ANTIKAPITALISTAK EUSKAL HERRIAren V. KONGRESUA. PRENTSA OHARRA

Joan den asteburuan, Antikapitalistak Euskal Herriak V. biltzarra egin zuen Bilbon. Antikapitalistak-ko 4 lurraldeetako militanteok zuzendaritza berria aukeratu dugu eta hurrengo aldirako ildo politikoak finkatu ditugu. Ildo politiko horien bidez, Euskal Herriko ezker iraultzailearen erreferente izan nahi dugu, gure herrialdean espazio apurtzaileak sortzen errazteko eta kapitalaren erasoak eta eskuin muturraren gorakada geldiarazteko.

Erakundearentzat funtsezkoa da bizi dugun krisi sanitario eta ekonomikoari irtenbide soziala ematea. Erabaki politikoen erdigunean pertsonak eta langileria jarriko dituen erantzuna, baliabide publikoak gehien behar dutenei bideratuz eta gehien daukanak, burgesiak, krisiaren ondorioak ordainaraziz.

Antikapitalistak Euskal Herrian subjektu politiko berri bat eraikitzearen aldeko apustua egiten du, zabala eta eskuindarren eta sozial-liberalen nagusitasun neoliberalari, bai EAEn eta bai Nafarroan, zuzenean eta tinko, aurre egingo diona.

Gure apustua ausarta, gaztea, feminista, eko-sozialista eta antifaxistada, egungo sistemarekin argi eta garbi hausten duena, Euskal Herrian subiranotasun nazionalaren ereduaren alde eginez, benetako demokraziak euskal herritarren benetako arazoei erantzuna emango diena.

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NOTA DE PRENSA V CONGRESO ANTIKAPITALISTAK EUSKAL HERRIA

El pasado fin de semana, Antikapitalistak Euskal Herria celebró su V congreso en Bilbo. Las y los militantes de Antikapitalistak de los 4 territorios nos hemos dotado de una nueva dirección y hemos trazado las líneas políticas para el próximo periodo, donde pretendemos ser un referente de la izquierda revolucionaria en Euskal Herria para facilitar la creación de espacios rupturistas en nuestro país y para frenar los ataques del capital y el auge de la extrema derecha.
Para la organización es fundamental dar una salida de carácter social a la crisis sanitaria y económica que estamos viviendo. Una respuesta que ponga en el centro de las decisiones políticas a las personas y a la clase trabajadora, destinando los recursos públicos a quienes más lo necesiten y haciendo que quien más tiene, la burguesía, pague las consecuencias de la crisis.
Antikapitalistak apuesta por la construcción de un nuevo sujeto político en Euskal Herria, amplio y que confronte, de manera directa y sin ambages, con la hegemonía neoliberal de las derechas y de los social-liberales tanto en la CAV como Nafarroa.
Una apuesta valiente, joven, feminista, eco-socialista y antifascista que de forma clara rompa con el sistema actual, apostando en Euskal Herria por un modelo de soberanía nacional donde la democracia real dé respuesta a los problemas reales de la ciudadanía vasca.

¡Acabemos con el sistema de patentes privadas!

Gracias a un enorme esfuerzo científico basado en la colaboración internacional y a históricas sumas de dinero público, la humanidad ha podido desarrollar varias vacunas contra la Covid-19, eficaces en menos de un año.

Sin embargo, este gran logro puede verse, totalmente, ensombrecido por la codicia de la industria farmacéutica. En una situación tan crítica como la que vivimos, el criterio de excepcionalidad que se exige a la mayoría de la población debe aplicarse también sobre la industria farmacéutica privada y su permanente sed de beneficio. Liberar las patentes relacionadas con la Covid-19 debe ser una prioridad y un primer paso.

Pero, no podemos quedarnos ahí. Iniciativas como COVAX o C-TAP han fracasado estrepitosamente no solo por su insuficiencia sino, sobre todo, porque responden al fallido sistema actual de gobernanza mundial con propuestas donde los países enriquecidos y las multinacionales, muchas veces bajo forma de fundaciones, pretenden reconfigurar a su antojo el orden mundial. La filantropía y las iniciativas público, en auge, no son la solución. Mucho menos ante los retos globales actuales y, en un mundo dominado por Estados e industrias guiadas por la ley única del mercado y el máximo beneficio.

La crisis sanitaria está muy lejos de resolverse. El sistema capitalista y las políticas neoliberales han tenido un papel fundamental en todas las fases. En el origen de este virus está la transformación desenfrenada de las relaciones entre la especie humana y la naturaleza. La crisis ecológica y la crisis sanitaria están íntimamente relacionadas. Y la misma lógica predadora neoliberal ha agudizado las consecuencias de ambas al plantear una gestión de la crisis en clave privada y competitiva. El resultado es más desigualdad, más sufrimiento y más muertes en nombre de los intereses de una minoría privilegiada.

La pandemia ha acelerado y profundizado tendencias peligrosas, brechas sociales y fenómenos multidimensionales que veníamos observando desde hace décadas y que sufren en primera instancia las clases populares, especialmente las mujeres y las personas racializadas. Las mujeres son mayoritarias entre el personal sanitario que ha estado al frente de la lucha contra la pandemia, pero también en el sostenimiento de la vida frente a los recortes de servicios públicos y de derechos sociales de las que son las primeras víctimas.
La salud y el acceso a la sanidad y a la vacunación son un derecho humano universal. Por lo tanto, las vacunas deben ser consideradas un bien común global. Y para asegurar su accesibilidad universal, liberar, urgentemente, las patentes deben acompañarse de mecanismos de nacionalización de las industrias farmacéuticas privadas y de una fuerte inversión en el desarrollo de industrias farmacéuticas públicas en todos los países. Una acción decidida que permita planificar públicamente la producción y distribución de las vacunas, desarrollando las capacidades productivas propias, a nivel local allí donde sea posible y, complementando con solidaridad internacional vinculante en el resto de casos.

