MachismoEste 25 de Noviembre, día internacional contra la violencia machista, es distinto, a partir de la movilización del 7N, el movimiento feminista, hemos conseguido situar la violencia en la agenda política. Sin embargo, sabemos que no es suficiente.

La cifra de asesinatos machistas sigue subiendo, 93 en 2015 (feminicidio.net), y sabemos que la violencia machista es mucho más que los asesinatos, que los golpes, es económica, psicológica, simbólica, sexual… Nos mata el machismo y éste se apoya en un sistema cuyas raíces encontramos en nuestra vida cotidiana y en todos los ámbitos: la brecha salarial entre mujeres y hombres, el miedo a volver sola a casa, la presión de la publicidad sobre nuestros cuerpos, que tu palabra se escuche menos que la de un hombre, cuestionamiento de tu capacidad para decidir, la intromisión en tu vida y tu sexualidad, etc.

La escalada de violencia de los últimos meses no se explica sin los recortes en las políticas y servicios que actuaban contra la violencia, y sin el ataque de la derecha para desprestigiarnos (denuncias falsas, conceptos como violencia doméstica en lugar de violencia de género/violencia machista, etc). El desmantelamiento de las conquistas y derechos sociales, como en el caso de la dependencia, de la socialización de los cuidados, etc. nos han hecho retroceder en posiciones ganadas. Las políticas de austeridad (privatizaciones, recortes, precariedad…) aumentan la desigualdad que sostiene la violencia machista. Capitalismo y patriarcado se unen para dar una nueva vuelta de tuerca a la opresión de las mujeres.

Por eso, hoy 25N, y todos los días, tenemos que tomar las calles.

Tras el 7N la lucha continúa.