1 – La autoproclamación de el derechista Juan Guaido como presidente de Venezuela, en un golpe de estado elaborado por Trump, para preparar el terreno para una intervención directa en el país vecino, coloca a Latinoamérica como el centro de la tensión de la situación global. Funcionando directamente con esa política, el imperialismo USA una vez mas actua en lo que cree su “patio trasero”. Este cambio en la política estadounidense ha sido posible por el triunfo de Bolsonaro en Brasil y de Duque en Colombia. Sin esos apoyos fundamentales, la situación habría sido diferente.

2 – Despues de numerosos intentos fallidos de intervención en Venezuela el pasado año, el gobierno de Trump aceleró un criminal boicot económico, con el único propósito de castigar al pueblo de Venezuela, que ha estado viviendo en una crisis económica, social y política durante varios años. El aumento de los movimientos migratorios, las vilolentas manifestaciones callejeras (“guarimbas”) como las que tuvieron lugar en 2016-2017 y la elección de gobiernos de extrema derecha en América del Sur, han posicionado a Estados Unidos en una nueva ofensiva contra el pais.

3 – La elección de Nicolás Maduro el 19 de Enero de 2019, poco después de que Bolsonaro llegara al poder en Brasilia, aceleró el plan de Estados Unidos de apoyar a los grupos de derecha en Venezuela, como la Mesa de Unidad Democrática (MUD), sin reconocer al presidente electo.

En ese contexto el presidente de la Asamblea Nacional Venezolana, Juan Guaidó, se proclamó presidente de Venezuela el 23 de Enero. Fue inmediatamente reconozido por los gobiernos de Donald Trump (USA), Ivan Duque (Colombia) y Jair Bolsonaro (Brasil), asi como por los gobiernos de Paraguay, Perú, Canadá, Ecuador, Chile, Argentina y la Unión Europea.

4 – La amenaza de una intervención militar demuestra claramente que no es una opración en “defensa de la democracia” ni una acción militar “humanitaria” como el gobierno de Estados Unidos y el “Grupo de Lima” nos quieren hacer creer. La “defensa de la democracia” se contardice con la imposición de un presidenta no electo y con la llamada a la “rebelión militar”, asi como las sanciones económicas impuestas a Venezuela se contradicen con la “ayuda humanitaria”. Como peleles del gobierno de Estados Unidos, las tropas de Colombia y de Brasil se han colocado en la frontera venezolana el sábado 23 de Febraro, para enviar supuestamente “ayuda humanitaria”, pero con el objetivo calro de provocar un conflicto, pero realmente es el intento oculto para una intervención miliatr externa combinada con un golpe de estado desde dentro, con el objetivo de recuperar el control del pais.

5 – El objetivo real de Estados Unidos, de común acuerdo con la oposición de derechas, es apropiarse la riqueza de Venezuela y restaurar el neolibaralismo en el pais, imponiendo un severo castigo, sangriento si es necesario, al esfuerzo del pueblo venezolano que insiste en decidir su propio destino. No olvidemos que Venezuela los depósitos de petroleo mas grandes del planeta, superando incluso a Arabia Saudita. Mientras Arabia Saudita tiene 267.300 millones de barriles de reservas de petroleo (15’7 del total mundial), Venezuela tiene 298.000 miiiones de barriles de revervas (17’5 del total mundial). Indudablemente, una intervención victoriosa en Venezuela allanará el camino para un nuevo retroceso a lo largo de Latinoamerica, subordinando definitivamente nuestro continente a los interese de Estados Unidos. esto significará el fortalecimiento de gobiernos reaccionarios y autoritarios que se han comprometido en atacar a los movimientos sociales y conllevará una mayor explotación y opresion de la mayoria de los sectores de la sociedad.

6 – Frente a esto, el PSOL se opone a una intervención externa en los asuntos venezolanos. Estamos contra la intervención del gobierno de Bolsonaro en los asuntos internos venezolanos y en cualquier política de agresión militar contra la soberanía de Venezuela. Al mismo tiempo, rechazamos las sanciones económicas impuestas por Esyados Unidos y sus socios contra el pais hermano, asi como cualquier posible intervención militar extranjera o golpe de estado.

7 – Vista la grave situación en Venezuela, es urgente que los pueblos de Latinoamrica se unan en en solodaridad con el pueblo venezolano y exijan a los gobiernos de la región rechazar cualquier acuerdo con Donald Trump, también rechazar la falsedad de la campaña de la “ayuda  humanitaria”, la retórica de “defensa de la democracia” o cualquier asentamiento militar, bases o operaciones que impliquen medidas militares contra Venezuela.

8 – Finalmente, hacemos un llamamiento a todas las organizaciones democráticas y de izquierda y a los movimientos sociales en la región a formar comités en defensa de una Venezuela soberana y en solidaridad con el pueblo de Simón Bolivar, el Libertador.

PSOL