Si los virus no entienden de fronteras, su combate tampoco debería. El chovinismo sanitario es otra cara de la deriva reaccionaria excluyente que recorre el mundo. Los pueblos del Sur Global deben poder acceder a las vacunas en igualdad de condiciones que el resto de habitantes del planeta. Saludamos los esfuerzos de Cuba por desarrollar vacunas y tratamientos contra la pandemia desde la vocación de poner los resultados a disposición de la humanidad. Retos planetarios como una pandemia necesitan respuestas globales a la altura del desafío.

La economía privada, la fe ciega en el mercado y la lógica del beneficio se han demostrado incompatibles con la vida. La salud no puede ser una mercancía. La reactivación de la actividad económica no puede hacerse a costa de la salud ni de los derechos de las mayorías. Toca elegir: capital o vida. Debemos actuar con rapidez y contundencia, pensando en una estrategia global de acceso igualitario y de garantía universal del derecho a la salud.

Por todo ello demandamos:

  • Liberar las patentes privadas en todas las tecnologías, conocimientos, tratamientos y vacunas relacionadas con la Covid-19.
  • La eliminación de los secretos comerciales y publicación de la información sobre los costes de producción y la inversión pública utilizada, de forma clara y accesible para toda la población.
  • La transparencia y control público en todas las fases del desarrollo de las vacunas.
  • El acceso universal, libre y gratuito a la vacunación y a los tratamientos.
  • La expropiación y socialización de la industria farmacéutica privada bajo control social como base de un sistema sanitario público y universal que fomente la producción de tratamientos y medicamentos genéricos.
  • El incremento de las inversiones y presupuestos públicos destinados a sanidad pública y a políticas públicas de cuidados, incluyendo un aumento de la contratación, salarios y condiciones laborales del personal de estos sectores.
  • La instauración de tasas sobre la riqueza (patrimonio e ingresos del 1% más rico) destinadas a financiar la lucha contra la pandemia y a asegurar una salida socialmente justa y, ecológicamente sostenible de las diferentes crisis del capitalismo global.
  • La suspensión del pago de las deudas mientras dure la pandemia y la anulación tanto de las deudas ilegítimas como de aquellas contraídas para financiar la lucha contra el virus.

LISTA DE FIRMANTES DEL MANIFIESTO

ORGANIZACIONES INTERCONTINENTALES

África

Organizaciones Internacionales

África del Sur:

Kenia:

Marruecos:

Senegal :

  • Foro Social Senegalés
  • ONG PAEDD : Para la Educación y el desarrollo Sostenible
  • ongpaedd.org
  • Organización de la Juventud Panafricana

Túnez:

América

Organizaciones Internacionales

Argentina:

Bolivia:

  • Confederación de Trabajadores de la Educación Urbana de Bolivia – C.T.E.U.B.

Brasil :

  • Asociación Nacional de Enseñanza Superior. ANDES
  • Homa – Human Rights and Business Centre http://homacdhe.com/index.php/home/
  • Sindicato Nacional de la Enseñanza Federal, – Sinasefe, Brasil
  • SEPE-Sindicato Estadual dos Profissionais da Educação – Estadual (RJ)
  • Sindicato dos servidores técnico-administrativos da UFRN e UFERSA – Estadual (RN)
  • Sindicato dos Bancários e Financiários de Bauru – Regional – SP
  • Sindicato dos servidores de Vinhedo – Municipal – SP
  • Sindicato dos Professores do Ensino Oficial do Estado de São Paulo – São Bernardo do Campo – Regional – SP
  • Sindicato dos Professores do Ensino Oficial do Estado de São Paulo – Sumaré – Regional SP
  • Sindicato dos Professores do Ensino Oficial do Estado de São Paulo – Ourinhos -Regional SP
  • Sindicato dos Professores do Ensino Oficial do Estado de São Paulo – Litoral Sul-Regional SP
  • Sindicato dos Professores do Ensino Oficial do Estado de São Paulo – Osasco- Regional SP
  • Sindicato dos Professores do Ensino Oficial do Estado de São Paulo – Salto- Regional SP

Chile:

  • Federación Nacional de Asociaciones de Funcionarios de la Universidad de Chile – FENAFUCH-

Colombia:

  • Federación Nacional de Sindicatos Bancarios Colombianos «FENASIBANCOL» http://www.fenasibancol.org
  • Grupo Kavilando – Medellin
  • Grupo de Investigación GIDPAD – Universidad de San Buenaventura – Medellin
  • Plataforma Colombiana por la Auditoría de la Deuda Pública y la Recuperación de los Bienes Comunes http://www.pacdeprebico.org
  • Red Interuniversitaria por la Paz REDIPAZ
  • Unión Nacional de Empleados Bancarios «UNEB» http://www.unebcolombia.org
  • Universidad Autónoma Latinoamericana Centro de Investigaciones Socio – jurídicas de Colombia

Costa Rica:

  • Asociación de Profesores de Educación Secundaria (APSE) de Costa Rica

El Salvador:

Ecuador:

Estados Unidos:

Haïti:
PAPDA – Plataforma Haitiana de Defensa para el Desarrollo Alternativo. http://www.papda.org/

Honduras:
COPINH – (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras) https://copinh.org/

México:

  • ANUEE (Asamblea Nacional de Usuarios de la Energía Eĺéctrica) – México.
  • Comité Ejecutivo Sección 9 Democrática SNTE-CNTE*
  • Colectivo Plural Pedagógico Mexicano Kaichuk Mat Dha, Durango, México
  • CONJUPAM (Confederación de Jubilados, Pensionados y Adultos Mayores)
  • Coordinadora Nacional de Usuarios y Usuarias en Resistencia (CONUR) México.
  • Movimiento Autónomo por la Emancipación Comunitaria (MAECC) de Oaxaca
  • Mujer, Pueblo – Magisterio. Cnte Durango México
  • Nueva Central de Trabajadores https://nuevacentral.org.mx/
  • Sindicato Mexicano de Electricistas http://www.sme.org.mx/index.html
  • Sindicato de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior de la CDMX (SITRAIEMS)

