Fracaso sindical en Amazon Estados Unidos: ¿por qué? ¿Y ahora qué?

(Dan La Botz)

En un gran revés para el movimiento obrero estadounidense la semana pasada, la campaña de sindicación en las gigantescas instalaciones de Amazon en Bessemer, Alabama, fue derrotada. Las y los trabajadores votaron por 1798 votos en contra del sindicato y 738 a favor del sindicato en una elección de representación sindical en la que solo participó alrededor de la mitad de las y los 5876 trabajadores que podían ser electores.

Las y los responsables sindicales de RWDSU (venta al por menor, mayorista y grandes almacenes) argumentaron que Amazon intimidaba a los trabajadores, pero activistas sindicales de larga data también destacaron otros problemas en la campaña, incluida la incapacidad de crear una organización fuerte en el lugar de trabajo antes de convocar elecciones.

Sofisticada campaña antisindical

En los Estados Unidos, las y los trabajadores pueden obtener el reconocimiento sindical de su patrón de dos maneras: una elección organizada por la National Labour Relations Board  (NLEB Junta Nacional de Relaciones Laborales) o una huelga, aunque las huelgas de reconocimiento [sindical] se han vuelto bastante raras desde la década de 1970. Si el 30% de las y los trabajadores en un lugar de trabajo firman cartas o una petición diciendo que quieren un sindicato, la NLRB organizará unas elecciones. Si la mayoría de las y los trabajadores vota por el sindicato, éste será reconocido por el gobierno y la empresa tendrá que negociar con el sindicato sobre salarios y condiciones de trabajo. En el caso de Bessemer, el sindicato había obtenido el 30% de las firmas para organizar una votación, pero fracasó en la segunda etapa.

El mayor problema ha sido, por supuesto, el enorme poder de Amazon y la sofisticación de su campaña antisindical. Impulsadas en gran medida por la pandemia, las ventas netas de Amazon para 2020 aumentaron un 38% a 386.000 millones de dólares, y Jeff Bezos, fundador y presidente de la compañía, tiene una fortuna valorada en 190.000 millones de dólares. Con recursos ilimitados, Amazon celebró reuniones regulares con los trabajadores y trabajadoras de la fábrica y les envió mensajes SMS todos los días. La compañía señaló que ya pagaba a su plantilla un promedio de 16 dólares por hora, el doble del salario mínimo de los Estados Unidos y más que otras empresas de la región. En una campaña titulada Do It Without Dues  (literalmente, hazlo sin gastos), la empresa explicó que las y los trabajadores en realidad perderían dinero con un sindicato, pagando alrededor de 500 dólares cada año en cuotas. Amazon ha logrado crear un espíritu de equipo pro-empresa entre algunos trabajadores y trabajadoras, convenciéndoles de usar chapas y pegatinas de “Vota No” en el trabajo.

Déficit de autoorganización

La RWDSU comenzó su campaña en el apogeo de la pandemia e hizo un llamamiento especial a las y los trabajadores negros que representan alrededor del 85% de la mano de obra. Se esperaba que el movimiento Black Lives Matter (BLM) hubiera creado un nuevo entusiasmo entre las y los trabajadores. El Partido Demócrata apoyó la campaña sindical, con el presidente Joseph Biden exigiendo que la empresa no intimidara a su plantilla, y Bernie Sanders fue a la fábrica a hablar en una concentración. Sin embargo, ni BLM ni los demócratas parecen haber influído en el resultado.

El almacén de Bessemer abrió hace apenas un año, como parte de una vasta expansión de Amazon, que ha contratado a 400.000 personas en todo el país y ahora emplea a más de un millón. Esto significa que las y los trabajadores del almacén no se conocen muy bien, especialmente dada la alta rotación, y no han establecido relaciones de larga data de ayuda mutua y confianza. Cuando el sindicato se lanzó a la batalla en noviembre de 2020, no había establecido una organización fuerte entre las y los trabajadores que les permitiera actuar por su cuenta. No lo hizo más tarde. En febrero, el sindicato aún no se había puesto en contacto con algunos trabajadores y trabajadoras. La RWDSU hizo gran parte de su campaña en las puertas de la fábrica, pero no hizo visitas a domicilio, diciendo que no podía hacerlo debido a la pandemia. Pocos trabajadores y trabajadoras participaron en las concentraciones sindicales.

¿Qué va a pasar ahora? Con toda probabilidad, la RWDSU presentará demandas por práctica desleal ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales, destacando correctamente las prácticas de intimidación de la dirección de la empresa, y podría obtener que se organizara una nueva votación. Otros sindicatos y ONG continúan apoyando a las y los trabajadores de Amazon en otros lugares del país. Algunos socialistas han ido a trabajar a Amazon para ayudar a organizarse a nivel de base. A pesar de la derrota, los esfuerzos para organizar a las y los trabajadores continuarán. Las y los activistas sindicales han aprendido una vez más que la gente trabajadora debe organizar el sindicato por si misma, creando un movimiento que sea altamente capaz de actuar sobre el terreno.

Hebdo L’Anticapitaliste – 564 (15/04/2021)

https://lanticapitaliste.org/actualite/international/echec-syndical-chez-amazon-etats-unis-pourquoi-et-maintenant

Traducción F.E.

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