Ante las movilizaciones populares en Cuba y las agresiones imperialistas

Declaración del Buró ejecutivo de la Cuarta Internacional

  • ¡Fin inmediato del bloqueo económico imperialista a Cuba!
  • ¡Por una Cuba libre y soberana!
  • ¡Abajo la injerencia imperialista en Cuba!
  • ¡Por una democracia socialista en Cuba!

El pasado 11 de julio asistimos a unas protestas impulsadas por la tremenda carestía que sufre Cuba desde que Trump la situó en la lista de países terroristas, cortando las remesas de los EEUU a la isla, lo que se acrecentó con la pandemia y cortó en seco los ingresos procedentes del turismo.

Esto se da en una isla que tiene que importar gran parte de los productos que consume, sin ningún apoyo internacional (las enormes dificultades que atraviesa Venezuela también han repercutido negativamente en Cuba), algo que en algunos aspectos recuerda a los peores tiempos del “periodo especial”. Este bloqueo también impide la producción de vacunas contra la Covid-19 para los cubanos a pesar de la ayuda que Cuba ha aportado a otros países durante la pandemia.

A esto se le suman malestares de hondo calado en la isla: la diferenciación social que ha aumentado mucho en los últimos treinta años, durante los cuales el gobierno ha tratado de atraer inversiones extranjeras y ha desarrollado el sector turístico permitido un aumento de la iniciativa privada que emplea mano de obra asalariada. En una situación de escasez de bienes, la desigualdad en el acceso a los dólares estadounidenses ha amplificado aún más las desigualdades, que, sin embargo, se han mantenido mucho más bajas que en los países que han restaurado el capitalismo, como China, Vietnam y el antiguo bloque de Europa del Este. En Cuba no se ha desarrollado un importante sector capitalista local autorizado a explotar el trabajo asalariado. El sector capitalista local está ciertamente creciendo, pero no en la misma medida que en los países mencionados anteriormente. Las enmiendas de 2019 a la constitución han dejado claro que todavía existen barreras legales para el libre desarrollo del sector capitalista, en particular la limitación del número de asalariadas que puede contratar el sector privado local.

A los preocupantes efectos del aumento de la desigualdad, del bloqueo y del aumento de la producción nacional para satisfacer las necesidades de la población, se suma el desarrollo de sectas religiosas evangélicas que presionan al gobierno para limitar, por ejemplo, el pleno reconocimiento de los derechos de los LGBTQI+.

También cabe destacar la actividad de nuevas generaciones, muy conectadas a las redes sociales globales, entre las que se desarrolló una nueva generación de artistas, que no se siente en absoluto concernida por el legado de la revolución. Al mismo tiempo, va muriendo una parte importante de la generación que participó directamente en el proceso revolucionario del tercer cuarto del siglo pasado.

Este cóctel está estallando en un contexto en el que el gobierno tiene un margen de actuación muy escaso para mitigar los efectos a corto plazo de la carestía y mucha resistencia en abrir un proceso democrático de toma de decisiones que vuelva a atraer a las nuevas generaciones (el proceso constituyente del 2018-2019 fue un intento en este sentido, pero ha sido claramente insuficiente). Al favorecer métodos burocráticos, el gobierno no está haciendo ningún esfuerzo por incrementar la participación de los trabajadores, en particular para el desarrollo del control obrero en las empresas y del control ciudadano en la sociedad.

Esto explica el recurso a la represión y a la movilización de los sectores que les continúan siendo fieles para detener las protestas y el intento de recuperar al menos en la temporada de verano un cierto ingreso turístico que les aporte margen de mejora para combatir ciertos aspectos de la desafección popular. El discurso del presidente Miguel Díaz Canel el domingo 11 de julio, tras la ola de protestas que han afectado a más de una decena de ciudades del país del Este al Oeste, no es una respuesta adecuada a la situación. Aunque Díaz Canel reconozca que gran parte de los manifestantes estaba sinceramente preocupada por las dificultades de las condiciones de vida, no hizo ninguna autocrítica de su manejo de la situación haciendo únicamente hincapié en las manipulaciones del sector contrarrevolucionario que está claramente a favor de la intervención de Estados Unidos – lo que de manera evidente debe ser condenado. El llamamiento gubernamental a los revolucionarios para movilizarse en las calles en respuesta a las amenazas de los contrarrevolucionarios corre el riesgo de provocar enfrentamientos y un aumento de la represión.

No podemos desligar las protestas en Cuba de lo que está ocurriendo en otros países de América Latina en donde, con motivaciones diversas, la carestía de la vida agravada por la pandemia y medidas ultraliberales, está detrás de estallidos sociales como el colombiano reciente, como lo fueron los de Ecuador y Chile en 2019. Sin duda la pandemia ha agudizado todas las contradicciones sociales a nivel internacional y en América Latina en particular, conduciendo a una creciente exclusión social y a desigualdades cada vez mayores. A pesar de contar con una atención sanitaria ejemplar en muchos aspectos, Cuba tampoco logra escapar a los efectos económicos y sociales más perversos de la crisis global y de la pandemia. Sin embargo, las igualmente crecientes resistencias sociales latinoamericanas, al enfrentarse a los planes económicos y políticos del imperialismo para la región, juegan en favor de la quiebra del aislamiento y la preservación de la independencia política de Cuba.

Desgraciadamente, importantes sectores de la izquierda no hacen ningún análisis crítico de la situación que vive Cuba, del desgaste de su sistema político y de la desesperanza de las generaciones más jóvenes. Por el contrario, vemos en muchos países un cierre de filas acrítico en el que todo son conspiraciones imperialistas, donde no se reconoce la legitimidad de la movilización popular y se la atribuye exclusivamente a “agentes del imperialismo”. Es una obviedad que el imperialismo busca disputar el sentido de las protestas sociales al servicio de sus intereses en los diferentes conflictos internacionales de un mundo cada vez más convulso, aún más en un país que se mantiene como ejemplo de resistencia soberana para toda la región… Y que lo haga cada vez más mediante intensas campañas en las redes sociales, por las cuales intenta conducir desde afuera el descontento social, para encauzarlo hacia el derrumbe del gobierno cubano. Pero que todo sea producto de la injerencia de las grandes potencias es una postura alejada de la compleja y contradictoria realidad. Es más, esta respuesta desprecia el concurso de los sectores populares en los conflictos sociales, como si todo fuera una partida de ajedrez a la cual el pueblo nunca está invitado y donde se le considera una especie de menor de edad incapaz de tomar consciencia de sus intereses y de defenderlos.