Panamá:

  • Asociación de Profesores de la República de Panamá – ASOPROF
  • Asociación de Educadores Veraguenses de República de Panamá
  • Confederación General de Trabajadores de Panama (CGTP)

Perú:

Puerto Rico:

  • Asociación de Profesores de la Universidad de Puerto Rico
  • Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR)
  • Masa Crítica Panamá

Uruguay :

Venezuela :

  • Centro Internacional de Investigaciones Otras Voces en Educación (CII-OVE) de Venezuela www.otrasvoceseneducacion.org
  • Centro de Investigación y Estudios Fronterizos,- Venezuela
  • Foro venezolano por el Derecho a la Educación
  • Observatorio Internacional de Reformas Educativas y Políticas Docentes (OIREPOD)
  • Escuela de Formación Popular Nuestra América EFPNA – Venezuela

Asia:

Organizaciones internacionales

Bangladesh :

Corea del Sur:

  • KPDS (Korean Pharmacists for Democratic Society), Korea www.pharmacist.or.kr
  • People’s Health Movement

India:

  • Indian Social Action Forum (INSAF) https://www.insafindia.com/
  • Growthwatch (India) https://growth-watch.blogspot.com/
  • Karavali Karnataka Janabhivriddhi Vedike (India)
  • Citizens Forum for Mangalore Development (India)
  • Nadi Ghati Morcha (India)
  • Progressive Plantation Workers Union
  • Collective for Economic Justice
  • Prantojon

Japón:

  • ATTAC Japan

Malasia:

  • HAIAP Regional organisation – virtual HQ – Penang Malaysia

Pakistán :

  • Haqooq Khalq Movement Pakistan
  • Pakistan Kissan Rabita Committee

Filipinas:

  • Sentro ng mga Progresibo at Nagkakaisang Manggagawa -SENTRO- (Philippines) www.sentro.org

Sri Lanka :

Europa :

Organizaciones internacionales

Alemania

Inglaterra

Austria:

Bélgica

Bosnia- Herzegovina

Estado español

Francia:

Grecia

Hungría:

Italia:

Portugal

  • CIDAC – Centro de Intervenção para o Desenvolvimento Amílcar Cabral
    www.cidac.pt

República Checa:

Eslovenia

Suiza:

Funtsezko emakumezko langileen prekarietaterik ez!. Aberastasun eta lan-banaketa, orain!

(Abajo en castellano)

Azken urtean mundua kolpatu duen pandemiak agerian utzi ditu, are gordinago, emakumeoi eragiten diguten zapalkuntza ugariak. Era berean, adierazi behar da murrizketa desberdinek, konfinamenduak eta covid-ak eragindako krisi ekonomikoak ez digutela guztioi berdin eragiten.

Osasun-krisiak agerian utzi du zaintza-lanak ezinbestekoak direla bai lan-munduan bai familia-inguruneetan, eta gehienak emakumeek egiten dituztela. Hala eta guztiz ere, gizartean gutxien ezagutzen diren eta okerren ordaintzen diren lanak izaten jarraitzen dute. Pandemiak osasun- eta zaintza-sistema publikoak eraginkortasunez indartzeko balio beharko luke, pribatizazioekin irabaziak lortzen dituzten enpresa pribatuen kontrola hartuz eta langileen lan-baldintzak hobetuz. Hala ere, erabat alde batera utzi da langileek eta erabiltzaileek erabakietan parte hartzea, eta aurretik jarri dira azpikontratazioen bidez zerbitzuak ematen dituzten korporazio handien interesak. Hala aldarrikatzen dute egoitzetako, etxeko arretako edo haur-eskoletako langileek, oraindik ere mobilizatzen jarraitzen baitute, lan- eta zerbitzu-baldintza duinak lortzeko.

Etxeko konfinamenduak eta horren aldaerek errenta eta klase desberdintasunak areagotu dituzte. Beste behin ere, emakumeak dira, oro har, etxebizitza duina eskuratzeko zailtasun handienak dituztenak, eta, bereziki, ama ezkongabeak, emakume langile prekarioak eta gaizki ordainduak edo emakume migratzaileak.

Bestalde, krisi ekonomikoak, sanitarioak, sozialak eta ekologikoak gure auzoak eta bizitzak asaldatzen dituen bitartean, enpresa handiek aberasten jarraitu dute. Horrela, ikusi dugu aberastasun eta enpresa handiak krisiaz baliatu direla aberatsago ateratzeko eta desberdintasunek gora egiten jarraitu dutela. Gainera, etxegabetzeek, argi etenek eta kaleratzeek jarraitzen duten bitartean, Europako erreskatearen milioiak enpresa handietara joango dira, Iberdrolara eta Petronorrera, esaterako. Erreskate horrek ez digu mesederik egingo, baina, beste behin ere, behekoek ordainduko ditugu: pentsioen murrizketak, pribatizazioak, eskubideen galera, kapitalismoaren makillaje berdea…

Antikapitalistok argi daukagu, orain inoiz baino gehiago, etorkizun emantzipatzaile eta alternatibo bat adierazi behar dugula, guztientzako bizitza duinak bermatzeko. Eta mugimendu feministak -antikapitalista eta antiarrazistak- ekarpen handia egin behar dio eraikuntzari. Kapitalismo ekozida da jasaten ari garen krisi anitzen erantzulea, eta giza bizitzaren eta planetaren kontura bizirik dirauen eredu baten aurrean, ekofeminismoa konponbidea dela baieztatzen dugu. Erregai fosilen amaiera, makrogranjen amaiera, patenteen amaiera eta mugen amaiera, ugalketa- eta klima-justiziaren alde.

