(ALBERTO NADAL FERNÁNDEZ)
MIEMBRO DE LA PLATAFORMA ONGI ETORRI ERREFUXIATUAK               

 

España en el período 2012-2016 fue el séptimo exportador mundial. Euskal Herria produce armas, más de cien empresas implicadas, que forman parte de la producción y la exportación española de armas al extranjero. El colectivo Gasteizkoak, en su libro “Estas guerras son muy nuestras”, lo demuestra con datos abrumadores.

EEUU, Alemania y Francia, Rusia y China forman parte del grupo de 5 mayores exportadores de armas a nivel mundial. Entre los cinco controlaban el 73% del mercado mundial de exportaciones de armas. Estados Unidos y Rusia siguen liderando las exportaciones de armas en el mundo al acaparar entre los dos países el 56% de este mercado para el período 2010-2016, según informa el Instituto Internacional de Estocolmo de Investigación para la Paz (SIPRI).

Las armas no son solo para desfilar. Como cualquier otro producto tienen que demostrar que son eficaces para lo suyo y que son mejores que las de la competencia. Y si no hay campo de pruebas, se crea. La guerra siria, por ejemplo, se ha convertido en un campo de pruebas y un escaparate de la potencia militar rusa, que aumenta sus ventas en consecuencia.

¿Y Europa? En la década de 2005 a 2014, los Estados miembros de la UE otorgaron licencias de exportación de armas a OM y Norte de África por valor de más de 82.000 millones de euros. Arabia Saudí y los Emiratos Arabes Unidos, centro de las políticas más reaccionarias y antidemocráticas de la región, son el segundo y tercer mayor receptor de armas de la UE.

La Comisión de Defensa del Congreso español acaba de rechazar la propuesta de vetar la venta de armas españolas a Arabia Saudí por su implicación en la guerra de Yemen. La propuesta ha sido derrotada con los votos del PP, PSOE y Ciudadanos. España ha enviado más de 650 millones en armamento a Arabia Saudí desde que ésta inició su intervención militar en Yemen en 2015, intervención que ha provocado una catástrofe humanitaria. Además, Navantia ultima la venta de cinco corbetas a Riad por 2000 millones de euros, en el que sería el mayor contrato de exportación de la historia del astillero público.

El régimen saudí es el mejor cliente de la industria militar española fuera de Europa. Ya están apareciendo en el escenario yemení armas españolas vendidas a los países del Golfo implicados en la coalición que lidera Riad.

Según el artículo 8.1. de la ley española sobre comercio de armas, las autorizaciones de exportación de armas serán denegadas “cuando existan indicios racionales de que puedan ser empleados en acciones que perturben la paz (…) exacerbar tensiones o conflictos (…) ser utilizados con fines de represión interna o en situaciones de violación de derechos humanos, tengan como destino países con evidencia de desvíos de materiales transferidos”. Pero, ¿quién va a investigar si las municiones, granadas de mortero, bombas, torpedos, cohetes, misiles, aviones y vehículos blindados españoles exportados a Medio Oriente (y a muchos otros países del mundo) se han utilizado para matar civiles inocentes en Yemen o han acabado en manos de grupos yihadistas en Siria u otro lugar del mundo?

Las armas que se fabrican en España tienen que transportarse a Medio Oriente. Durante años se ha hecho en parte a través del puerto de Santurtzi. Hasta que el bombero Ignacio Robles se negó a escoltar explosivos con destino a Arabia Saudita. Este acto sirvió para conocer que desde octubre de 2016, el Puerto de Bilbao ha sido testigo de la carga de más de 300 contenedores de explosivos con destino a Arabia Saudí.

Amnistía Internacional acaba de denunciar la política de la Unión Europea respecto a las personas refugiadas afganas, a las que devuelve a la muerte, el secuestro y la tortura. Además, en la actualidad hay 65 millones de personas que han huido de sus hogares. 41 de ellos son desplazados dentro de las fronteras de sus propios países y 21 son o tratan de obtener el estatus de refugiado en otros Estados. Son cifras del Alto Comisionado de la Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que localiza en Siria la mayor emergencia humanitaria a la que se enfrenta actualmente, con casi cinco millones de refugiados.

Un drama que la UE ha derivado a Turquía previo pago de 3.000 millones de euros para que el régimen de Erdogán impida el acceso de refugiados a territorio de la UE. Pero no sólo se huye de Siria. Afganistán, con 2,7 millones de refugiados, y Somalia, con 1,1, son los siguientes países en el dramático ránking de personas que huyen por conflictos armados. Una de las más trágicas consecuencias de estas políticas europeas es que el Mediterráneo se ha convertido en el mayor cementerio de migrantes del mundo.

La Unión Europea arma, y saca enormes beneficios de ello, a los países en conflicto a la vez que da dinero a otros países y milicias paraestatales (Libia) para que contengan las oleadas de refugiados provocadas por, en gran parte, ese mismo mercado. ¿Merece el premio Princesa de Asturias de la Concordia? Quizás el único premio que merezca sea precisamente el premio Princesa de Asturias. Tal para cual. En cualquier caso la plataforma Ongi Etorri Errefuxiatuak estará presente el día 20 de octubre en Oviedo para protestar contra la Unión Europea y sus políticas armamentísticas y en contra de las personas refugiadas y migrantes

7/10/2017

Alberto Nadal Fernández. Miembro de la Plataforma Ongi Etorri Errefuxiatuak