Si bien la situación es compleja y contradictoria, desde la Cuarta Internacional, que desde los primeros tiempos ha apoyado incondicionalmente la Revolución Cubana, defendemos algunas ideas fundamentales:

– En primer lugar, condenamos y exigimos el cese inmediato del bloqueo ilegal e inhumano al que se somete al pueblo cubano. 

– Llamamos a la movilización solidaria para paliar la situación de desabastecimiento de productos básicos que sufre la isla y oponernos al bloqueo decretado por EE.UU.

– Exigimos que la administración Biden retire a Cuba de su lista de países que amparan y favorecen al terrorismo, algo fundamental, por motivos obvios, para aliviar la situación económica del país. Repudiamos las amenazas de intervención con que Biden busca alabar a la ultraderecha cubana en el exilio y los sectores republicanos más reaccionarios.

– Denunciamos la campaña de los grandes medios de comunicación internacionales que afirman falsamente que todo el pueblo cubano se levanta contra el gobierno y que éste respondería con gran brutalidad, mientras hacen la vista gorda ante las formas represivas antipopulares mucho más violentas utilizadas en países como Francia frente a los Chalecos Amarillos en 2018-2019, en Estados Unidos durante las protestas de Black Lives Matter en 2020, o en Colombia en 2021, por citar solo algunos ejemplos de una larga lista.

– Exigimos a las autoridades cubanas que respeten el derecho democrático a la protesta, el desarrollo de movimientos sociales independientes, el pluralismo político y el debate democrático, único camino para impedir que la Revolución deje de ser un ejemplo para los pueblos de América Latina y del mundo.

– Pedir la verdad acerca de las condiciones de detención y represión con el fin de detener el abuso de la fuerza y de encausar a los responsables de abusos.

– Pedimos la liberación inmediata de los detenidos en las manifestaciones del 11 de julio; siempre y cuando no hayan cometido acciones que hayan atentado contra la vida de otras personas. 

– Defendemos una Cuba soberana, independiente y con verdadera participación democrático-popular de los trabajadores en los destinos de la isla. Por una Cuba socialista y democrática.

VUELVEN A DEJAR LAS PENSIONES MINIMAS EN LA ESTACADA

Reunida la Coordinadora del Movimiento Pensionista de Euskal Herria en Gasteiz el día 1 de julio ha acordado el siguiente comunicado

Crítica a los acuerdos de la Mesa de Dialogo Social

VUELVEN A DEJAR LAS PENSIONES MINIMAS EN LA ESTACADA

Puntos del acuerdo:

1. Las pensiones se revalorizarán en función del incremento del IPC; reivindicación
conseguida desde el inicio de las movilizaciones del Movimiento de Pensionistas, que ahora parece se hará ley.

2. Se deroga el Factor de Sostenibilidad de la reforma del 2013 y será sustituido por el Factor de Equidad Intergeneracional que deberá estar listo para el 15 de noviembre de 2021 y entrará en vigor en cualquier caso de la mano del Gobierno en 2027.

3. Se incentivará la prolongación de la vida laboral mediante el pago de un cheque máximo de 12.000 euros a cargo de la SS o el incremento anual del 4% de la pensión. Para que la CEOE apoye la propuesta acuerdan que la SS asumirá el 75% de la cotización empresarial de la persona trabajadora, con más de 62 años, en los procesos de Incapacidad Temporal.

4. Incremento de los coeficientes reductores de la jubilación anticipada para quienes se jubilen con 1,2,3, 23 o 24 meses de antelación, pudiendo llegar hasta una reducción del 21% de la pensión, mientras se rebaja para el resto; estos coeficientes se aplicarán para las pensiones más altas sobre la pensión neta y no sobre la base reguladora, esta medida se pospone la entrada en vigor hasta 2024 y se fija un periodo transitorio de 10 años para su completa aplicación.

5. Jubilación forzosa fijada en convenio se amplía hasta los 68 años; la medida no afectará a las personas despedidas en 2021; se podrá seguir aplicando la edad ordinaria de jubilación en determinadas circunstancias como la sustitución del trabajador mediante contrato indefinido a tiempo completo y en sectores con escasa presencia de mujeres si se contrata a una mujer siempre que el trabajador tenga derecho al 100% de la pensión.

6. Aunque en el acuerdo no se habla del aumento a 35 años de cotización necesarios para acceder al 100% de la pensión; se acuerda que para la segunda fase de la reforma 31 de diciembre de 2022 se realizará una “adecuación a las nuevas carreras profesionales”.
7. Se plantea equiparar la pensión de viudedad para las parejas de hecho y la extensión del derecho a cotización por todos los programas de formación y la mejora de los convenios especiales de cuidadores familiares.

8. Se modificará la Ley de la SS para realizar una trasferencia anual de los PGE a la SS del 2% del PIB; aunque según el acuerdo, el Estado se compromete a garantizar el equilibrio financiero del SPP vía PGE cuando los recursos explicitados en el art. 109 de la LGSS no sean suficientes, con esta medida del 2% del PIB sólo se cubre la mitad del incremento adicional que se prevé necesitará el sistema para 2050.

CONCLUSIÓN

Lógicamente consideramos positivo revalorizar las pensiones según el IPC medio anual; (pero no se garantiza aun definitivamente, pues se revisará cada 5 años) conquista conseguida desde el inicio de las movilizaciones de Pensionistas. Así mismo nos parece positivo sustituir los préstamos por trasferencias y los puntos que hacen referencia a las parejas de hecho, la extensión del derecho a la cotización y la mejora de los convenios especiales de personas cuidadoras familiares.

Pero las amenazas contra el servicio publico de pensiones (SPP) se mantienen

* La privatización del SPP a través de planes privados de empresa se mantiene y se empezará a concretar a partir de ahora para ser incluida en la segunda parte de la reforma.

* Se olvidan de la propia recomendación segunda del PT en la que se plantea la posibilidad de recuperar el poder adquisitivo de las pensiones realizado en los últimos años.14:44

* Se deroga formalmente el Factor de Sostenibilidad, pero se acepta por parte de los firmantes del acuerdo que será sustituido por otro Factor, el Índice de Equidad Intergeneracional, inspirado en la reforma de 2011 que tendrá (mucho nos tememos), el mismo efecto negativo respecto a las nuevas pensiones, las cuales se reducirán de forma continuada y acumulativa, porque se basa en los mismos principios.