Kontua ez da soilik diskurtso handiak eraikitzea, baizik eta eskubideak murrizteko eta publikoa pribatizatzeko politika neoliberalak iraultzeko eta eskubideak berriz konkistatzeko gai izatea. Horregatik, Etxeko Langileak Gizarte Segurantzaren erregimen orokorrean sartzea eskatzen dugu, migratzaileen egoera administratiboa erregularizatzea, lanaldia murriztea lanak banatu ahal izateko edo erreforma fiskala egitea aberastasuna birbanatzeko funtsezko neurri gisa. Gainera, eguneroko erresistentziak, zaintza-sareak eta alternatibak zabaltzen jarraituko dugu auzo eta herrietan, bizitza erdigunean jartzeko eta korporazio handien mende egoteari uzteko.

M-8 honetan, berriz ere, kaleak eta espazio publikoa okupatzeko deia egiten dugu, osasun-neurriak zorroztuz eta segurtasun-neurriak bermatuz.

 


 

Basta de precariedad para las trabajadoras esenciales. ¡Reparto de riqueza y trabajos, ya!

La pandemia que ha golpeado el mundo en el último año ha puesto de manifiesto, con todavía mayor crudeza, las múltiples opresiones que nos atraviesan a las mujeres. También hay que señalar que las diferentes restricciones, el confinamiento y la crisis económica desencadenada por el covid no nos afectan por igual a todas.

La crisis sanitaria ha visibilizado que las tareas de cuidados tanto en el mundo laboral como en los entornos familiares son imprescindibles y son llevadas a cabo en su inmensa mayoría por mujeres. A pesar de ello, siguen siendo los trabajos menos reconocidos socialmente y peor pagados. La pandemia debería servir para reforzar, de forma efectiva, los sistemas públicos de salud y cuidados, tomando el control de las empresas privadas que se lucran con las privatizaciones y mejorado las condiciones laborales de las trabajadoras. Sin embargo, se ha obviado totalmente la participación de trabajadoras y usuarias en la toma de decisiones y se han puesto por delante los intereses de las grandes corporaciones que prestan los servicios a través de subcontrataciones. Como reivindican las trabajadoras de residencias, atención domiciliaria o haurreskolas, que siguen movilizándose para conseguir condiciones laborales y de servicio dignas.

El confinamiento domiciliario y sus variantes ha acrecentado las diferencias de renta y clase. Una vez más, son las mujeres en su conjunto las que más dificultades tienen para acceder a una vivienda digna, y especialmente las madres solteras, trabajadoras precarias y mal pagadas o migrantes.

Por otra parte, mientras la crisis económica, sanitaria, social y ecológica asola nuestros barrios y nuestras vidas, las grandes empresas han seguido enriqueciéndose. Así, hemos visto cómo las grandes fortunas y empresas se han aprovechado de la crisis para salir más ricas y cómo las desigualdades han seguido en aumento. Además, mientras siguen los desahucios, los cortes de luz y los despidos, los millones del rescate europeo van a ir a las grandes empresas como Iberdrola o Petronor. Un rescate que no nos beneficiará pero que pagaremos, una vez más, las de abajo: recortes en las pensiones, privatizaciones, pérdida de derechos, maquillaje verde del capitalismo…

Desde Antikapitalistak tenemos claro que, ahora más que nunca, necesitamos señalar un horizonte emancipador y alternativo, para garantizar vidas dignas para todas. Y el movimiento feminista -anticapitalista y antirracista- tiene mucho que aportar a su construcción. El capitalismo ecocida es el responsable de las múltiples crisis que estamos sufriendo, y ante un modelo que sobrevive a costa de la vida humana y del planeta, afirmamos que el ecofeminismo es la solución. Una alternativa que pasa por el fin de los combustibles fósiles, el fin de las macrogranjas, el fin de las patentes y el fin de las fronteras, en favor de una justicia reproductiva y climática.

No se trata solo de construir grandes discursos, sino de ser capaces de revertir las políticas neoliberales de recortes de derechos y privatización de lo público y volver a conquistar derechos. Por ello reclamamos la incorporación de las Trabajadoras de Hogar al régimen general de la seguridad social, regularización de la situación administrativa de las personas migrantes, reducción de la jornada laboral para poder repartir trabajos o una reforma fiscal como medida fundamental para redistribuir la riqueza. Además, seguiremos ampliando las resistencias cotidianas, las redes de cuidado y las alternativas en los barrios y pueblos para poner la vida en el centro y dejar de depender de las grandes corporaciones.

Este 8-M, una vez más, llamamos a ocupar las calles y el espacio público, extremando las precauciones sanitarias y garantizando las medidas de seguridad.

   
 

 

SOLIDARIDAD CON MYANMAR/BIRMANIA

Últimas noticias: el domingo 28 de febrero, la policía antidisturbios y los soldados dispararon, a menudo de forma indiscriminada, contra la población en muchas partes del país, matando, según el diario birmano The Irrawady, al menos a 13 personas e hiriendo gravemente a muchas otras (informe provisional). Se trata de un esfuerzo concertado para romper el movimiento de desobediencia civil. Está en marcha una nueva oleada de detenciones, con más de 830 personas posiblemente detenidas o en busca y captura. El lunes 1 de marzo continuaron las detenciones, pero el ejército no parece haber reanudado los intensos ataques del día anterior ante la construcción de barricadas por parte de los manifestantes para proteger sus barrios. Se ha alcanzado una nueva etapa en la represión, lo que hace más urgente el fortalecimiento de la solidaridad internacional. (1 de marzo de 2021)

El ejército birmano (Tatmadaw) ha ostentado el poder de forma ininterrumpida desde 1962 – no lo ha conquistado con el reciente golpe de estado del 1 de febrero de 2021. Este tampoco es la expresión de una simple lucha entre facciones militares, como ocurrió en ocasiones anteriores, aunque sirva a las ambiciones políticas del Jefe del Estado Mayor, Min Aung Hlaing, que alcanza la edad de jubilación este año. El golpe de Estado es, en gran medida, un «golpe de Estado preventivo» ante una situación política que se ha ido de las manos. Birmania atraviesa una profunda crisis socioeconómica y político-institucional que refleja la magnitud de las convulsiones que se están produciendo en la sociedad, así como el impacto de la crisis sanitaria provocada por el Covid-19 cuya gestión por parte del régimen ha sido catastrófica.

