La deuda o la vida

El Parlamento de Navarra, a propuesta de Geroa Bai, tiene a bien debatir la modificación del Convenio Económico en su art. 54.2.c) que hace referencia a “los intereses y cuotas de amortización de todas las deudas del Estado” que, como carga no asumida por la Comunidad Foral, Navarra tiene que pagar en un 1,6%.


<Laura Lucía Pérez Ruano, Javier Onieva Larrea Ahora Navarra-Nafarroa Orain Bai>

Teniendo en cuenta que la deuda del Estado supera los 1,3 billones y que supone el 114 % del PIB, no se trata de una cuestión menor. No se clarifica, sin embargo, en qué sentido pretenden modificarlo.

Como ya adelantaba el Diario de Noticias el 13 de febrero, este debate no es nuevo. De hecho, la necesidad de auditar la deuda fue uno de los ejes de la acción política de Orain Bai durante la pasada legislatura y en esa línea, propusimos, en reiteradas ocasiones, la eliminación del citado artículo del convenio, del término “todas” las deudas, para sólo hacer frente a aquellas que se consideren legítimas. No hay que olvidar que, según los informes de los técnicos de Hacienda, de los 560 millones que Navarra aportará este año al Estado, el 60%, es decir, aproximandamente 320 millones, se destinarán a pagar una deuda que se ha visto engrosada en gran medida por la corrupción, los rescates a la banca, infraestructuras megalómanas, como el TAV, o unas políticas de desfiscalización por las que los que más tienen cada vez pagan menos.

Sólo los intereses suponen un 28,7% frente al 0,4% del fondo de compensación interterritorial, por lo que la solidaridad con otros pueblos del Estado no es el problema, sino que es el origen ilegítimo y contrario al interés general de esa deuda lo que hay que cuestionar y que Geroa Bai nunca ha hecho.

Entre la vida y la deuda, sea la estatal o la navarra, eligen deuda. Hasta tal punto, que durante el gobierno de Uxue Barkos, lejos de abordar la posibilidad de negarse a pagar una deuda que no nos corresponde, o plantear un debate público al respecto, fueron sus perfectos gestores. ¿Realmente ahora sí, estarían dispuestos a desafiar al Estado y llegar hasta el final? ¿Sabían que cuando Aranburu acogió de buen grado esta propuesta de la que ahora Geroa Bai se apropia, el ministro Montoro del Partido Popular, mostró su disposición a negociarla, pero la ministra Montero, nombrada por Sánchez tras la moción de censura, la retiró de la mesa? Lo recordamos, porque se trata del partido con el que cogobiernan en Navarra y el PNV sustenta en Madrid. El mismo que nos impuso la reforma del artículo 135 de la Constitución por la que se antepone el pago de la deuda a cualesquier otra necesidad social; y que, dicho sea de paso, no ha sido derogada por el nuevo “gobierno progresista”, ni por los grupos que lo sustentan, que se han conformado con suspender temporalmente la Ley de Estabilidad Presupuestaria.

Estamos de acuerdo en que Navarra no puede seguir engrosando una deuda que alcanza ya los 2.961 millones: más del doble que lo presupuestado este año para salud y casi cuatro veces más que para educación. Pero a diferencia de Geroa Bai, que plantea esta cuestión en términos puramente competenciales, sin revisar en qué medida sus políticas neoliberales y su modelo de desarrollo económico contribuyen a agravar el problema, desde Ahora Navarra-Nafarroa Orain Bai respaldamos la postura de movimientos sociales como el Parlamento Social, recogiendo la tradición que ya mantuvimos en las instituciones: la auditoría de la deuda, el impago de su parte ilegítima y políticas fiscales justas que, confinen de una vez por todas la desigualdad. De modo que la solidaridad, en defensa de la vida, sea el más contagioso de los virus.

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