* Se acepta incrementar los coeficientes reductores de la jubilación anticipada, o la aplicación de dichos coeficientes sobre la pensión neta y no sobre la base reguladora para reducir las pensiones y ni se menciona la exigencia de las PNL que demandaban la derogación de dichos coeficientes con 40 años cotizados.

* Sigue sin resolverse el problema de garantías para la financiación de las pensiones; la separación de las fuentes de financiación puede ser un mero movimiento contable. Si bien el Estado garantizará las pensiones públicas, las transferencias realizadas en 2021 (13.929 Mill.euros) y las que se propone ne realizar los años siguientes para transferir gastos actuales del sistema son insuficientes.

* La incertidumbre sobre la estabilidad financiera del sistema se mantiene en la medida que no se derogue la reforma laboral, se haga una apuesta decidida por el empleo de calidad y se reconozca la deuda del Estado con la SS. Esta incertidumbre seguirá siendo instrumentada para impulsar nuevas reformas que reduzcan las pensiones públicas.

* El incremento de los años de cotización necesarios para alcanzar el 100% sigue vigente y simplemente se pospone un año y se cambia de nombre.

* Es inconcebible que no haya mención alguna al incremento sustancial de las pensiones mínimas; estas pensiones deberían haber sido incrementadas al menos con el
porcentaje de incremento del SMI, ser equiparadas al SMI y alcanzar el nivel de suficiencia fijado por la Carta Social Europea para el SMI, comenzando por una pensión mínima de 1080 euros.

 * Es inaceptable que no se dé ningún paso para erradicar la brecha de género en pensiones consolidando un derecho subjetivo de las mujeres a una pensión digna y suficiente y mejorando la pensión de viudedad.

 * El acuerdo alcanzado ratifica los recortes de las pensiones de la reforma de 2011; cambia de nombre el Factor de Sostenibilidad, pero mantiene su esencia; deja la puerta abierta a la privatización del SPP y a nuevos recortes y no garantiza la financiación suficiente para el SPP; la mayor parte de nuestras reivindicaciones siguen pendientes.

* Nada se dice de la asunción por parte del Estado de la deuda de la SS acumulada por los préstamos concedidos que deberían haber sido transferencias

El Movimiento de Pensionistas hemos conseguido dejar sin efecto la reforma de 2013 y tenemos que seguir en la calle para conseguir nuevas victorias. La Movilización es nuestra mejor garantía y no aceptamos el papel de convidados de piedra en la reforma que se está realizando.

GOBIERNE QUIEN GOBIERNE LAS PENSIONES PUBLICAS SE DEFIENDEN
Movimiento Pensionista de Euskal Herria

Gasteiz a 1 de julio de 2021

LANGILEON EGUNA, BORROKA EGUNA

Maiatzaren 1ean, urtero bezala, langileen nazioarteko eguna ospatuko dugu. Chicagoko Martiriak gogoratuko ditugu, 8 orduko lanaldia lortzeko borroka-jardunaldietan parte hartzeagatik exekutatutako sindikalista anarkistak. Ordutik aurrera, Maiatzaren 1a langileen eskubideak aldarrikatzeko eguna da mundu osoan. Data horrek gogorarazten digu borroka dela bide bakarra eta langile klasea antolatu behar garela.

Aurten, gainera, munduko COVID19 pandemiak baldintzatuta dator. Pandemia horrek osasun-krisia eragin du, eta, gaur egun, ehunka mila pertsonaren bizitza eten du planeta osoan. Gainera, modu esponentzialean larriagotu du krisi ekonomiko eta soziala, zenbatezina oraindik. Mundu mailan, kapitalismoaren gainbehera erakusten du munduaren begien aurrean. Pribatizazioek eta osasuna negozio kapitalista bihurtzeak prekarizatutako osasun-sistema publikoak kolapsora eraman ditu. e.

Krisi honek agerian utzi du funtsezko zerbitzuen balio izugarria eta zaintza-lanen zentraltasuna bizitzari eusteko orduan. Osasuna, zahar-egoitzak, etxez etxeko laguntza-zerbitzua, gizarte-zerbitzuak, garbiketa, elikadura-kate osoa, hala nola supermerkatuetako langileak, garraiolariak, nekazariak, sasoikako langileak, arrantzaleak, abeltzainak, historikoki gutxietsita, prekarizatuta eta pribatizatuta dauden funtsezko zerbitzuak eta horietako gehienak argi eta garbi feminizatuta daudenak. Negozio pribatua egiteko oinarrizko zerbitzu merkantilizatuak eta esternalizatuak, gure bizitzen kontura.

Maiatzaren 1ean, beti bezala eta gaur egun indar handiagoz, arlo publikoa eta komuna aldarrikatuko dugu, guztiontzako irakaskuntza publikoa eta kalitatezkoa, garraio publikoa, adinekoen egoitza publiko eta kalitatezkoa, osasun publikoa, unibertsala eta kalitatezkoa. Krisi hau gehien dutenek ordaindu behar dute, eta inoiz ez langileriak.

Maiatzaren 1ean gobernuei neurri ekonomikoak eskatzen dizkiegu, beste behin kapitala ez salbatzeko eta inor atzean ez uzteko Horregatik eskatzen dugu Europako funtsek suposatzen duten tranpari uko egitea, murrizketa gehiagoren eta herritarren prekarizazioaren baldintzapeko funtsak baitira. Enpresa handiak milioiz ureztatzeko erabiliko diren funtsak. Milioi askoko irabaziak dituzten enpresak, inolako lotsarik gabe ERTEei eta/edo EREei heltzen dietenak. Estatuko gobernuari eskatzen diogu azken 2 lan-erreformak berehala indargabetzeko eta bidezko kontratu sozial berri bat egiteko.

Krisi honetatik irteteak esan nahi du gehien duenak gehiago ordaintzea eta enpresa handiek erantzukizuna beren gain hartzea, gizarteari ateratzen dioten aberastasunaren zati bat itzultzen hastea eta aberastasunaren banaketa fiskalari ekarpen handiagoa egitea. Beharrezkoa da zerga-politikaren berrikuspen sakona egitea eta zerga-kenkari bat ere ez aplikatzea milioi askoko irabaziak dituzten enpresentzat.

