Argelia: ¡no a la represión y la intimidación! ¡No a las elecciones generales!

Declaración del Partido Socialista de los Trabajadores (Argelia).

¡La represión y las elecciones legislativas no son una solución!
Instaurando un clima de terror mediante la represión de las manifestaciones pacíficas del Hirak y el amordazamiento de toda libertad de expresión, el poder fáctico espera imponer la continuidad del régimen liberal autoritario y antisocial, en particular por la imposición de las elecciones legislativas del próximo 12 de junio. Así, desde el comienzo de la llamada campaña electoral, se han registrado más de mil detenciones de jóvenes activistas del Hirak, activistas políticos, periodistas y abogados en las últimas tres semanas. Esta escalada, para la que se han movilizado cientos de miles de agentes de las fuerzas represivas, se produce a raíz de las huelgas que han afectado a los sectores de la salud, postal, Eniem, Ministerio de Comercio, Administración Tributaria desde principios de abril, así como a las grandes huelgas nacionales de las y los trabajadores de protección civil y todos los organismos educativos nacionales, cuyas manifestaciones callejeras han sido reprimidas violentamente.

Además, se ha orquestado una campaña de intimidación a través de arrestos y detenciones de líderes políticos (RCD, MDS, FFS) y procedimientos legales (UCP, PST) para amordazar a los partidos políticos de oposición, especialmente aquellos que conforman el Pacto por una Alternativa Democrática -PAD – desde junio de 2019, que exigen una transición democrática a través del establecimiento de un proceso popular constituyente. Además, las asociaciones culturales y sociales, como SOS Bab El Oued y RAJ, son reprimidas y amenazadas con la disolución.

¡El PST, es una voz democrática, antiliberal y antiimperialista!

En este contexto de represión sin precedentes desde hace casi treinta años, y con el pretexto de la demora en la celebración de nuestro congreso y la renovación de nuestros órganos nacionales, el Ministro del Interior ha iniciado procedimientos provisionales ante el Consejo de Estado para suspender temporalmente el PST y cerrar sus locales. No obstante, las extraordinarias situaciones políticas y sanitarias que nuestro país ha experimentado en los últimos años, por un lado, y, por otro, la promulgación de la nueva constitución que establece el régimen declarativo, derogando efectivamente disposiciones legales anteriores, deberían ser tenidas en cuenta por la administración. Al ignorar los procedimientos organizativos para el cumplimiento de la ley que el PST ha utilizado, incluida la celebración de un congreso extraordinario y la renovación de sus órganos nacionales dentro del insuficiente plazo de 15 días que se le ha concedido, el Ministro del Interior abusa de su poder y contradice voluntariamente el párrafo 2 del artículo 67 de la Ley 12-04 sobre partidos políticos. Esperamos que el Consejo de Estado tenga en cuenta los argumentos y documentos indiscutibles presentados por nuestro partido.

Pero, como todo el mundo sabe, estos no son de ninguna manera problemas organizativos o legales. En realidad, se nos quiere  hacer pagar por nuestras posiciones políticas, incluido nuestro rechazo a las elecciones generales del 12 de junio de 2021 y nuestro compromiso con el Hirak y con las luchas democráticas y sociales. En efecto, el PST está comprometido no solo en la lucha contra el autoritarismo y por las libertades democráticas y sindicales, sino también en la lucha anticapitalista, contra las políticas económicas liberales y contra la dominación imperialista sobre nuestro país. El PST molesta por su compromiso político contra oligarcas y patronal privados que, si bien se aprovechan de las facilidades financieras públicas y las exenciones fiscales recurrentes, no proporcionan una contraparte significativa y establecen relaciones laborales esclavistas. Como debe saber el Ministro del Interior, prohíben las libertades sindicales, despiden abusivamente a las y los trabajadores, imponen salarios miserables, no declaran a menudo a los trabajadores a la seguridad social y a menudo no pagan sus impuestos. El PST molesta al denunciar los injustos acuerdos firmados con la UE y la sumisión de nuestro país a multinacionales que saquean nuestra riqueza y que ahora pueden contar con la intervención del ejército nacional fuera de nuestras fronteras. El PST molesta por su larga lucha de casi medio siglo por los derechos democráticos y sociales de las y los trabajadores y desempleados, contra la opresión de las mujeres y la juventud, por las reclamaciones identitarias y el reconocimiento del Tamazight, junto con los campesinos pobres y todas las personas desfavorecidas.

¡Defendamos nuestras libertades y derechos democráticos y sociales!

El cuestionamiento de las libertades democráticas y del multipartidismo en nuestro país es una deriva grave. Está en la dirección opuesta a las aspiraciones democráticas expresadas durante más de dos años por el Hirak popular y los millones de argelinas y argelinos que iniciaron el proceso revolucionario del 22 de febrero de 2019. Nos recuerda una vez más que el régimen, así como la “burguesía argelina” dominada por el imperialismo, no pueden llevar a cabo tareas nacionales democráticas ni convivir con las pocas libertades y derechos democráticos formales. Porque para imponer sus desastrosas políticas liberales a nivel económico y social, y monopolizar lo que queda como propiedad colectiva de nuestro pueblo en beneficio de una minoría de oligarcas, jefes privados y multinacionales, necesitan un estado autoritario y liberticida. Esta deriva también nos recuerda, una vez más, que son las y los de abajo, especialmente la gente trabajadora, la juventud y las mujeres, las y los que inventaron e inspiraron nuestro formidable Hirak, y que sufren represión y opresión hoy, quienes naturalmente tienen interés en defender las libertades y los derechos democráticos para continuar la lucha por la construcción de la indispensable correlación de fuerzas que permita el tan esperado cambio democrático que implica la elección de una asamblea constituyente soberana que sea verdaderamente representativa de las aspiraciones democráticas y sociales de nuestro pueblo.

El PST considera que la legitimidad de su lucha, que es naturalmente parte de la continuidad de la lucha del pueblo argelino por la independencia, la soberanía y la emancipación social, no puede estar sujeta a la concesión de aprobación o autorización administrativa. Pero nuestro partido luchará como siempre para defender nuestros logros democráticos, arrancados con grandes luchas, incluido el multipartidismo y el derecho de las y los ciudadanos a fundar libremente asociaciones y partidos políticos mediante una simple declaración y sin ningún obstáculo burocrático o interferencia política por parte de la administración y las autoridades públicas. Estas libertades democráticas y sindicales siguen siendo, más que nunca, indispensables para las y los trabajadores,  desempleados, jóvenes, las mujeres y todas las personas oprimidas.

El TSP saluda y da las gracias a todas las organizaciones y personalidades, a nivel nacional e internacional, así como a las y los ciudadanos que continúan expresando su solidaridad con nuestro partido.

Argel, 7 de junio de 2021

https://lanticapitaliste.org/actualite/international/la-repression-et-les-legislatives-ne-sont-pas-une-solution

Traducción: F.E. para Anticapitalistak

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