Al no haber tomado la medida de estas revueltas, el personal del Tatmadaw probablemente no esperaba el inmenso movimiento de desobediencia civil, inicialmente en gran parte espontáneo, provocado por el golpe. La anterior movilización masiva contra la dictadura militar, protagonizada por el movimiento estudiantil y los funcionarios, se remonta a 1998, cuando el régimen la aplastó por la fuerza. Hoy, la movilización parece ser aún más amplia. Casi todos los estratos sociales, al menos en las ciudades, participan en la protesta, al igual que casi todos los componentes de la Unión de Birmania, multiétnica. Rápidamente se ha formado un órgano para la acción, el Comité de Desobediencia Civil (CDM), una novedad respecto a 1988.

Tras las elecciones de 2015, ganadas mayoritariamente por la Liga Nacional para la Democracia (LND) de Aung San Suu Kyi, al año siguiente se alcanzó un acuerdo (muy desigual) de reparto del poder entre el ejército y Suu Kyi, que debía iniciar una «transición democrática pacífica». El golpe de Estado del 1 de febrero sancionó el fracaso de esta transición. Sin embargo, durante este periodo, la sociedad civil pudo reforzarse y adquirir nuevas experiencias, amplificando una dinámica iniciada una década antes, tras la apertura económica del país, con el desarrollo de la masa asalariada industrial a menudo formada por mujeres jóvenes, sindicatos (sobre todo en el sector de la confección orientado a la exportación), asociaciones y ONG, una prensa crítica o sindicatos, y la celebración de elecciones. Se han forjado lazos de solidaridad internacional y la lucha por los derechos sociales y democráticos ha ganado en legitimidad. Sin embargo, hay que señalar que la LND ha intentado conducir estos movimientos en su propio beneficio únicamente hacia el terreno electoral y que su gobierno ha adoptado leyes que restringen las libertades.

El conflicto entre Aung San Suu Kyi y los líderes del ejército no se centró principalmente en cuestiones de orientación política general. Los militares sospechan ciertamente que Pekín ha financiado la campaña electoral de la LND. Han luchado y probablemente lucharán contra los movimientos nacionales que han recibido ayuda de China. Sin embargo, tienen que lidiar con su gran vecino, que está invirtiendo masivamente en el país, desarrollando infraestructuras, especialmente para la construcción de un puerto de aguas profundas en la región de Rakine (Arakan). Para Xi Jinping, Birmania tiene una importancia estratégica: constituye un «corredor» que le permite acceder al océano Índico, evitando el estrecho de Malaca, que podría cerrársele en caso de conflicto regional.

La tragedia de 2017 confirma que la crisis entre la LND y el Estado Mayor no era respecto a esta cuestión, sino todo lo contrario. Bajo la égida del general Min Aung Hlaing, los militares y los paramilitares atacaron a los rohingyas, una población predominantemente musulmana que sufrió una terrible masacre, para facilitar el establecimiento de los intereses chinos e indios en su territorio. La extrema violencia de las persecuciones provocó el éxodo masivo de 730.000 miembros de esta comunidad. Lejos de denunciar las matanzas, Aung San Suu Kyi -¡ayer Premio Nobel de la Paz! – ha hecho campaña, incluso en el ámbito internacional, para defender con uñas y dientes el régimen genocida, perdiendo toda credibilidad democrática y humanitaria. En efecto, al igual que el núcleo del régimen militar, Suu Kyi propugna el etnonacionalismo bamar (población mayoritaria de Birmania), que impregna su concepción de la Unión Multiétnica, y no ha mostrado ninguna consideración por los rohingyas, cuyo nombre se negó incluso a pronunciar. En el calvario, los rohingyas no han recibido ningún apoyo de las nacionalidades de la Unión.

El pulso entre Suu Kyi y Min Aung Hlaing ha sido principalmente institucional. El compromiso de 2016 no resolvió la cuestión de la reforma constitucional. La Constitución de 2008 concede al ejército el 25% de los escaños (designados por el Estado Mayor y no elegidos) tanto en el Parlamento como en el Senado. Se necesita un mínimo del 75% de los votos para modificarlo. Los legisladores no elegidos, junto con sus aliados, son capaces de bloquear cualquier enmienda que vaya en contra de sus intereses. Además, aunque la presidencia del Estado es por derecho una personalidad civil, la Junta ha introducido una cláusula en la Constitución especialmente redactada para impedir que Aung San Suu Kyi ocupe el cargo: las personas con cónyuge o hijos extranjeros (que es su caso) no pueden presentarse a él. Por lo tanto, sólo era Jefa de Estado «de facto», como Consejera, y no con título.

En las elecciones libres de noviembre de 2020, la LND obtuvo un éxito abrumador (83% de los votos) a costa del partido militar. Gracias a sus sucesivos éxitos electorales, Suu Kyi estaba en condiciones de exigir el desbloqueo de la situación institucional, a lo que el Estado Mayor y Min Aung Hlaing se negaron, a pesar de que ninguna modificación de la Constitución podía adoptarse en contra de su voluntad gracias a la cuota de escaños no elegidos de la que disfrutan en el Parlamento. Cada vez más ilegítima, la junta recurrió a un golpe de estado preventivo.

Signo de los nuevos tiempos, la resistencia al putsch adquirió inmediatamente una dimensión masiva. Los jóvenes vuelven a estar al frente de la lucha, incluidos los jóvenes que cursan estudios preuniversitarios. Esta generación -Gen Z- es muy diferente de la que protagonizó la movilización de 1988. Especialmente abierta al mundo, domina los modernos modos de comunicación, es muy inventiva y reactiva, e integra las mismas formas de acción que sus homólogos de la región, en particular de Tailandia, desde el teatro callejero hasta el símbolo de los tres dedos apuntando al cielo, en referencia a la serie de novelas y películas Juegos del Hambre. El cambio de época es especialmente evidente en este caso, ya que el país había permanecido aislado durante mucho tiempo por el régimen militar.