Langile guztioi dagokigu bizitza-baldintza duinen, lan-eskubide justuen eta osasun-sistema publiko osoa, hezkuntza, zerbitzu eta prestazio publikoak indartuko dituen aberastasunaren bidezko banaketaren alde borrokatzeko ahaleginari ez uko egitea. Antolatu egin behar gara, sindikatuan edo guztien defentsarako elkarteetan.

Maiatzaren 1ak, “Normaltasun berria” deiturikoaren irteera nagusia euren etekinen defentsa bihurtu nahi dutenen erasoetatik defendatzeko antolatu beharra dagoela gogorarazten digu.

Gure bizitzek beren onurek baino gehiago balio dute. Gora langileriaren borroka! Gora langileon borroka!

ANTIKAPITALISTAK

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El 1 de mayo, como cada año, celebraremos el día internacional de los trabajadores. Recordaremos a los Mártires de Chicago, sindicalistas anarquistas ejecutados por participar en jornadas de lucha para conseguir una jornada de 8 horas. A partir de entonces, el 1 de Mayo es un día para reivindicar los derechos de los trabajadores en todo el mundo. Esta fecha nos recuerda que la lucha es el único camino y que debemos organizarnos la clase trabajadora.
Este año, además, llega condicionado por la pandemia COVID19 mundial. Esta pandemia ha provocado una crisis sanitaria que, en la actualidad, ha interrumpido la vida de cientos de miles de personas en todo el planeta. Además, ha agravado de forma exponencial la crisis económica y social, aún inestimable. A nivel mundial, muestra la decadencia del capitalismo ante los ojos del mundo. Las privatizaciones y la transformación de la salud en negocio capitalista han llevado al colapso a los sistemas sanitarios públicos precarizados.

Esta crisis ha puesto de manifiesto el enorme valor de los servicios esenciales y la centralidad de las tareas de cuidado a la hora de mantener la vida. Sanidad, residencias de ancianos, servicio de ayuda a domicilio, servicios sociales, limpieza, toda la cadena alimentaria, como trabajadores de supermercados, transportistas, agricultores, temporeros, pescadores, ganaderos, servicios esenciales históricamente infravalorados, precarizados y privatizados y la mayoría de ellos claramente feminizados. Servicios básicos mercantilizados y externalizados para hacer negocio privado, a costa de nuestras vidas.

El 1 de mayo, como siempre y hoy con más fuerza, reivindicaremos lo público y lo común, la enseñanza pública y de calidad para todos, el transporte público, la residencia pública y de calidad de las personas mayores, la sanidad pública, universal y de calidad. Esta crisis la tienen que pagar los que más tienen y nunca los trabajadores.

El 1 de mayo pedimos a los gobiernos medidas económicas para no salvar una vez más el capital y dejar atrás a nadie Por eso pedimos que renuncien a la trampa que suponen los fondos europeos, que son fondos condicionados a más recortes y a la precarización de los ciudadanos. Fondos que se destinarán al riego millonario de grandes empresas. Empresas con beneficios millonarios que se acogen sin ningún pudor a ERTES y/o eres. Pedimos al gobierno del Estado la derogación inmediata de las últimas 2 reformas laborales y la celebración de un nuevo contrato social justo.

Salir de esta crisis significa pagar más quien más tiene y asumir la responsabilidad las grandes empresas, empezar a devolver a la sociedad parte de la riqueza que sacan y contribuir más al reparto fiscal de la riqueza. Es necesario hacer una revisión profunda de la política fiscal y no aplicar ni una deducción fiscal para las empresas con beneficios millonarios.

Nos corresponde a todos los trabajadores no renunciar al esfuerzo de luchar por unas condiciones de vida dignas, unos derechos laborales justos y un reparto justo de la riqueza que refuerce todo el sistema público de salud, la educación, los servicios y prestaciones públicas. Tenemos que organizarnos, en el sindicato o en las asociaciones de defensa de todos.

El 1 de mayo nos recuerda la necesidad de organizarse para defenderse de los ataques de quienes pretenden convertir la salida principal de la llamada “nueva normalidad” en la defensa de sus beneficios.

Nuestras vidas valen más que sus beneficios. ¡Viva la lucha obrera! ¡Viva la lucha de la clase obrera!

ANTIKAPITALISTAK

 

 

Orain, inoiz baino gehiago, ERREPUBLIKAK!/Ahora, más que nunca, ¡REPÚBLICAS!

( ABAJO EN CASTELLANO)
Apirilaren 14an, urtero bezala, Bigarren Errepublika aldarrikatzeko 90. urteurrena gogoratuko dugu. Udal hauteskundeetan eta probintziako hiriburu nagusietan Errepublikako hautagaiek garaipena lortu ondoren, jendea kalera atera zen monarkiari amaiera emanez.

Horrela, iragan beltz bati amaiera eman zizaion, non erregeak Eliza eta Armadaren laguntzarekin bere burua betikotua zuen, eta askatasunak eta konkistak handitzeko esperientzia hasi zen, langileen mugimenduaren antolaketari eta borrokari esker: hezkuntza eta kultura tresna emantzipatzaile gisa, sufragio unibertsala, dibortziorako eta abortatzeko eskubidea, eliza-estatu bereizketa, lan eskubideak aitortzea eta aberastasuna Nekazaritzako Erreformaren bidez hobeto banatzeko saiakerak izan ziren . Hala ere, aurrerapen horiek Eliza, etsaiaren armadaren zati bat, industria handiak, lurjabeak eta eskuin muturreko alderdiak 1936ko estatu kolpea ekarri zuten, eta horrek ere bertan behera utzi zituen autonomia estatutu ezberdinen garapena.

Historiak iraganeko akatsak irakasten dizkigu eta oraina ulertzeko aukera ematen digu. Eta pandemia eta heriotza garai hauetan, milaka gorpuren gainean eraikitako demokraziaren ahultasunak eta genozidioen zigorgabetasuna nabaritzen dira. Modu honetan bakarrik ulertzen da Errege Emeritua milioi euroko offshore kontu baten bidez onuraduna dela dakigun bitartean, urteetan bere “erregealdi eredugarrian” iruzurrez hartutakoa, estatuko justiziaaren aurrean erantzunkizunak “hiritar eredugarri” bezala bete beharrean, urrezko erbestera erretiratzen dela, bere erregealdian euren aberastasuna handitu duen elite ekonomikoak gure adimena iraintzera mugatzen den bitartean, langile klaseentzako espoliazioa izan den erregealdi ustela defendatuz.

