Iosu del Moral | El confinamiento llegó poco después de la apertura de las fronteras turcas, donde miles de personas refugiadas intentaron cruzar a las islas griegas y fueron recibidos con violencia por grupos de fascistas.

    La socióloga y cooperante internacional Goretti Arana que en este preciso momento se encuentra en Grecia colaborando con grupos de mujeres refugiadas nos revela en la siguiente entrevista algunas de las crudas situaciones que durante esta pandemia los colectivos más vulnerables están sufriendo

¿Cómo se ha vivido la crisis sanitaria en Grecia?

El gobierno griego, consciente de que no se podía permitir llegar a la misma situación que Italia y España con la propagación del coronavirus, cerró todos los centros educativos cuando aún no había ninguna persona fallecida y decretó el estado de alarma y el confinamiento con la confirmación de la primera muerte. La pronta aplicación de estas medidas parece que ha concedido a Grecia un respiro ante esta crisis, al contar con 148 muertos y 1.374 casos confirmados a día de hoy

¿De qué manera ha afectado a la labor de cooperación con los refugiados?

El confinamiento llegó poco después de la apertura de las fronteras turcas, donde miles de refugiados intentaron cruzar a las islas y fueron recibidos con violencia por grupos de fascistas que también atacaron a las organizaciones que se encontraban allí trabajando. Ante la amenaza de estos ataques, muchas ongs y trabajadores se marcharon de la isla. La situación ya estaba muy crítica antes de que llegara la amenaza del coronavirus que no hizo más que mermar la presencia de personal en las islas, que decidió regresar a sus casas para confinarse.

Son muchas las organizaciones extranjeras que trabajan en los campos y por toda Grecia. Su marcha ha significado un abandono de la labor social en muchos centros y campos y de momento tampoco se prevé la vuelta de estos colectivos. Así mismo, el cierre de fronteras dificulta enormemente la llegada de material de productos básicos de otros países, por lo que la cooperación en este ámbito está saturada y es insuficiente

¿Qué tipo de medidas de excepción se han tenido que tomar directamente relacionadas con la crisis del COVID-19?

Las medidas tomadas por las autoridades griegas han sido las mismas que se han aplicado en otros países, con un confinamiento que comenzó el 23 de marzo y que se ha prolongado hasta el 4 de mayo, si bien los restaurantes, bares y centros de ocio no se abrirán hasta el 1 de junio.

Sin embargo, las fases de desescalada en Grecia, van más lentas que en otros países. Todo indica que no serán tan rápidos aplicando las medidas de apertura como lo fueron con el cierre de la actividad del país, siguiendo así la misma estrategia de cautela que aplicó en un principio

Goretti Arana

¿Han seguido llegando refugiados a las costas de Grecia?

Cuando Turquía decidió abrir las fronteras, miles de refugiados intentaron cruzar y se encontraron con la resistencia de las autoridades griegas que defendían las fronteras con gases lacrimógenos y cañones de agua. Muchos se veían obligados a dar media vuelta y volver a la frontera turca. Con este escenario llegó la amenaza del coronavirus y por el momento no se tienen noticias de más llegadas, si bien, se podrían estar dando

¿Se ha dado algún movimiento político del gobierno griego en referencia al problema de los refugiados?

Se anunció el envío de más personal sanitario a los campos pero la saturación por el número de refugiados hace insostenible cualquier medida. Las deficientes condiciones de higiene junto a la masificación no permiten ni siquiera tomar el protocolo de medidas preventivas como el lavado de manos o la distancia de seguridad entre personas para evitar el contagio. Igualmente, el número de efectivos enviados a las islas no llegan a cubrir ni de lejos la necesidad sanitaria que ahora mismo se requiere. Sólo cabe esperar, que al igual que en el resto de Grecia, esta crisis no castigue aún más las condiciones en las que viven miles de refugiados.

Lejos de tomar otras medidas como reubicar a estas personas en hoteles cerrados, como exigían algunas voces, el gobierno aprovechó la falta de resistencia civil debido al confinamiento para desalojar algunos edificios de Atenas ocupados por refugiados y reasentarlos en otros campos cerca de la ciudad

¿Crees que ela era post-Corona virus afectará a la cooperación internacional?

Creo que se avecinan cambios en el panorama internacional y la cooperación, como siempre, será una de las más afectadas. Las crisis económicas siempre golpean con más fuerza a los países ya de por sí empobrecidos. El aumento de la necesidad de ayuda internacional se va a topar una vez más con menos recursos debido a la propia crisis de los países donantes, donde la ayuda a la cooperación, me temo, se verá mermada una vez más.

Respecto a la relación directa del virus con los proyectos de cooperación, resulta inviable para ciertos países establecer medidas de prevención como las que se están proponiendo e implantando en Europa, lo cual puede dificultar también los proyectos de desarrollo en ciertos lugares

¿Han empeorado las condiciones de por sí ya malas de los campos de refugiados?

Las pésimas condiciones que se dan en los campos, han generado más tensiones a raíz de la cuarentena establecida en los mismos. Sin embargo, el desconfinamiento no les va a llevar a un panorama muy distinto pues el gobierno griego piensa trasladarlos a centros “cerrados” y aislados donde tendrán restringida la libertad de movimiento.

Para Europa, este virus es el que ha obligado a cerrar sus fronteras. Sin embargo, para los refugiados es una realidad que viven cada día al intentar llegar a nuestras costas, por lo que su situación no varía tanto por el coronavirus, sino por una política que les mantiene cerradas las fronteras.

Iosu del Moral es militante Antikapitalistak.

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