Asimismo, el personal sanitario, los funcionarios, los profesores, los periodistas, los empleados públicos y privados, los recolectores de basura, los bomberos, los empresarios y los comerciantes también se mostraron en desacuerdo. Toda la sociedad está preocupada. La Confederación de Sindicatos de Myanmar (CTUM) convocó una huelga general el 8 de febrero, que afectó a muchas empresas de propiedad militar. El movimiento se ha extendido al campesinado, desestabilizado por el flujo de inversiones extranjeras. Las comunidades locales se oponen a los proyectos mineros o a la construcción de presas. Entre los componentes que desempeñan un papel especialmente significativo en esta movilización están la Generación Z, los mayores de la generación del 88 y el movimiento sindical, que cooperan en el Comité de Desobediencia Civil (CDM). Defendiendo la no violencia activa, llevan a cabo huelgas paralelas, así como acciones «fluidas» o concentraciones masivas. El CDM ayuda en particular a organizar la solidaridad con los huelguistas que se encuentran sin ingresos. Otro componente de la resistencia es la LND, cuyos cuadros son sistemáticamente objeto de represión. Las movilizaciones en el país de Bamar suelen tener lugar bajo las banderas de la Liga y el retrato de Aung San Suu Kyi.

La mayoría de las nacionalidades también han entrado en movimiento. Sin confiar en Suu Kyi, una etno-nacionalista bamara, ven en el golpe un mayor peligro de intervención militar contra ellos. Dado que la cuestión de la reforma constitucional está en el orden del día, plantean sus propias reivindicaciones, planteando la cuestión de un verdadero federalismo. Los derechos de las nacionalidades son una cuestión clave para el futuro de la Unión de Birmania.

La generación de oficiales superiores al frente del ejército no tiene la misma formación que la que antes tenía la dictadura birmana. Dirige dos grandes conglomerados cuyos beneficios dependen del comercio regional, pilares del «capitalismo kaki», así como del lucrativo comercio de jade y otras piedras preciosas, narcóticos y madera. Probablemente pensaron (con razón) que sus vecinos asiáticos, las cámaras de comercio y las transnacionales se acomodarían al golpe. Sin embargo, el poder del movimiento de desobediencia es tal que los socios económicos de Birmania (con algunas excepciones como China) tuvieron que tenerlo en cuenta. Las transnacionales, en particular, temen enfrentarse a campañas de boicot, como ocurrió en el pasado.

La junta puso a prueba la represión policial, que se saldó con cinco víctimas. Detuvo a más de 700 personas. Mostró su fuerza sacando al ejército de los cuarteles. Esto sólo sirvió para radicalizar la protesta. Parece que ahora está jugando con el tiempo, esperando que el movimiento se agote, debido al terrible empobrecimiento de la población. Busca dividir a la oposición (cooptando a ciertas personalidades para un gobierno civil). La extensión geográfica del capitalismo clientelar le permite cooptar a miembros de la élite local. También llega a acuerdos con algunos representantes de distintas nacionalidades. Promete elecciones (controladas) para apaciguar a los gobiernos extranjeros. Sin embargo, no se puede excluir que un día opte por una represión masiva y sangrienta.

En estas difíciles condiciones, la Cuarta Internacional afirma su total solidaridad con el gran movimiento de desobediencia civil en curso, cuyo alcance, compromiso y dinamismo saluda.

  • Exige la liberación incondicional de todos los presos políticos.
  • Apoya a las nacionalidades en la defensa de sus derechos.
  • Pide la derogación de todas las leyes represivas (sobre todo en el ámbito de la ciberseguridad) que permiten la represión sin obstáculos; la protección de manifestantes y huelguistas; el respeto a la libertad de expresión y de prensa, la libertad de asociación y los derechos sindicales…
  • La participación de Birmania en las organizaciones internacionales, empezando por la ASEAN, debe suspenderse hasta que se celebren elecciones democráticas y se forme un gobierno civil, libre de la tutela militar.
  • Los militares poseen dos enormes conglomerados, la Myanmar Economic Corporation (MEC) y la Myanmar Economic Holdings Limited (MEHL). Hay que poner fin a toda cooperación con estos conglomerados y congelar los activos en el extranjero de los miembros de la junta y sus aliados. Hay que boicotear los productos de las industrias controladas por los militares.
  • Deben cumplirse las condiciones para una amplia reforma constitucional. Una simple vuelta a la situación anterior al 1 de febrero no tiene sentido: el ejército ya estaba en el centro del poder, podría de nuevo bloquear cualquier transición democrática.
  • La experiencia regional (Tailandia…) e internacional demuestra que la tendencia general al endurecimiento de los regímenes autoritarios se topa con revueltas populares capaces de obtener victorias significativas. El pueblo birmano recibió inmediatamente el apoyo de la Alianza informal del Té con Leche, activa en Hong Kong, Taiwán, Birmania y Tailandia. ¡Ha llegado el momento de afirmar un nuevo internacionalismo basado en la solidaridad!

Solidaridad con Mamadou #MamadouFica (Mamadou se queda)

Portugal

“En carne y hueso con Mamadou Ba”, para oponerse a los perfiles falsos y los bots utilizados por la extrema derecha en las redes sociales, es el nombre de una campaña de solidaridad que en pocos días movilizó a cientos de personas enviando vídeos, textos, canciones u otras formas de participación en una respuesta virtual conjunta al racismo y la persecución de activistas antirracistas en Portugal.

La campaña fue una forma creativa de superar las dificultades actuales impuestas por la pandemia (el país está en confinamiento desde finales de 2020) para responder a una petición que exigía la deportación de Mamadou y que obtuvo 15.000 firmas (muchas de las cuales eran falsas). A diario siguen llegando múltiples contribuciones, tanto de desconocidos como de conocidos artistas, periodistas, políticos y activistas, véase aquí.