Milaka errepresaliatu eta euren hildakoak lurperatu ezin izan zutenentzat behin eta berriro Justizia, Egia eta Erreparazioa eskatzen jarraituko dugu. Hala ere, eskain diezaiokegun omenaldirik onena, askatasuna, berdintasuna eta justizia sozialaren alde borrokatzen jarraitzea da. Errepublika, Res Publica, hitzaren zentzurik zabalenena aldarrikatzen dugu, erregearen aurrean guztioi dagokiguna, Estatu eta Armadako burua diktadorearen oinordeko zuzena izateaz gain, boterea banatzeko forma zentralizatua eta antidemokratikoa adierazten duena, elite ekonomikoen alde.

Guk, bestalde, herriarengandik eraikitako Errepublika nahi dugu. Euskal Errepublika aske eta konfederatua Estatuko gainerako Herriekin. Lehendabizi gutxi batzuk baino ez ordezkatzen dituzten egungo instituzio guztiak eraistea eta herritarrak etorkizun hobea eta bidezkoagoa eraikitzen hastea. Justizia soziala bandera gisa, feminismoa pankarta gisa eta bizitza eta zaintza eskubidea erdigunean jartzea, finantza diktadurari amaiera eman. Errepublika langile klasearen kateak apurtzeko, Eskola Publiko eta Laiko baten bermea izateko. Osasun publiko eta unibertsala derrigorrezko errealitate bihurtzen duen Errepublika. Banku guztiak eta pribatizatutako zerbitzu estrategiko eta funtsezko enpresak nazionalizatzen dituen eta klase popularren zerbitzura jartzen dituen Errepublika. Egungo Estatuko nazio bakoitzak bere etorkizuna erabakitzeko eskubidea libreki baliatzea eta ondorengo harremana penintsulako gainerako herriekin, langile errepublika sozialista konfederalaren alde.

Orain, inoiz baino gehiago, ERREPUBLIKAK!

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El 14 de abril, como cada año, recordamos el 90 aniversario de la proclamación de la II República. Tras el triunfo en las elecciones municipales de las candidaturas republicanas en las principales capitales de provincia, el pueblo salió a las calles precipitando el fin de la monarquía.

Se ponía así fin a un pasado caciquil en el que el rey se perpetuaba con el apoyo de la Iglesia y el Ejercito, y comenzaba una experiencia de aumento de libertades y conquistas, gracias a la organización y las luchas del movimiento obrero: la educación y la cultura como herramientas emancipadoras, el sufragio universal, el derecho al divorcio y al aborto, la separación de Iglesia-Estado, el reconocimiento de derechos laborales y los intentos de una mejor distribución de la riqueza a través de la Reforma Agraria fueron ejemplos de ello. Sin embargo, tales avances contaron con la conspiración constante de la Iglesia, una parte del ejercito, grandes industriales, los terratenientes y los partidos de ultra derecha que terminarían dando el golpe de estado de 1936, con el que también se abortaría el desarrollo de los distintos Estatutos de Autonomía.

La Historia nos enseña los errores del pasado y nos permite entender el presente. Y en estos tiempos de pandemia y muerte es cuando más se evidencian las debilidades de una democracia construida sobre miles de cadáveres y la impunidad de los genocidas. Sólo así se entiende que mientras conocemos que el Rey Emérito es beneficiario a través de una cuenta offshore de millones de euros, fraudulentamente recibidos durante los años de su “reinado ejemplar”, en lugar de cumplir como un “ciudadano ejemplar” con la justicia del país, se retira a un exilio dorado mientras toda esa élite económica que ha aumentado su riqueza bajo su reinado se limite a insultar nuestra inteligencia defendiendo un reinado que ha sido un expolio a las clases trabajadoras del país.

Para todos aquellos represaliados y sus familiares que nunca pudieron enterrar a sus muertos seguimos reivindicando justicia, verdad y reparación.

Sin embargo, el mejor homenaje que podemos hacerles es seguir defendiendo los valores por los que ellos lucharon de libertad, igualdad y justicia social. Una Res Pública en el sentido más amplio de la palabra, lo que nos pertenece a todas frente a un rey, Jefe del Estado y del Ejercito, que además de ser sucesor directo del dictador, representa una forma de distribución del poder centralizada y antidemocrática, en favor de las élites económicas.

Nosotras, en cambio, queremos una República construida desde abajo, desde el pueblo. Una República Vasca libre y confederada con el resto de las Repúblicas de los pueblos del Estado. Que primero derribe todas y cada una de las actuales instituciones que no representan más que a unos pocos, y que la ciudadanía se ponga a construir otras nuevas que adivinen un futuro mejor y más justo. Repúblicas que tenga la justicia social como bandera, el feminismo como estandarte y que poniendo el derecho a la vida y a los cuidados en el centro, sea el fin de la dictadura financiera. República que rompan los grilletes a las clases trabajadoras, que sea garante de una Escuela Pública y Laica. Una República que haga de la sanidad gratuita y universal una realidad obligatoria. Una República que nacionalice la banca y todas las empresas privatizadas, estratégicas y de servicios esenciales y las ponga al

servicio de las clases populares. Que cada nación del actual Estado ejerza libremente el derecho a decidir su futuro y su posterior relación con el resto de los pueblos libres de la península en pro de una República confederal socialista de trabajadores y trabajadoras.

Ahora, más que nunca, ¡REPÚBLICAS!

 

No más tomaduras de pelo. Hay que parar el calentamiento global ya

Comunicado de Anticapitalistas

El pasado 8 de abril se aprobó en el Congreso la famosa y “prometedora” Ley de Cambio Climático. La tramitación de esta ley arrancó con un sonado incremento en los objetivos. Sin embargo, lo que ha ocurrido es que se han igualado los objetivos de la ley con el propio Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) del Ministerio para la Transición Ecológica aprobado hace un par de años. En el PNIEC se fijó el objetivo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 en el 23%, posteriormente en el proyecto de ley se bajó al 20%, y ahora se vuelve a incluir el 23% en la ley aprobada. Esto ha sido presentado como un gran éxito y un paso adelante tanto por el PSOE como por Unidas Podemos. Se presenta con entusiasmo lo que ha sido un mero juego de cifras que ha dejado plasmado, negro sobre blanco, lo que ya estaba recogido hace dos años, antes del ciclo de movilizaciones climáticas y la pandemia mundial del COVID-19.

