¿Será Biden otro Roosevelt?

(Dan La Botz)
Hebdo L’Anticapitaliste – 567 (06/05/2021)

Tal vez la pregunta más frecuentemente discutida en los Estados Unidos últimamente es: ¿el presidente Joseph Biden será otro Franklin D. Roosevelt?

La presidencia de Roosevelt (FDR), de 1933 a 1945, transformó a los Estados Unidos con su New Deal, un conjunto de programas de protección social que reescribió el contrato social de la nación. Durante la Gran Depresión de la década de 1930, marcada por el colapso de los bancos y de la actividad, la quiebra de las pequeñas empresas y el 25% de desempleo, Roosevelt creó programas de empleo masivos, amplió las ayudas gubernamentales y, lo que es más importante, creó un sistema público de pensiones y aprobó la ley nacional de relaciones laborales que otorga a los sindicatos el derecho a organizar a las y los trabajadores. Roosevelt también construyó la “Coalición del Nuevo Pacto/New Deal Coalition”, que incluía a sindicatos, personas afroamericanas y empresas que producían bienes de consumo; una coalición que se convirtió en los cimientos del Partido Demócrata durante 75 años.

El precedente Johnson

Hoy, mucha gente se pregunta, cuando Estados Unidos enfrenta otra crisis (la pandemia de coronavirus y la depresión económica que la acompaña), ¿hará Biden transformaciones similares? Biden no sería el primero en ir en esta dirección. En la década de 1960, el presidente Lyndon B. Johnson (LBJ) también hizo grandes transformaciones con las leyes de derechos civiles y derecho a voto que liberaron a las y los negros del sur y lanzó su “guerra contra la pobreza” y la “Gran Sociedad” con programas de educación y salud, en particular el Medicare para las y los ancianos y Medicaid para la gente pobre.

FDR y LBJ actuaron ambos en respuesta a una enorme presión social. La agitación obrera de la década de 1930 con oleadas de huelgas marcadas por piquetes masivos de huelga, ocupaciones de fábricas y enfrentamientos con la policía y la Guardia Nacional llevó a FDR a actuar. LBJ actuó bajo la presión del movimiento negro de derechos civiles con sus boicots, sentadas y manifestaciones masivas. Hoy en día, Biden no está bajo ninguna presión de los movimientos sociales, sino que ha tenido que enfrentarse de entrada al problema único de la pandemia de coronavirus. ¿Se puede adoptar una legislación social progresiva sin agitación popular y obrera?

“Reconstruyendo América”

¿Qué está tratando de hacer Biden? Está tratando de que el Congreso apruebe una legislación que costará 6 billones de dólares, pagados mediante el aumento de impuestos a las personas ricas y a las empresas, y anuncia muchos nuevos programas para la economía, la justicia racial y el medio ambiente. Justifica su paquete argumentando que Estados Unidos debe seguir siendo competitivo con otras naciones, China sobre todo. En otras palabras, el giro progresista de la política interna está motivado por el deseo de reconstruir Estados Unidos para restaurar la hegemonía mundial del imperialismo estadounidense.

Hasta ahora solo se ha aprobado el plan de rescate de 1,9 billones de dólares para hacer frente al Covid. Quedan otros dos planes por adoptar: el plan de empleo de 2,3 billones de dólares y el plan de apoyo a las familias de 1,85 billones de dólares. Con un Senado dividido entre 50 demócratas y 50 republicanos, será difícil conseguir que pasen en el Congreso, especialmente con reglas obsoletas que generalmente requieren 60 votos para aprobar un proyecto de ley.

En la izquierda

 
El debate gira en torno a la reconstrucción de las infraestructuras nacionales. Las y los republicanos definen las infraestructuras como carreteras, puentes, ferrocarriles y tal vez Internet de banda ancha, mientras que Biden y las y los demócratas sostienen que se deben incluir artículos como el cuidado de las y los niños, el seguro de salud ampliado y dos años de educación universitaria gratuita. El plan de Biden para abordar el cambio climático mediante el desarrollo de fuentes de energía renovables está siendo cuestionado por personal político republicano y compañías petroleras, pero también es criticado por grupos medioambientalistas que argumentan que no es lo suficientemente ambicioso. La demócrata progresista Alexandria Ocasio-Cortez dice que este plan debería ser cuatro veces más importante.

Las y los Socialistas Demócratas de América (DSA) respaldaron al senador Bernie Sanders en las primarias demócratas, pero Biden en realidad ha retomado elementos del programa de Sanders, que también era el programa del DSA. Las y los miembros de DSA pueden pensar que han logrado que se muevan las y los demócratas. Deben recordar que lo mismo sucedió en la década de 1930, cuando Roosevelt adoptó pragmáticamente gran parte del programa del Partido Socialista Estadounidense. Lo que finalmente condujo al retroceso de ese partido y a que mucha gente socialista pasara a ser demócrata.

Traducción: F.E. para antikapitalistak

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