Homenaje a los prisioneros palestinos en huelga de hambre
Del 17 de abril al 27 de mayo, más de un millar de prisioneros políticos palestinos detenidos en las cárceles israelíes han  dejado de alimentarse. Este movimiento histórico de huelga de hambre se articula en torno a dos consignas: libertad y dignidad. Los prisioneros reivindicaban mejoras de sus condiciones de detención (acceso a atención médica, extensión del derecho  de visita, acceso a teléfonos, etc.) y al fin de ciertas prácticas de las autoridades israelíes, como la detención administrativa o el aislamiento.
Frente a este movimiento de una amplitud fuera de lo común, Israel ha decidido jugar fuerte explicando que no había nada que negociar con “terroristas”. Ciertos responsables israelíes se referían incluso a la actitud de Thatcher durante la huelga de hambre de los presos políticos irlandeses en 1981, en el curso de la cual murieron diez de ellos. Los presos palestinos en huelga han sido víctimas de sanciones, presiones, malos tratos e Israel amenaza con alimentarlos a la fuerza si continúan su movilización.
Tras 40 días de huelga de hambre, los presos han logrado la mayor parte de sus reivindicaciones. Esta huelga, seguida por miembros del conjunto de las facciones políticas, ha sido una demostración de la determinación de los presos, pero también de la potencia de las movilizaciones palestinas cuando se han conducido de un modo unitario y sin participación directa del poder institucional. Esta movilización contrastaba también fuertemente con la incapacidad de las direcciones de Gaza y Ramallah, celosas de sus pobres ventajas materiales y simbólicas y aferradas a sus rivalidades, para proponer una estrategia de liberación al conjunto de la población.
Frente a un gobierno de extrema derecha sostenido por las grandes potencias imperialistas, que refuerza y extiende cada día un poco más la dominación colonial de Israel  sobre Palestina, el pueblo palestino sufre un déficit de liderazgo, de estrategia, de programa de liberación. Mientras que una nueva generación ha entrado en la lucha con la multiplicación, desde hace casi dos años, de los ataques individuales contra soldados y colonos, el foso que separa, por un lado, las direcciones de la OLP y de Hamas y, por otro, a la población jamás ha sido tan grande. En un contexto tal, no es muy sorprendente que el movimiento de los presos se haya disfrutado de un eco importante en los territorios palestinos, con jornadas de huelga general y manifestaciones regulares, violentamente dispersadas por el ejército de ocupación. Sin sobreestimar el alcance a medio y largo plazo de la huelga de hambre, es necesario constatar que ésta ha contribuido a removilizar a sectores significativos de la sociedad palestina y a volver a poner en primer plano una perspectiva anticolonial.
Saludamos la victoria de los presos, nuestra solidaridad con ellos es total, y es la razón por la cual nos hemos unido, y seguiremos uniéndonos, a las movilizaciones internacionales de apoyo a su lucha. Más allá de esto, reafirmamos nuestro apoyo a las reivindicaciones del pueblo palestino: fin del régimen de apartheid, derecho de autodeterminación, derecho de retorno de los refugiados. Seguiremos manteniendo  y desarrollando lazos con nuestros camaradas palestinos, aislados a escala regional e internacional, y construyendo  la campaña Boicot-Desinversión-Sanciones (BDS), destinada a debilitar a la potencia colonial.

31-05-2017