No obstante, el problema principal no es este fuego de artificio, el problema –y muy grave, además– es el propio objetivo que se marca. Un 23% de reducción de las emisiones en 2030 con respecto a 1990 no es que sea insuficiente, es que es ridículo, en comparación con lo que ha marcado la Unión Europea y –no digamos ya– con lo que es necesario para frenar el calentamiento global.

En el acuerdo de París se fijaba como objetivo de mínimos que el aumento de la temperatura global se mantuviera por debajo de los 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, y como objetivo de máximos, que este aumento no fuera superior a los 1,5 °C, pues por encima de este valor las consecuencias ya serán catastróficas en muchos territorios. De hecho, el aumento de temperatura hoy en día, ya nos deja ver estas nefastas consecuencias. Estamos viendo como crecen en número e intensidad los fenómenos extremos con impacto negativo en la vida de las personas, por no hablar de las refugiadas climáticas que para 2050 se estima serán del orden de 1000 millones, la extinción masiva de especies o el riesgo de que aumenten también en número y frecuencia las pandemias.

Cada año se baten nuevos récords de concentración de CO2, el último se dio el pasado 3 de abril con 421,1 ppm de CO2, superando el umbral de las 420 ppm por primera vez en la historia. Debemos recordar que el margen considerado “seguro” se encuentra en las 350 ppm de CO2. Por tanto, el primer paso es parar la estufa en la que se está convirtiendo la atmósfera como consecuencia del cambio climático; lo que significa no hacer el “invernadero” cada vez más potente, pero esto solo no es suficiente. Aunque dejemos de emitir la Tierra se seguirá calentando, y ya vamos por un aumento de temperatura cercano a 1,3 grados. Para conseguir quitarle el plástico al invernadero necesitamos abandonar los combustibles fósiles como fuente energética, logrando un abastecimiento 100% de fuentes renovables. Pero también necesitamos frenar los procesos de deforestación y los cambios de uso del suelo que son impulsados por el modelo agroindustrial, la ganadería intensiva y los tratados de libre comercio. Es importante dejar de emitir, pero también aumentar la capacidad de absorción de carbono que nos aportan los valiosos ecosistemas naturales. Por eso las estrategias de reducción de emisiones deben incluir procesos de reforestación que reviertan los daños causados en la masa forestal global. Todo ello acompañado de drásticas medidas de ahorro y eficiencia energética en la producción, el transporte y el consumo, lo que debe implicar un decrecimiento radical de los requerimientos energéticos.

Ante este panorama, el Consejo Europeo de la UE, del cual es parte Pedro Sánchez como presidente de nuestro Gobierno, acordó en la cumbre de diciembre de 2020 reducir las emisiones en un 55% para 2030, en concordancia con lo anunciado un año antes durante la COP25 celebrada en Madrid. Éste era un paso importante, pues asume las indicaciones científicas para lograr evitar un calentamiento mucho mayor. Sin embargo, la cifra el 55% de reducción de emisiones para 2030 es el objetivo que se debe cumplir a nivel mundial. Aplicando el principio de justicia climática, al Norte Global nos toca reducir las emisiones mucho más que ese 55%. Nuestra responsabilidad en este caos climático es mucho mayor, somos los países del Norte global los que más nos hemos beneficiado de la borrachera de combustibles fósiles del último siglo.

Por estos motivos, decimos con fuerza que no hay más excusas, que tenemos que reducir drásticamente las emisiones desde yaLo contrario, andar mareando con un juego de cifras que se quedan muy lejos de lo realmente necesario, es otra forma de negacionismo climático, es condenarnos a un futuro inhóspito. El gobierno del PSOE y Unidas Podemos quiere vender como una victoria una Ley de Cambio Climático que se deja por el camino 32 puntos de reducción de emisiones con respecto al compromiso de la Unión Europea. Esta ley no es que sea insuficiente, es sencillamente impresentable.

La situación es de emergencia extrema. Son millones las personas que en el mundo entero van a morir a causa del cambio climático y nuestro país no es precisamente de los que vayan a salir mejor parados. Necesitamos tirar ya, sin más retrasos ni promesas incumplidas, del freno de emergencia ante el calentamiento global. Los fondos de recuperación deben ir destinados a lograr un escenario sustentable con el medio ambiente en lugar de ser el enésimo rescate a las grandes empresas que, además, pagaremos nuevamente con más austeridad y recortes en los servicios públicos.

El Gobierno y sus dos componentes, PSOE y UP, hacen gala de su incapacidad para abordar mínimamente los compromisos derivados, no ya de los acuerdos institucionales, sino de su propia propuesta electoral. El flamante Ministerio de Transición Ecológica se limita a labores de contención para que la propuesta no desborde un PNIEC insuficiente y cortoplacista, mientras UP se traga el enésimo ninguneo y sale a celebrar un objetivo que ni era el suyo ni puede ser el de nadie que esté comprometido con la transición ecológica. Por supuesto, esto se hace aprovechando el obligado reflujo del movimiento, que encuentra enormes dificultades para mantener la actividad de protesta en tiempos de pandemia. Se hace aprovechando la dificultad de la movilización para avanzar con un plan que se parece demasiado al capitalismo verde de la derecha.

Por eso, desde Anticapitalistas hacemos un llamamiento al movimiento ecologista, al feminista y al sindicalismo y en general a toda la ciudadanía, a movilizarnos contra este proyecto de ley. Por nuestro bien y el de todas las especies del planeta en su conjunto, tenemos que reaccionar ante esta nueva tomadura de pelo. Necesitamos una Ley de Cambio Climático que esté a la altura de la situación histórica. No nos podemos permitir más décadas perdidas. Hay que reaccionar ahora.

ABERRI EGUNA-BURUJABETZA NAZIONALAREN ALDE

(Abajo en castellano )>>> Igande honetan, apirilaren 4an, urtero bezala Aberri Eguna ospatuko da Euskal Herria osatzen duten zazpi probintzietan, historikoki subiranotasun nazionalerako eskubidearen aldarrikapena ospatzen dugun eguna. Egun garrantzitsua da muga demokratikoak zabaldu nahi ditugun guztientzat, herri bezala gure etorkizuna erabakitzeko eskubidea dugula baieztatzeko.

