse, dejando a un lado la impaciencia, a través de mucho aguante que recupere la conciencia de lo colectivo, frente al “sálvese quien pueda”. De lo contrario volverán, una y otra vez las victorias electorales, de aquellos que se mueven como pez en el agua en la maraña del significante vacío de “pueblo”, sin importarles ni un ápice la desigualdad que el mismo sufre y donde los madrileños se reducen a un elemento de disputa electoral. Se trate de las distintas sensibilidades nacionales del Estado, de los inmigrantes, o de todo aquel que ponga en cuestión los valores establecidos por los que durante 26 años se han dedicado a forjar esas señas de identidad, nos encontramos ante un discurso que ha calado en los sectores menos politizados de ese pueblo.

¿Y ahora qué?

Vienen tiempos difíciles, sí, muy difíciles, pero si no entendemos que solo con un trabajo constante en los barrios populares, donde las diferencias de clase de ese pueblo se manifiestan claramente en el día a día, difícilmente desde la izquierda alternativa seremos capaces de darle la vuelta a esta situación. Porque volver a esos barrios, significa vivirlos desde su cotidianidad, y no ir de vez en cuando a mendigar el voto, como hace la izquierda institucional en época electoral. Significa hacer trabajo de organización y movilización continuada abordando sus problemas y escuchando las sentidas reivindicaciones de los más desfavorecidos de forma objetiva. Demandas, que Ayuso y la extrema derecha, maquillan desde un españolismo a la madrileña.

En este debate hemos leído, tanto en redes como en algún artículo, una serie de críticas a la una izquierda que plantea hoy, como ya hiciera en el pasado, unas tesis tildadas de acartonadas y ancladas en el siglo pasado. Nos acusan de que no hemos aprendido de los errores de la izquierda clásica marxista, como si el postmarxismo y el populismo, hubieran sido la solución triunfante en todos los lugares donde se han aplicado. Tesis que automáticamente parece excluir la experiencia Latinoamericana, de Ecuador, de Brasil, etc., como si no hayan significado estrategias plausibles del siglo XXI.

El PSOE y no toda la izquierda es la que se ha hundido.

Hay quien en ese afán por recobrar voto como sea, plantea el populismo como si fuese solo una concepción en relación al uso del lenguaje popular. Estos, olvidan que la idea de los populistas de suprimir la dialéctica, entre lo estructural y lo superestructural, entre lo político y lo económico, es la misma base de planteamiento, donde  el regionalismo “cañí” de Ayuso juega con ventaja.

La gestión del Gobierno, ha sufrido el desgaste de año y medio de crisis sanitaria y económica, gestionada desde las orientaciones de la Unión Europea. Cuestión que ha permitido que Ayuso con su “no programa”, convertirse en la voz de los olvidados abstencionistas de conciencia muy individualista y de los desesperados de una crisis global. Situación donde por desgracia ha primado “la libertad”, la economía y el anhelo de ocio por encima de todo.

Planea un sentimiento, de hundimiento total de la izquierda, y ese sentimiento debiera ser matizado. Por un lado, es más que cuestionable, si a día de hoy, el social-liberalismo, cada vez menos diferenciado del neo-liberalismo, pueda calificarse como una fuerza de izquierdas. Por otro lado, aun asumiendo que lo fuera, el PSOE, se ha dejado 13 escaños y cerca de 275.000 votos, mientras las otras dos organizaciones, MM, gana 4 escaños y 139.000 votos, y Unidas Podemos,  sube 3 escaños, sumando 80.000 votos.

Queda claro, a quien le ha afectado más las políticas del Gobierno Sánchez, acompañadas de un inicio de campaña, donde se buscaba el voto de Ciudadanos, a través de un lenguaje moderado y simple, que a la postre ha terminado reforzando la mayoría de Ayuso. De poco ha servido el giro de última hora de Gabilondo, aceptando formar un supuesto gobierno de izquierdas junto a Unidas Podemos y Más Madrid, cuando la suerte ya estaba echada. Datos, que nos debieran hacer pensar, si ese tipo de giros desde lo discursivo hacia cualquier lado, deben formar parte de nuestra estrategia política.

Quizás, estemos solamente monopolizando la reflexión desde una perspectiva institucional, que deja de lado, multitud de experiencias de lo que han supuesto las estrategias de cambio al margen del poder real. Parezca que únicamente nos hayamos centrado en lo discursivo, como si el tema del poder estuviera resuelto con crear grupos parlamentarios más o menos amplios. No debemos abandonar la calle y la movilización entendida como uno de los ejes estratégicos de la lucha organizada de las clases populares.  

Quienes llevamos elección tras elección, padeciendo las victorias aplastantes de un partido neo-liberal como el PNV, aunque menos conservador en lo político que el PP, vemos cómo una y otra vez se nos presenta como el líder de la gestión eficaz y cómo ese titular, una y otra vez le otorga mayorías absolutas, o como mínimo le permite gobernar sin problema. Desde Euskal Herria, podríamos caer en la tentación de competir en el terreno de que la izquierda puede y debe ser mejor gestora. Está bien hacerlo, pero el eje de una victoria electoral de la izquierda vasca, no debiera pasar por ahí, sino por tratar de ser el máximo defensor de las libertades nacionales y de los derechos sociales.

Se trata de acrecentar el sindicalismo combativo frente al de concertación, de reforzar los movimientos sociales reivindicativos y de que todo esto se realice desde la calle y no únicamente desde el púlpito del parlamento. El feminismo, otro modelo de sociedad no consumista y defender lo público como forma de igualdad y libertad del bien común deben convertirse en labores primordiales para la izquierda alternativa, sin tratar de competir en el terreno de lo discursivo. Está bien utilizar palabras que la gente comprenda y volver a los lemas de cercanía, en vez de emperifollar un léxico excesivamente tecnificado, pero ahí no está el quiz de la recuperación de la conciencia antagonista de clase.

Debemos volver al trabajo militante, a nuestras asociaciones de vecinales, a las plataformas de afectados por la hipoteca, al sindicalismo combativo, al colectivo para movilizarnos con nuestros iguales, en definitiva a los movimientos y a la recuperación de una calle vacía y vaciada. Si no es así, la izquierda se verá reducida a ser un mero recambio que cumpla una función de gestión a merced de un neo-liberalismo rampante, perdiendo una y otra vez en un terreno embarrado que impide un juego limpio en el campo de lo electoral.

Iosu del Moral y Mikel Labeaga

Militantes de Antikapitalistak Euskal Herria