Mamadou Ba es un camarada de la Cuarta Internacional en Portugal. Es un activista negro con una trayectoria de décadas. Nació en Senegal y se organiza especialmente en esa comunidad, pero tiene nacionalidad portuguesa. Por su papel como portavoz de la organización antirracista SOS Racismo, Mamadou ha sido a menudo objeto de campañas y amenazas por parte de la ultraderecha, con el apoyo de empresas que fabrican bots y perfiles falsos, manipulación de vídeos y noticias falsas para atacar a los activistas antirracistas, así como a las primeras mujeres negras elegidas como diputadas. Recientemente, una petición exigiendo su deportación alcanzó las 15.000 firmas (muchas de las cuales eran falsas).

Lo que distingue a esta petición en particular de otras es el eco que ha obtenido en los medios de comunicación, que han vuelto a amplificar acríticamente las narrativas de la extrema derecha en un momento en que el candidato del partido de extrema derecha Chega ha demostrado su potencial de crecimiento al obtener más del 11% del voto popular en las elecciones presidenciales del 24 de enero (frente al 1,29% en las anteriores elecciones legislativas, con las que eligió a su único diputado).

Este particular ataque a Mamadou Ba tuvo lugar en el contexto de la muerte de Marcelino da Mata, el soldado más condecorado del ejército portugués, que sirvió en más de 2.000 operaciones en la Guerra Colonial de Guinea, algunas de las cuales fueron calificadas como crímenes de guerra y Portugal fue condenado por las Naciones Unidas por estas operaciones. Era un guineano que luchaba a favor del poder colonial. Da Mata, que se jactaba de sus actos de tortura y era un militante de extrema derecha, falleció el 18 de febrero como consecuencia de una enfermedad covídica, a los 80 años. Otro partido de la oposición de derechas, el CDS-PP, que lucha por su supervivencia ante el ascenso de Chega, propuso un voto de pesar por su muerte en el Parlamento portugués y la expulsión de Mamadou Ba del grupo de trabajo gubernamental sobre el racismo.

Ba fue una de las numerosas figuras públicas que condenaron este homenaje a un criminal de guerra que colaboró con el régimen fascista de Salazar. Pero como activista negro, es contra él que se dirige la mayor campaña de odio.

Aunque la petición de deportación no tenga éxito, eso no disminuye la necesidad de que nos solidaricemos con él en particular y condenemos a los que fomentan el odio racista. Por el momento, la campaña sólo acepta contribuciones en portugués.

Como Mamadou Ba y muchas otras personas, estamos de acuerdo en que Marcelino da Mata es un criminal de guerra que no merece ningún respeto”. Solidaridad con Mamadou #MamadouFica

25 de febrero de 2021

A continuación, publicamos una declaración de SOS Racismo

Nota de repudio

Las posiciones del activista antirracista Mamadou Ba, basadas en el pleno ejercicio de una democracia plural, han sido blanco frecuente de ataques que van más allá de la legítima contradicción, para convertirse en insultos, un ataques difamatorios e incluso amenazas personales.

Esta escalada de odio e intolerancia ha alcanzado recientemente un nuevo nivel tras las declaraciones de Mamadou Ba sobre la visibilidad y los honores de Estado concedidos a Marcelino da Mata.

Siguiendo una opinión que ni siquiera es aislada (varias personas e instituciones han condenado los elogios a Marcelino da Mata), Mamadou Ba ha sido el centro de varias peticiones pidiendo su expulsión del país, una de ellas con unas 15.000 firmas.

Aunque la validez jurídica de estas peticiones sea nula, su repercusión en el espacio público y su proyección en las redes sociales y los medios de comunicación merecen nuestra máxima preocupación. Revelan:

– La permeabilidad del espacio público no sólo a la calumnia y al escarnio, sino, sobre todo, al mensaje que considera la deportación como un castigo adecuado para una especie de delito de opinión;

– El magnetismo ejercido en ciertas instituciones y partidos, desde los más recientes hasta algunos que se proclaman cofundadores de la Democracia Portuguesa, por el ímpulso racista, por el discurso del odio, por la furia nacionalista;

– La forma en que este tipo de peticiones son aceptadas rápida y expresivamente por los mismos que se revuelven ante la acusación de racismo.

Por todo ello, SOS Racismo repudia el contenido de estas peticiones, apelando a la solidaridad de otras personas e instituciones, en el necesario afán de una sociedad democrática, plural y crítica.

18 febrero 2021

India: “El movimiento de los agricultores es un contragolpe frente al giro a la derecha de la sociedad, a la extrema derecha en el poder”

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Protesta Punjaben hasi zen, 2020ko abuztuan, eta India osora hedatu zen. Protesta hori 2020ko azaroaren 26an iritsi zen, nekazariek Delhira egin zuten martxarekin batera 250 milioi lagunek 24 orduko greba egin zutenean. Protesta mugimenduak aurrera jarraitzen du, eta urtarrilaren 26an Delhiko Fort Sarea hartu zuten. Sushovan Dhar, CADTMkoa eta Radical Socialist Indiakoa, aurrekariak azaltzen dizkigu.

Una protesta que comenzó en el Punjab en agosto de 2020 y se extendió por toda la India alcanzó un punto álgido el 26 de noviembre de 2020, cuando la marcha de los agricultores sobre Delhi fue acompañada por una huelga de 24 horas de 250 millones de personas. El movimiento de protesta continúa, y el 26 de Enero, los manifestantes tomaron por asalto el Red Fort de Delhi. Sushovan Dhar, del CADTM y de Radical Socialist India, nos explica los antecedentes.

¿Puede hablarnos de las movilizaciones de los agricultores en la India?

Desde que el partido fascista BJP ganó las elecciones en 2014, esta es la mayor movilización en la India. Supera a todas las demás en términos numéricos y de impacto político. Decenas de miles de campesinos han rodeado la capital india, Nueva Delhi, y planean acampar allí durante semanas o incluso meses hasta que se retiren las leyes anti-campesinas.

Los agricultores piden la derogación de tres leyes del gobierno: La Ley de Promoción y Facilitación del Comercio Agrícola, la Ley de Acuerdo de Garantía de Precios y Servicios Agrícolas y la Ley de Productos Esenciales. Hay una enmienda a la Ley de Productos Esenciales – 14 productos básicos como el arroz, el trigo y el azúcar – que deben ser distribuidos con control de precios por el gobierno.