Aurten, gainera, Covid19aren munduko pandemiak markatuta dator. Pandemia honek irismen handiko osasun, ekonomia eta gizarte krisia ekarri du. Mundu mailako pandemiak, kapitalismoaren gainbehera munduaren begien aurrean erakutsi du. Osasun publikoko sistemaren pribatizatzeagatik prekarizatuak, eta osasuna negozio kapitalista bezala erabiltzeagatik kutsatutako pertsonen kopurua izugarri haundia egin dute. Kapitalismoa sistema harraparia da, eta koronabirusen krisiarekin gizadiaren existentziaren krisia eta bizitzaren beraren hauskortasuna eragin ditu. Krisi humanitario, ekosozial eta klimatiko baten aurrean gaude.

Gobernuak alarma egoera ezarri zuenetik, askatasun zibilei dagokienez ere zerumuga beltza ireki da. Gaur egun, autoritarismoa, poliziaren errepresioa, Estatuaren zentralizazioa eta militarismoa normalizatu dira. Pandemiak agerian utzi du zeintzuk diren elkartasunaren benetako egileak (osasun-langileak, zaintza-langileak, elikadura-katea, suhiltzaileak, etab.), eta “herriak bakarrik salbatzen du herria” kontsigna eguneratu egin da.

Eta Euskal Herrian, oasi bat ez garela egiaztatzen dugu beste behin. EAEn, Urkulluren gobernuak erabakiak berandu eta gaizki hartzen jarraitzen du, Espainiako gobernuak eta Estatuko beste herrialde batzuek hartzen dituzten erabakien atzetik. Hala ere, Eusko Jaurlaritza eta Nafarroako gobernua, eta EAEko eta afarroako erakunde gorenak mobilizatu egiten dira kapitalari erabateko immunitatea bermatzeko, osasunaren aurrean, pertsonek bizitza duina izateko dituzten eskubideen aurrean, bizitzaren aurrean, azken batean. “Oso espainiarrak” diren lan erreforma, pribatizazioak eta langile klasearentzat kaltegarriak diren lege ekonomikoak ez dira kontraesan bat izan jeltzaleentzat eta PSOE-PSE-PSN osatzen duten sozialliberalentzat. EAJk egun hau bere fasto nazionalista eta postureo independentistarako erabiltzen du, baina eroso dago autonomismoan, eta aldi berean erregimenaren makulu bezala balio du txandakako alderdiarentzat (PP-PSOE), emakida kosmetikoen truke egungo status quo-ari eusteko funtsezko zutabea baita,. EAJ ez da inoiz benetako aliatua izango helburu demokratiko eta sozialetarako, bere interesek ez baitute zerikusirik behekoekin. Inork ahaztu behar ez lukeen zerbait da.

Horregatik, kezkaz ikusten dugu Euskal Herri osoan ezkerra bezala jardun behar duen euskal ezkerrarik ez egotea. Podemos Ahal Dugu Gobernuan eta EHBildu oposizio baliogabe baten bidez gobernuaren sostengarri bezala, Estatuko aurrekontu orokorrei alfonbra gorria jarriz edo berriki Next Generation funtsei argi berdea emanez. Korporazio handientzako milioka euroz ureztatzeko funtsak, murrizketa sozialak eta zerbitzu publikoen murrizketak argi eta garbi baldintzatuta. Ez da egia, Euskal Herriko ezker instituzionaleko alderdietako buruzagiek esan duten bezala, politika keynestarrak direla. Gutxiengo arriskutsu bat gizarte-sistema autoritarioa ezartzen ari da bere pribilegioak ziurtatzeko, apurrak banatzen dituen bitartean. Ezker instituzionalak ez zukeen gobernagarritasunera eta ultraeskuindarrari eta/edo faxismoari eustera jolasteko tranpan erori behar, baldin eta horrek politika prekarizatzaile eta neoliberalei alfonbra gorria jartzea badakar, eta politika horiek herri klasearen bizitza gehiago pauperizatuko badu. 180º-ko bira behar da, eta aurrez aurre jarri sistema kapitalista hori.

Guk uste dugu, ezker alternatiboko indarrek lurralde ereduari aurre egin beharko diogula. Errepublika konfederala, subiranotasun partekatuak dituena, non gure burua errepublika konfederatua bezala aldarrikatzen dugu.

Gure herriaren borrokaren historiak zuri beltz jarri du herrien burujabetzak 1978an ezarritako ereduari aurre egin beharko diola eta Estatu espainiarreko herrien borroka bateratua eta solidarioa soilik izango dela gai eredu nazional-zentralista apurtzeko eta gure herrien askatasun bideak irekitzeko.

Inboluzio demokratiko ziklo batean gaude, non arku politiko osoa jarrera erreakzionatzaileagoetara jo duen. Alarma Estatuaren menpe Euskal Herriaren nahi demokratiko zilegiak bortizki erreprimituak izan dira eta hainbat instituziok, alderdi politiko eta ezkerra oro har kolpatuta utzi ditu, non estatuaren ahalmen faktikoak argi eta garbi bideratu dira rezentralizazio autoritario batera.

Euskal Herria ez da oasia; Euskal Herriko ezkerreko indar guztiei (alderdiak, sindikatuak, aktibistak …) esaten diegu Euskal Herria ez dela uharte bat. Bizi baldintza duinen aldeko borroka, lan eskubide justuak, eta hezkuntza sistema, RGI eta zerbitzu eta prestazio publikoak ahaztu gabe, osasun sistema publikoa indartzen duen aberastasunaren banaketa justua, Espainiako lurralde mailan ere jokatzen da.

Euskal Herrian gainontzeko lekuetan gertatzen den bezala, nazio mailako bi eraikuntza-proiektu daude aurrez aurre, haien interes ekonomikoak “defendatzen” dituena bat, eta behekoentzat Euskal Herria eraiki nahi duena bestea. Gure subiranotasun nazionala indartzen dugun bitartean Estatu espainiarreko gainerako lurraldeekin klase, borroka eta anaitasun lankidetzak lotu eta saretzeko modua aurkitu behar dugu.

Rezentralizazio eraso hauen aurrean Antikapitalistaketik apustua egiten dugu egun honetan politika egiteko inboluzio honen aurka eta mahai gainean subiranotasun popularrean oinarritutako irteera bat eraikitzeko, dena erabaki ahal izateko. Erabakitzeko eskubidean sinistu eta erabili nahi dugun pertsona eta indar guztion artean, aniztasun eta pluralitatetik eraikitzen den burujabetza bat, demokrazia lokarritzat duten borroken batasunetik. Soilik lurraldetasunera mugatzen ez den autodeterminazio bat defendatuz, maila popularrean eztabaida planteatuz eredu sozial eta ekonomikoan aurrera egiteko. Autodeterminazio bat behekoetatik behekoentzat.