El gobierno compra los productos a los agricultores a un precio garantizado. Se supone que este precio mínimo de apoyo ayuda a los agricultores a vender sus productos a un precio fijado por el gobierno.

Los manifestantes se oponen al desmantelamiento de esta medida, sobre todo en el norte, en Punjab y en Haryana, porque la ley está desmantelada de facto en la mayoría de las regiones, pero se ha mantenido en estas regiones porque son el laboratorio de la “revolución verde” que quiere el Banco Mundial, para el aumento de la producción agrícola.

También está en cuestión el desmantelamiento del mandi (mercado rural, tradicional, donde se suelen comprar y vender los productos).

Pero hay una crisis más amplia en el sector agrícola desde la imposición de las políticas y la economía neoliberales a principios de los años 90. Un dato llamativo lo ilustra: aparentemente se han producido 400.000 suicidios de campesinos en los últimos 25 años, aunque no hay una cifra verificada, debido al grave endeudamiento de los campesinos. Este endeudamiento se prolonga desde hace treinta años. Se han desmantelado las diversas subvenciones – sobre pesticidas, fertilizantes, agua para el riego, electricidad -.

Tradicionalmente, los campesinos tenían problemas cuando la producción era baja, pero hoy en día también es así cuando es fuerte porque el mercado y el gran capital hacen bajar los precios. En la región que rodea a Calcuta se cultivan patatas a gran escala. En las últimas semanas, todo indica que habrá una cosecha abundante, por lo que los agricultores temen que se produzca una gran caída de los precios.

Los comités creados por el gobierno habían votado a favor de un precio mínimo garantizado, el precio mínimo de apoyo, correspondiente al coste de producción más el 50%. Pero en lugar de aplicar estas recomendaciones, el gobierno suprimió el precio mínimo de apoyo. Estas son las razones de la movilización de los campesinos, en Delhi y en todo el país. Los proyectos de ley sobre la agricultura, así como las nuevas leyes laborales, son intentos de aplicar un programa que cuenta con un amplio apoyo dentro de la gran burguesía. Es la respuesta de la derecha a la crisis agraria.

Nola antolatzen dira?

Duela lau urte, nekazarien koordinazio-batzorde bat egon zen, eta berrehun nekazari-erakundek parte hartu zuten bertan. All India Kisan Sangharsh koordinazio batzordeak martxa handiak antolatu zituen Delhin, Mumbain eta India osoan 2018an. Orain, koordinazio-batzorde horrek antolatzen ditu ekintza gehienak, baina bat-bateko mobilizazio asko ere egiten dira, gizarte zibilaren eta klase ertainen babesarekin, bereziki Punjaben.

Nekazari txiki eta handien koalizio ikaragarria bildu dute, baita nekazaritzako langileen erakunde batzuk ere. Mugimenduaren hedapenean ere arrakasta handia izan dute.

¿Cuál es el significado político de estas movilizaciones?

Es un reto. Hubo movilizaciones sobre la ciudadanía, las leyes discriminatorias, que han unificado al campo anti-Modi, a la izquierda y a los musulmanes, pero también han homogeneizado el apoyo de la derecha y la extrema derecha al gobierno. Hoy, la movilización de los campesinos es un reto para el BJP. De hecho, la gente que lo había votado se está apartando de él. Actualmente hay movilizaciones obreras, pero son demasiado débiles y están demasiado divididas para enfrentarse al gobierno. El movimiento campesino puede dar confianza y fomentar las movilizaciones de los trabajadores, especialmente de las mujeres.

El movimiento no es revolucionario, pero tiene una dimensión anticapitalista, contra las grandes empresas agroindustriales, la agricultura por contrato, el control de las grandes empresas sobre la tierra; empresas como Pepsi, que tienen contratos individuales con los campesinos y controlan el mercado.

Nuestra esperanza debe provenir del hecho de que la agenda neoliberal sigue enfrentándose a desafíos desde las bases. La fuerza y la debilidad del movimiento y sus posibilidades de éxito dependen de la inquebrantable determinación de los campesinos del Punjab, en su mayoría dirigidos por diferentes organizaciones que se consideran, políticamente hablando, como el más izquierdista de los partidos políticos existentes.

¿Qué perspectivas plantean los socialistas radicales y los militantes de la Cuarta Internacional?

No se trata de una movilización por el poder del Estado, como afirman los maoístas, pero tampoco es un movimiento de campesinos ricos como afirman otros. Es un movimiento en el que la mayoría está luchando por su supervivencia inmediata y a largo plazo y, para la izquierda, es necesario tomar la iniciativa, construir una batalla contra el neoliberalismo y la extrema derecha en la India.

Nuestra orientación debe ser la de profundizar y reforzar el ejemplo de democracia real mostrado por las protestas de los agricultores. De hecho, incluso más que el soborno del Estado por parte del BJP, es la actual debilidad de la respuesta de la clase trabajadora al movimiento de los agricultores lo que constituye la señal más preocupante en el firmamento.

Lo que diferencia estas protestas de otras protestas contra el régimen de Modi es la participación dominante de las fuerzas de izquierda. Muchas de estas fuerzas pueden caracterizarse como la izquierda no parlamentaria. Si bien este hecho abre posibilidades no vistas en protestas anteriores, el sectarismo ideológico de estas fuerzas también limita el potencial de los actuales disturbios.

Por desgracia, la izquierda institucional es débil y la izquierda radical muy sectaria. Este movimiento es también una oportunidad para reforzar la oposición de los agricultores al orden establecido. Durará varios meses; hay que construir la movilización, para organizar un contrafuego ante el giro a la derecha de la sociedad, a la extrema derecha en el poder. Esta movilización nos da la oportunidad de reflexionar y avanzar en la construcción de una verdadera izquierda, una izquierda radical, una nueva izquierda.

Entrevista realizada por Antoine Larrache