BURUJABETZA NAZIONALAREN ALDE

EUSKAL ERREPUBLIKAREN ALDE

ERREPUBLIKA KONFEDERAZIO BATEN ALDE


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Este Domingo, 4 de abril, se celebra como cada año el Aberri Eguna en las siete provincias que conforman Euskal Herria, día en el que históricamente celebramos la reivindicación del derecho a la soberanía nacional. Fecha importante para todas aquellas que aspiramos a ampliar los límites democráticos afirmando nuestro derecho a decidir nuestro futuro como pueblo.

Este año viene además marcado por la pandemia mundial del Covid19. Pandemia que ha traído una crisis sanitaria, económica y social de gran alcance. Una pandemia a nivel global, que muestra ante los ojos del mundo la decadencia del capitalismo. Los sistemas de sanidad pública, precarizados por las privatizaciones, y el ejercicio de la salud como negocio capitalista, han sido desbordados por el enorme número de personas infectadas. El capitalismo es un sistema depredador que con la crisis de coronavirus ha provocado una crisis de existencia de la humanidad y una fragilidad de la vida misma. Nos hallamos ante una crisis humanitaria, ecosocial y climática.

Desde que el Gobierno declarara el Estado de alarma se abrió también un horizonte negro en cuanto a libertades civiles. Hoy somos ciudadanas/os infantilizada/os en un mundo donde se ha normalizado el autoritarismo, la represión policial, la centralización del Estado y el militarismo. Esta pandemia, ha demostrado quiénes son los verdaderos artífices de la solidaridad (personal sanitario, de los cuidados, cadena de alimentación, bomberos…etc.) y ha puesto en boga aquella consigna largamente repetida “Sólo el pueblo salva al pueblo”.

Y en Euskal Herria, constatamos una vez más que no somos un oasis. En la CAV, el ejecutivo de Urkullu sigue tomando las decisiones tarde y mal y siempre a rebufo de las decisiones que toman el gobierno de España y otras regiones del Estado. Sin embargo, el gobierno vasco y navarro y las máximas instituciones de la CAV y Navarra sí se movilizan para garantizar la inmunidad total al capital, frente a la salud, frente a los derechos de las personas a tener una vida digna, frente a la vida, en definitiva. Las “muy españolas” reformas laborales, privatizaciones, leyes económicas lesivas para la clase trabajadora no le han supuesto nunca una contradicción a los jeltzales ni socialliberales encarnados en el PSOE-PSE-PSN. El PNV aprovecha este día para su fasto nacionalista y postureo independentista, pero se encuentra cómodo en el autonomismo a la vez que sirve como muleta del régimen con el partido de turno (PP-PSOE), siendo un pilar fundamental para el mantenimiento del actual status quo a cambio de concesiones cosméticas. El PNV nunca será un aliado verdadero a las aspiraciones democráticas y sociales, pues sus intereses nada tienen que ver con los y las de abajo. Esto es algo que nunca debería nadie olvidar.

Es por eso que observamos con preocupación la ausencia de una izquierda vasca que ejerza como tal en toda Euskal Herria. Con Podemos Ahal Dugu en el gobierno, y EHBildu sosteniéndolo mediante una oposición nula de facto y colocando una alfombra roja a los presupuestos generales del Estado o más recientemente dando luz verde a los fondos Next Generation. Fondos que vienen destinados a regar de millones de euros a las grandes corporaciones y claramente condicionados a recortes sociales y de servicios públicos. No es cierto como han dicho dirigentes de las formaciones de izquierda institucional de Euskal Herria que son una suerte de políticas keynesianas. Una minoría peligrosa está imponiendo sistemas sociales autoritarios para asegurar sus privilegios mientras va a repartir migajas. La izquierda institucional no debería haber caído en la trampa de jugar a la gobernabilidad y a la contención de la ultraderecha y/o fascismo si esto implica poner una alfombra roja a políticas precarizadoras y neoliberales que sólo van a pauperizar más la vida de las clases populares. Urge un giro de 180º y confrontar de cara este sistema capitalista.

Creemos que habrá que afrontar desde las fuerzas de izquierda alternativa, un modelo territorial confederal, con soberanías compartidas, donde nos reivindiquemos como una república confederada, sin renunciar a nada. La historia de lucha de nuestro pueblo ha puesto blanco sobre negro que la soberanía de los pueblos se va a enfrentar con el modelo instaurado en 1978 y que solo la lucha común y solidaria de los pueblos del Estado Español será capaz de romper el modelo nacional-centralista y abrir las avenidas de libertad de nuestros pueblos.

Euskal Herria no es un oasis; les decimos a todas las fuerzas de izquierda de Euskal Herria (partidos, sindicatos, activistas…) que nuestro país no es una isla. La lucha por unas condiciones dignas de vida, unos derechos laborales justos, un reparto justo de la riqueza que fortalezca todo el sistema público de salud sin olvidarnos de la educación, RGI y servicios y prestaciones públicos, también se juegan en el ámbito territorial del estado español.

En Euskal Herria como en el resto de los lugares, se enfrentan todos los días dos proyectos de construcción nacional, el de los que defienden “sus “intereses económicos y el que quiere construir una Euskal Herria para las de abajo. Tenemos que buscar la forma de afianzar nuestra soberanía nacional a la vez que tejemos alianzas de clase, de lucha, de confraternidad con los demás territorios de Estado español.

Ante la ofensiva recentralizadora desde Antikapitalistak apostamos por hacer de esta fecha un día para hacer política contra esta involución y poner sobre la mesa una salida basada en la soberanía popular para poder decidirlo todo. Una soberanía que se construya desde la pluralidad de todas las personas y fuerzas que creamos en el derecho a decidir y queramos ejercerla, desde la unión de las luchas que tengan en la democracia su nexo común. Una autodeterminación que no se circunscriba solo a lo territorial, sino que plantee el debate a nivel popular y avance en el modelo social y económico. Una autodeterminación desde y para las de abajo.

POR LA SOBERANIA NACIONAL

POR LA REPUBLICA VASCA

POR UNA CONFEDERACION DE REPUBLICAS